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Alimentos impostores. Productos que no son lo que prometen

Somos muchas las personas que nos preocupamos de lo que comemos. Es por esta razón por la cual muchos compramos productos light, bajos en grasas, en sal y demás indicadores que nos hacen creer que llevamos una alimentación sana y saludable. ¿En realidad es así o estamos ante alimentos impostores que parecen algo que no son?

Son varios los fabricantes que han visto una oportunidad y un filón en la etiqueta de saludable incluida en sus productos. Desde lejos, son varios los alimentos que aparentan ser extremadamente sanos y se enorgullecen de ello con pegatinas, letreros o grandes letras en sus envases.

Sin embargo, no son pocos los nutricionistas que indican que no porque un producto se venda como saludable significa que vaya a ser bueno para tu salud. En este artículo vamos a recorrer un listado de alimentos que parecen una cosa y son otra. Es decir, nuestro listado de alimentos impostores.

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Alimentos impostores. Patatas chips al horno

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Vale, estas patatas tienen un menor contenido en grasa que sus hermanas fritas, pero aún así son altas en calorías y bajas en nutrientes y con escasa fibra para saciarte.

Si realmente buscas una alternativa a las patatas fritas, prueba las palomitas caseras. Tendrás la misma sensación crujiente y salada que consigues con las patatas pero con 65% menos de calorías.

Además, estas palomitas ayudan a mantener tu corazón fuerte y saludable. En concreto y según un estudio publicado en la Journal of the American Dietetic Association, los adultos que comen palomitas toman un 250% más de cereales integrales que aquellos que no lo hacen.

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Alimentos impostores. Gominolas de frutas

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Puede ser que en algunos casos estas gominolas contengan un poquito de zumo, pero normalmente son poco más que golosinas con alguna vitamina. Además sus componentes nos aportan poco más que problemas de obesidad y, gracias a sus grasas parcialmente hidrogenadas, más posibilidades de desarrollar dolencias cardíacas.

Para sustituirlas prueba con fruta, tanto en sus versiones fresca como seca. Ambas están repletas de una fibra de la que las gominolas, aún siendo de frutas, carecen.

Si optas por las frutas te beneficiarás de sus antioxidantes anticancerígenos. Y es que la fruta de verdad está llena de nutrientes que ayudan a tu sistema inmunitario y que las golosinas de sabores nunca podrán imitar. Un estudio desarrollado en Grecia demostró que las mujeres que consumían una mayor cantidad de frutas y vegetales eran las menos propensas a desarrollar cualquier tipo de cáncer.

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Alimentos impostores. Helados light

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¿Los helados light tienen menos calorías que las versiones normales? Sí. ¿Los helados light tienen menos calorías que cualquier versión normal? No siempre. Haz una simple prueba. Elige un helado light de cualquier sabor y compáralo con otro helado que no tenga la palabra light en su envase de ese mismo sabor. A poco que busques podrás encontrar que las 220 calorías por ración de ese helado light sobrepasa y mucho a las 140 calorías por ración de un helado normal. Es más, los helados light suelen ser menos sabrosos, por lo que necesitarás más cantidad para satisfacer tu apetito goloso y empeorarás las cosas.

Si quieres asegurarte y necesitas un helado, prueba alguna de las variedades que no incluyen lácteos, como aquellos fabricados a base de soja. Te aportarán menos calorías y una textura cremosa y apetitosa.

Los helados te aportarán fibra que te ayudará a realizar la digestión. Algunos helados que no incluyen lácteos están fabricados con raíz de achicoria, una fuente natural de inulina, una fibra prebiótica que incrementa las bacterias saludables en tu intestino y ayuda a tu organismo a la absorción de hierro y calcio.

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Alimentos impostores. Refrescos light

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En un estudio realizado en 2008, un equipo de investigadores asociaron el consumo de refrescos light con la aparición de síndrome metabólico, una colección de síntomas incluyendo la aparición de barriga que puede poner tu corazón en peligro. Aunque los investigadores no pudieron determinar si esto era provocado por los refrescos light en sí o por sus hábitos alimenticios, es una conclusión a tener en cuenta.

Como alternativa tienes el agua de sabores de la que comentaremos algo a lo largo de este artículo. Sin calorías y con edulcorantes naturales te refrescan y te aportan esa pizca de sabor. Mucho cuidado con los edulcorantes artificiales.

Si aún así sigues sediento, prueba con un zumo natural aligerando sus calorías con agua. Conseguirás la hidratación que tu cuerpo necesita para la mayoría de sus procesos.

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Alimentos impostores. Galletas light

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Las galletas light son una contradicción en sí misma. ¿Un alimento rico en calorías que sea light? Por supuesto, cualquier alimento puede serlo. El problema con estas galletas u otro tipo de aperitivos es que incluyen incluso más azúcar que su versión normal, lo que puede llevar a que tengan las mismas o más calorías que otras galletas no consideradas light.

Si eres un comegalletas, prueba las de avena. Son una buena forma de cumplir tu capricho añadiendo cereales integrales a tu dieta. Eso sí, mucho cuidado con sus ingredientes. Edulcorantes artificiales o mantequilla no son amigos mientras que la miel y el aceite de oliva son tus aliados.

Gracias a ellas conseguirás disminuir tu nivel de colesterol, ya que la fibra presente en la avena evitará que tu cuerpo absorba el colesterol malo.

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Alimentos impostores. Agua con sabores

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Vale que algunas tienen vitaminas, pero a un precio de hasta 200 calorías por botella, que incrementarán tu peso a cambio de nada.

Para elegir las mejores, busca aquellas que no tengan azúcar añadido o edulcorantes artificiales. Algunas marcas incluyen solamente una pizca de saborizante natural para disfrutar sin problemas.

Con su consumo conseguirás hidratar tu cuerpo. El agua es el nutriente más importante para tu organismo, regulando su temperatura y ayudando a filtrar residuos.

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Aunque no están todos los que son, pensamos que esta lista contiene los alimentos impostores más importantes y conocidos presentes en los supermercados. Estad atentos.

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¿Sabías que...?

Kiwi. Beneficios y riesgos para nuestra salud

Al contrario de lo que mucha gente piensa, el kiwi es una fruta proveniente de China. Su asociación con Nueva Zelanda se produce al llegar este fruto en el siglo XX a tierras neozelandesas. Anteriormente era conocido como grosella china pero, para evitar las tasas que se cargaban en las exportaciones de estos frutos, se cambió el nombre por kiwi. El nombre no es casual, y se tomó por las similitudes (pequeños, marrones y peludos) entre la fruta y el animal característico de Nueva Zelanda que lleva el mismo nombre.

El kiwi es rico en nutrientes y bajo en calorías. Entre los posibles beneficios para nuestra salud asociados a su consumo encontramos el mantener una piel saludable en cuanto a tono y textura, reducir la presión arterial y prevenir dolencias cardiacas y derrames cerebrales.

En este artículo vamos a analizar los nutrientes que nos aporta el kiwi, los beneficios y riesgos para nuestra salud y diferentes formas de incorporarlo a nuestra dieta.

Kiwi. Valores nutricionales

Un kiwi de tamaño medio nos aporta: 42 calorías, 0.8 gramos de proteína, 0.4 gramos de grasa y 2.1 gramos de fibra.

Las vitaminas y minerales que nos aporta son muchas y muy interesantes. En el kiwi encontramos potasio y vitamina C (es una de las frutas con más cantidad de esta vitamina por gramo de producto) como destacados, pero además nos aporta hierro, vitamina A y folato.

La cosa no acaba ahí, ya que también nos podemos beneficiar de la vitamina E, vitamina K, cobre, magnesio y fósforo con los que el kiwi nutre nuestro organismo.

Kiwi. Beneficios para nuestra salud

El consumo de frutas y vegetales ha sido asociado desde siempre con la reducción de padecer problemas cardiacos, diabetes, cáncer y otras enfermedades no deseadas. Son multitud los estudios que muestran que el incremento de la ingesta de alimentos como el kiwi disminuyen el riesgo de obesidad y mortalidad. Más concretamente, los beneficios del kiwi en nuestro organismo son los siguientes.

Mejora de la piel

El colágeno es el pilar sobre el que se sustenta nuestra piel. Este colágeno depende de la vitamina C como nutriente esencial que actúa como antioxidante en nuestro cuerpo para prevenir daños provocados por el sol, la contaminación, el humo u otros factores que dañan nuestra piel.

Gracias a la vitamina C que nos aporta el kiwi tendremos la piel más sana y cuidada que nunca.

Mejora del sueño

De acuerdo a un estudio sobre los efectos del consumo de kiwi en la calidad del sueño en adultos con problemas para dormir, se descubrió que la ingesta de kiwi mejora la rapidez en conciliar el sueño, la duración de este y la eficiencia que presenta en adultos con trastornos de sueño.

Salud cardiaca

La fibra y el potasio contenidos en el kiwi ayudan a cuidar nuestro corazón. Un incremento en el potasio presente en nuestra dieta junto a una disminución del sodio es el cambio más importante que cualquiera puede hacer en su dieta, según la Vanderbilt Medical School.

Como ya comentamos, un estudio revela que aquellos que consumían 4069 mg de potasio al día tenían un 49% menos de riesgo de morir por enfermedades cardiacas que aquellos que sólo llegaban a 1000 mg de potasio al día.

Las dietas altas en potasio están asociadas a una reducción del riesgo de derrames cerebrales, perdida de masa muscular, mantenimiento de la densidad ósea y reducción de la formación de piedras en el riñón.

Disminución de la presión arterial

Debido a su alto contenido en potasio, el kiwi puede ayudar a contrarestar los efectos del sodio en nuestro cuerpo. Posiblemente el bajo consumo de potasio sea tan peligroso para nuestra presión arterial como un alto consumo de sodio.

Son muy pocos los que llegan a la cantidad de potasio diario recomendada. Lástima, porque los que lo consiguen tienen un 20% menos de posibilidad de morir por cualquier causa.

Prevención del estreñimiento

Son varios los estudios que concluyen que el kiwi puede tener un efecto laxante y ser utilizado en aquellas personas que tengan problemas de estreñimiento.

Un consumo regular de kiwi ha demostrado ser una forma de ayudar a nuestra regularidad intestinal.

Kiwi. Cómo añadirlo a nuestra dieta

Comenzamos por la forma más habitual y la que nosotros más utilizamos en casa. Es tan simple como partir un kiwi a la mitad y utilizar una cucharilla para comer cada parte utilizando su piel como recipiente.

Si sois más de líquidos, ya sean zumos o batidos, podéis disfrutar de un gran cocktail tropical si mezcláis kiwi, piña, mango y fresas. Si no lo habéis probado nunca, es más que recomendable.

Yo soy un enamorado de la miel, así que otra posibilidad que a mi me encanta es tomarlo con un poco de miel por encima. Para los golosos.

Si queréis otra opción en zumo o batido más atrevida, probad con kiwi, espinaca, manzana y pera.

En caso de que vuestros niños no quieran tomar fruta en general o esta en particular, podéis congelar unas rodajas de kiwi y utilizarlas como refrescante merienda en un día caluroso.

La última posibilidad de incorporación que recomendamos desde aquí es la adicción del kiwi en alguno de vuestras ensaladas favoritas. Prueba, compara, y si encontráis algo mejor, nos lo comentáis.

Kiwi. Riesgos y precauciones

Además de las alergias alimentarias que pudiéramos desarrollar por su consumo, los únicos peligros del consumo de kiwi vienen también provocados por su mayor beneficio: su cantidad en potasio.

Debemos vigilar especialmente la presencia de kiwi en nuestra dieta si nos estamos tratando con medicamentos que incrementen los niveles de potasio en sangre como por ejemplo los betabloqueantes utilizados en problemas cardiacos.

Además, las dietas altas en potasio pueden ser perjudiciales para aquellos con problemas renales. Incluso podría ser fatal si tus riñones no pueden eliminar el exceso de potasio en la sangre.

En resumen, exactamente las mismas que los riesgos derivados por el consumo de kiwi. Para aquellos que no estén en alguno de estos dos casos… a comer kiwi.

Refrescante, con un toque ácido pero dulce, una textura y sabor delicioso y tan cómodo que lleva el recipiente para disfrutarlo incorporado. ¿Un kiwi? Deme dos, por favor.

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¿Sabías que...?

Grasas interesterificadas – Diccionario de aditivos alimentarios

Estas grasas interesterificadas de nombre impronunciable se desarrollaron como alternativa a las denostadas grasas trans. Su creación se consigue químicamente mezclando aceites hidrogenados y no hidrogenados.

Además de como grasas interesterificadas, pueden aparecer en nuestros alimentos como aceites interesterificados, aceites transesterificados, aceites parcialmente transesterificados, aceites totalmente interesterificados, grasa vegetal interesterificada, grasa vegetal transesterificada, aceite vegetal endurecido o aceite fraccionado.

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Grasas interesterificadas. Dónde encontrarlas

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Se encuentra en pastas, margarinas, comidas preparadas, cereales, galletas y sopas, principalmente.

Un ejemplo lo tenemos en las Milano Cookies de Pepperidge Farm que podemos encontrar en supermercados como El Corte Inglés o Hipercor. Otra vez vuelve a aparecer en nuestro diccionario de aditivos alimentarios la marca Kellogg’s, en este ocasión con sus cereales Kellogg’s Extra Sabor Chocolate, que incluye las grasas que aquí nos ocupan.

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Grasas interesterificadas. Peligrosidad

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Las pruebas realizadas en estas grasas no han sido demasiado extensas, pero lo que se ha descubierto hasta el momento no es nada alentador. Un estudio realizado en Malasia demostró que una dieta de cuatro semana en la que se incluye un 12 por ciento de grasas interesterificadas aumentan la cantidad de LDL (colesterol malo) respecto al HDL (colesterol bueno). Este mismo estudio también demostró que los niveles de glucosa en sangre aumentaban y la respuesta a la insulina disminuía.

Con varias opiniones indicando que este tipo de grasas o aceites son peores para nuestra salud que las mismísimas grasas trans, no podemos hacer otra cosa que desaconsejar su consumo. El único problema para decidir es que en muchos países no es obligatorio el indicar la inclusión de este tipo de grasas interesterificadas, por lo que ni siquiera tenemos la opción de elegir.

Un ingrediente que los fabricantes incluyen en sus alimentos y, ante la posibilidad de indicarlo o no, son muchos los que eligen ocultar su inclusión. ¿Por qué?

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Noticias

Una dieta rica en proteínas podría provocar problemas renales

Una dieta rica en proteínas como la famosa dieta Dukan se está convirtiendo en una alternativa cada vez más popular a la dietas que intentan reducir la cantidad de calorías ingeridas. Sin embargo, científicos de la Universidad de Granada han concluido, mediante estudios realizados en ratones, que una dieta rica en proteínas incrementa el riesgo de aparición de piedras en el riñón y de otros problemas renales.

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Dieta rica en proteínas. La dieta Dukan

La dieta rica en proteínas del Dr. Pierre Dukan ha tenido un tirón popular enorme en los últimos años debido a su seguimiento por parte de famosos como la Duquesa de Cambridge, que la utilizó para poder meterse en su vestido de boda, o Jennifer Lopez, que hizo lo propio para recuperar su figura después de ser mamá.

Para que os hagáis una idea, en Francia, país nativo del Dr. Dukan, cerca de dos millones de personas siguen esta dieta.

¿Que la siga tanta gente quiere decir que la dieta es buena? No, sólo que es popular. La dieta Dukan levanta multitud de sospechas. La British Dietetic Association la ha colocado como la dieta a evitar número 1 en los años 2010, 2011 y 2012.

La razón que dan es que el mismo Dr. Dukan ha avisado de los problemas de salud provocados por su dieta. Entre ellos encontramos falta de energía, constipado, deficiencia de vitaminas y minerales o mal aliento.

En 2012, se efectuó un estudio que demostraba que cuatro de cada cinco seguidores de esta dieta habían recuperado todo el peso perdido gracias a ella en un periodo de 3 años. Estos cambios de peso pueden llevar a provocar hipertensión, diabetes y problemas cardiacos.

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Dieta rica en proteínas. Nuevo estudio en Granada

En el estudio causante de esta noticia, los científicos granadinos alimentaron a diez ratas con una dieta que constaba de proteína en un 45%, mientras que otras diez ratas de control fueron alimentadas con niveles normales de proteína. Esta alimentación se llevó a cabo durante 12 semanas (equivalente a 9 años en términos humanos).

Durante este periodo las ratas que siguieron la dieta rica en proteínas perdieron un 10% de su peso. Pero el peso de los riñones en estas ratas se incrementó un 22%, los capilares que filtran sangre a los riñones incrementaron su tamaño en un 13%, y el colágeno alrededor de estos capilares aumentó en un 32%.

Los niveles de citrato en la orina de las ratas fueron un 88% inferior y su PH urinario un 15% más ácido.

Traduciendo, una baja cantidad de citrato en la orina y el engrosamiento de los riñones son factores de riesgo para la formación de piedras en el riñón. A esto hay que añadir el alto PH en la orina que es un síntoma de fallo renal.

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Dieta rica en proteínas. Peligros para nosotros

A pesar de todos estos descubrimientos y de las similitudes fisiológicas y metabólicas entre ratas y humanos, los investigadores responsables del estudio han comentado que los resultados han de ser tomados con cautela.

Para evitar estos riesgos, la Dra. Aparicio, una de las responsables del estudio, recomienda comer grandes cantidades de fruta y verdura, que nos ayudarán a reducir el riesgo de formación de piedras en el riñón.

Además, aunque no indica o anima a dejar este tipo de dietas ricas en proteínas, recomienda a las personas que las siguen que hagan ejercicio de forma regular para incrementar el tejido activo, que reduce el efecto rebote que se produce al dejar de seguir una dieta.

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Lo único que sacamos en claro es un motivo más para valorar si deseamos hacer este tipo de dietas o no. Hasta que no se demuestre algo claramente, la decisión de seguir una dieta rica en proteínas dependerá de cada uno. Y demostrar algo en el caso de las dietas cuesta. Y mucho.

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¿Sabías que...?

Plátano. Beneficios y riesgos para nuestra salud

El plátano es una de las frutas más consumidas a nivel mundial. Y con razón. Este característico alimento curvado y de color amarillo es un complemento nutricional natural. Hasta va con envase incluido.

La que algunos científicos consideran como primera fruta aparecida en nuestro planeta ha sido estudiada incluso hasta el hipotético Jardín del Edén en el que Eva ofreció la fruta prohibida a Adán, que ahora, según Dan Koeppel y su libro Banana: The Fate of The Fruit That Changed The World, podría ser un plátano en lugar de una manzana.

Suposiciones aparte, el plátano es una fruta que se cultiva en más de 100 países y se encuentra en la cuarta posición dentro de los cultivos que más dinero mueven. Nuestras fabulosas Islas Canarias son uno de los principales productores de este alimento, tanto en cantidad como en calidad.

También se trata de una de las frutas más consumidas a nivel mundial. Son varios los historiadores que indican que el plátano llegó a América proveniente de nuestras islas afortunadas. Ahora, el plátano tiene un consumo mayor en Estados Unidos que las manzanas y naranjas juntas.

Los beneficios para la salud que aporta el plátano son muy variados. Disminución del riesgo de desarrollar cáncer o asma, disminución de la presión arterial, mejora de la salud cardíaca y del tránsito intestinal.

En este artículo vamos a desgranar los nutrientes que aporta el plátano a nuestra salud, cómo podemos incorporarlo a nuestra dieta y los posibles riesgos asociados a su consumo.

Plátano. Valores nutricionales

Un plátano de tamaño medio (unos 126 gramos) contiene 110 calorías, 30 gramos de hidratos de carbono, 3 gramos de fibra y 1 gramo de proteína. No busquéis grasas, colesterol o sodio porque el plátano carece de ellos.

Las vitaminas y minerales que nos aporta son muchas y muy interesantes. En el plátano encontramos potasio y magnesio como destacados, pero además nos aporta manganeso, hierro, folato, vitaminas B6, C, A, riboflavina y niacina.

 

Plátano. Beneficios para nuestra salud

El plátano es un diccionario de efectos positivos para nuestro organismo. Entre los más destacados encontramos:

Presión arterial

Mantener una dieta baja en sodio es básica para disminuir la presión arterial. Además, incrementar la ingesta de potasio es igual de importante por sus efectos vasodilatadores. La cantidad de potasio diaria recomendada de 4700 mg se alcanza muy raramente y para ayudarnos, un plátano de tamaño medio nos aporta 450 mg de este mineral.

Por si no fuera suficiente, una dieta alta en potasio reduce el riesgo de morir en un 20%. Así que suponiendo que todos los que estáis leyendo este artículo estáis vivos, sería buena idea comenzar a comer plátano.

Asma

Un estudio del Imperial College of London concluyó indicando que los niños que comen al menos un plátano al día reducen la probabilidad de desarrollar asma en un 34%.

Cáncer

Consumir plátano y naranja (natural o en zumo) en los dos primeros años de vida de nuestros bebés puede reducir el riesgo de que nuestros pequeños desarrollen leucemia. El plátano es una importante fuente de vitamina C aportándonos 9 mg en uno de tamaño medio. De esta forma pueden combatir la formación de radicales libres que podrían provocar cáncer. Además, la ingesta de frutas con alto contenido en fibra como el plátano se asocian con la disminución de casos de cáncer colorectal.

Salud cardiaca

La fibra, potasio (450 mg), vitamina C y B6 (0.5 mg) presentes en el plátano ayudan a nuestro corazón. Un incremento de potasio en nuestra dieta complementado con una disminución de sodio es la mejor prevención para posibles enfermedades cardiacas. Al menos esta es la recomendación de Mark Houston, profesor de medicina en la Vanderbilt Medical School y director del Hypertension Institute en el St Thomas Hospital de Tennessee.

En uno de sus estudios, aquellas personas que consumían 4.069 mg de potasio al día disminuían en un 49% el riesgo de morir por enfermedades cardiacas en comparación con aquellos que sólo consumían unos 1000 mg de potasio diarios.

Además las dietas altas en potasio se relacionan con la disminución de casos de derrame cerebral, protección contra la pérdida de masa muscular, conservación de la densidad ósea y la reducción de formación de piedras en nuestros riñones.

Diabetes

Varios estudios han demostrado que las personas con diabetes tipo 1 que consumen alimentos ricos en fibra han disminuido sus niveles de glucosa y que aquellos con diabetes tipo 2 han mejorado sus niveles de azúcar en sangre, lípidos e insulina.

Diarrea

Los alimentos blandos como el puré de manzana o de plátano son un buen tratamiento para casos de diarrea. Además en estos casos se pierden electrolitos como el potasio en grandes cantidades. El plátano nos ayudará mejorando nuestra regularidad intestinal y llenando nuestros depósitos de potasio.

Memoria

El plátano contiene triptófano, un aminoácido que varios estudios han demostrado que juega en papel fundamental para conservar nuestra buena memoria. Además, esta misma sustancia nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo. ¿Se le puede pedir más a un plátano?

Plátano. Cómo añadirlo a nuestra dieta

La primera opción para tomar plátano es más que conocida. El plátano está disponible durante todo el año y tan solo hay que retirar su piel y disfrutar de su consumo.

El plátano es muy resistente y, aunque la piel se madure, el contenido puede estar en perfecto estado. Por si no conocéis el truco, si queréis acelerar la maduración del plátano podéis envolverlo y dejarlo a temperatura ambiente y, si deseáis retrasarla, tan solo debéis dejarlo en el frigorífico.

Hace unos años se hizo famosa una dieta llamada la Morning Banana Diet que recomendaba comer un plátano con agua por la mañana, manteniendo el resto de las comidas a nuestra elección con el límite de las 8 de la tarde como última hora de ingesta.

El plátano puede utilizarse en puré para sustituir al aceite o la mantequilla en alimentos como magdalenas, galletas o tartas. Os sorprenderéis con su aroma y sabor.

Si sois amantes de helados o batidos, un plátano congelado puede aportar un toque diferente y original tanto por presencia como por sabor.

Y para los tradicionales del desayuno, podéis añadir una plátano troceado a vuestro tazón de leche con cereales. Si os levantáis con el tiempo justo, siempre tenéis la posibilidad de llevar un plátano al trabajo o a la escuela. Es lo bueno de tener un alimento con envase incorporado.

 

Plátano. Riesgos y precauciones

Además de las alergias alimentarias provocadas por el consumo de esta fruta, los únicos peligros del consumo de plátano vienen también provocados por su mayor beneficio: su cantidad en potasio.

Debemos vigilar especialmente la presencia de plátano en nuestra dieta si nos estamos tratando con medicamentos que incrementen los niveles de potasio en sangre como por ejemplo los betabloqueantes utilizados en problemas cardiacos.

Además, las dietas altas en potasio pueden ser perjudiciales para aquellos con problemas renales. Incluso podría ser fatal si tus riñones no pueden eliminar el exceso de potasio en la sangre.

 

Con un pequeño control en nuestra salud, podemos disfrutar sin ningún miedo de una de las mejores y más abundantes frutas de nuestro planeta. ¿A alguien le apetece un platanito?

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Consejos

Sustancias indeseadas en tus alimentos

Si sigues nuestra web, seguro que ya sabes los principales alimentos que debes evitar o los ingredientes nocivos para nuestra salud. Sin embargo, lo que puede que no sepas es que aún así, puedes estar alimentándote de sustancias indeseadas y poco saludables. Tanto que deberían estar prohibidas o al menos más vigiladas.

Con revisiones constantes sobre los aditivos que se eliminan de la lista de permitidos, no sería mala idea poner el punto de mira en estos tres peligros para nuestra salud.

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Sustancias indeseadas. Acrilamida

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Descubierta hace tan solo once años, comenzamos el listado de sustancias indeseadas con la acrilamida. Es un potente carcinógeno que se crea de forma natural al cocinar a altas temperaturas (por encima de 120 grados centígrados) alimentos ricos en almidón o hidratos de carbono. Hornear galletas y patatas, freír patatas o tostar pan y cereales puede crear acrilamida, que es el resultado en el que se presentan los azúcares y el aminoácido asparragina en algunos alimentos fritos, horneados o a la brasa.

En 2010, la Joint Food and Agriculture Organization y el World Health Organization Expert Committee on Food Additives apuntaron directamente a la acrilamida como un problema para la salud. Incluso la FDA ha aconsejado a los fabricantes como pueden disminuir la acrilamida presente en sus alimentos.

Con todos esos precedentes, son ya varias las organizaciones que han solicitado que se regule de forma oficial la cantidad máxima de acrilamida que puede contener un producto.

El mejor consejo para evitar este integrante de sustancias indeseadas es evitar alimentos ricos en almidón fritos, a la brasa, tostados u horneados. Si queréis disfrutar de unas patatas fritas caseras, lo mejor es que cortéis las patatas y las dejéis en agua unas dos horas antes de freírlas. Así reduciréis la acrilamida a la mitad. Si tenéis prisa, podéis meterlas 30 segundos al microondas antes de cocinarlas con lo que la acrilamida disminuirá en un 60 por ciento.

En cuanto al almacenamiento, guarda las patatas en un lugar con poca luz y sin humedad. Y en lo que respecta a las tostadas, prueba con un tostado más ligero ya que cuanto más se tueste, mayor cantidad de acrilamida.

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Sustancias indeseadas. Antibióticos

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Estamos en una época de crisis. No solo económica, sino también en lo referente a los antibióticos. No lo digo yo, sino la revista médica The Lancet (una de las más prestigiosas publicaciones médicas a nivel mundial), que avisa de la prescripción médica indiscriminada de antibióticos y la automedicación que hacen que las bacterias campen a sus anchas sin que las medicinas les afecten lo más mínimo.

La mayor parte de los antibióticos utilizados en nuestra sociedad van destinados a la alimentación de los animales que se crían en granjas. De esta forma los animales engordan más rápido y pueden estar antes en el mercado. De esta forma estamos ayudando a crear supergérmenes que nos acompaña a casa junto a la carne que compramos en el supermercado.

La alternativa a la segunda de las sustancias indeseadas son los alimentos orgánicos, aunque no todos los que indican este adjetivo en sus envases lo son realmente. Si puedes certificar que un ganadero de confianza no utilice estos antibióticos por supuesto que también es una buena opción.

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Sustancias indeseadas. Arsénico

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Son varios los aditivos que han sido retirados del mercado por contener arsénico. Y en la carne de nuestros platos también podemos encontrarlo. La razón de su utilización en la alimentación animal es muy simple. Al igual que los antibióticos, este metal tóxico está relacionado con el crecimiento rápido.

Pero el arsénico no es sólo un problema en la alimentación animal. Un ejemplo lo tenemos en el arroz. El arsénico se queda en la planta del arroz, pero aparece en edulcorantes de arroz integral y algunos cereales para bebés. Lo que todos deseamos es que se reduzca al máximo su inclusión en nuestros alimentos para no superar el límite recomendado que va disminuyendo cada año.

Este neurotóxico que daña el cerebro es lógico que esté en este top 3 de sustancias indeseadas y ha sido encontrado en zumo de manzana, pescados y alimentos infantiles. Esto último es más grave aún ya que los niños no han terminado de desarrollar completamente su cerebro.

En el Center for Food Safety nos informan de que los consumidores pueden verse expuestos al arsénico del arroz, agua y pollo, por lo que una estricta regulación es vital para proteger la salud pública.

Para evitarlo puedes intentar limitar los edulcorantes basados en arroz, sustituir los cereales de las comidas infantiles por patatas, plátanos o aguacates y disminuir los zumos de fruta comerciales hasta un máximo de un vaso al día.

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En definitiva, tres sustancias indeseadas a controlar. Si elaboras tus alimentos en casa son muy sencillas de vigilar, pero no tanto en alimentos que no estén preparados por nosotros. Quizás no les estemos dando la importancia que realmente tienen. El tiempo dará o quitará razones.

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¿Sabías que...?

Orden de los ingredientes en la etiqueta de nuestros alimentos. ¿Significa algo?

Seguro que todos conocéis que en los productos que compráis en vuestro supermercado está impreso un listado con los ingredientes que lo componen. También son muchos los alimentos que incluyen una tabla de información nutricional que nos informa de los principales nutrientes que aporta a nuestro organismo. ¿En alguno de los dos casos importa el orden de los ingredientes?

Quedándonos con el listado de ingredientes, si os fijáis podéis ver que no siguen un orden alfabético, por lo que podríamos pensar que el orden de los ingredientes que aparecen en el etiquetado del producto se deja al azar. Ni mucho menos.

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Orden de los ingredientes. ¿En qué se basa?

Y es que el orden de los ingredientes determina la cantidad presente en el producto. De esta forma, cuanto más importante sea el ingrediente, antes aparecerá en el listado. O dicho de otra manera, los primeros ingredientes son los que más abundan en el producto.

Veamos tres ejemplos prácticos y que quizás os sorprendan.

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Orden de los ingredientes. Cola Cao

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Vamos a comenzar la mañana con alegría y con nuestro desayuno favorito. Incluye frutas, cereales y un vaso de leche. Pero la leche sola no nos gusta demasiado así que le vamos a añadir unas cucharadas de Cola Cao.

Como la mayoría sabréis, Cola Cao son unos polvos con aroma a chocolate que sirven para aportar sabor chocolateado al producto al que se añade. El uso más típico es la inclusión en la leche. De esta forma podríamos pensar que el ingrediente principal que añadimos a nuestro vaso de leche es el cacao. Pues revisemos su etiqueta.

Quedándonos sólo con los dos primeros ingredientes, tal y como vamos a hacer en el resto de ejemplos, encontramos que son azúcar y cacao desgrasado en polvo. Traducido significa que el mayor aporte que estamos haciendo a nuestra leche es azúcar y, en segundo lugar, cacao desgrasado en polvo. Es decir, el Cola Cao no chocolatea tu desayuno, sino que lo llena de azúcar.

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Orden de los ingredientes. Avecrem

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Pasado el desayuno llega la hora de comer y vamos a hacer un guiso sano y natural a base de pollo y verduras. Para realzar un poco su sabor le añadimos una pastilla de caldo de pollo Avecrem. Bonito nombre Avecrem. Nos podría sugerir crema de ave. ¿Será su principal ingrediente el pollo? Veamos.

Si revisamos los ingredientes impresos en la caja de Avecrem, nos encontramos en las dos primeras posiciones a ¿adivináis cual?. Son sal y almidón de maíz. ¿Y el pollo?

No os voy a decir en que lugar aparece el pollo dejando que lo descubráis vosotros mismos en su Web o en vuestro supermercado. Para los que penséis que se encuentra en tercer lugar, solamente decir que ese puesto lo ocupa el glutamato monosódico, un ingrediente nocivo para nuestra salud y que nos sirve para descartar los snacks que entran en nuestra casa.

Repasemos. Según el orden de los ingredientes, en nuestro desayuno añadimos Cola Cao que nos proporciona principalmente azúcar y en la comida Avecrem que nos aporta en mayor medida sal. Perfecto. ¿Y para merendar?

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Orden de los ingredientes. Coca Cola

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Pues para la merienda vamos a disfrutar de una pizza casera de verduras y jamón. Una deliciosa pizza que vamos a acompañar con un vaso de nuestro refresco preferido: Coca Cola.

Siguiendo la tradición de este artículo, vamos a leer los ingredientes que aparecen grabados en la lata de Coca Cola quedándonos con los dos primeros.

El primer ingrediente que aparece en la lista parece lógico. Se trata de agua carbonatada. El segundo, a poco que conozcáis el proceso de elaboración de los refrescos también se puede deducir. Es, por supuesto, el azúcar. Así que básicamente la Coca Cola es agua carbonatada con azúcar. Genial.

En definitiva y basándonos en el orden de los ingredientes, hemos tomado un desayuno con Cola Cao, una comida con Avecrem y una merienda con Coca Cola y los ingredientes principales que nos han aportado estos productos han sido azúcar, cacao desgrasado en polvo, sal, almidón de maíz y agua carbonatada.

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Si es lo que deseabas, perfecto. Sino, sería buena idea revisar el orden de los ingredientes en las etiquetas de tus alimentos. Por cierto, si alguien echaba en falta la cena para terminar el día… se me ha quitado el hambre.

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Consejos

Grasa para adelgazar. ¿Es posible?

Son muchas las personas a las que les oigo decir ese dicho de “somos lo que comemos“. Pues no estoy de acuerdo. Si así fuera, las personas que toman pasta no tendrían un sólo gramo de grasa en su cuerpo y las personas que comen mucha  estarían tremendamente gordas. Pero esto no es así. Y es que hasta se puede tomar grasa para adelgazar.

¿Extrañado? A lo mejor piensas ¿pero si tomas grasa tienes que estar gordo, no? No tienes porqué. Varios estudios demuestran que comer grasas no te hace estar más gordo de igual manera que beber colonia no te hace oler mejor.

Ahora bien, comer alimentos que tenga un determinado tipo de grasas sí que te hará estar más gordo. Las grasas trans que se encuentra en bollería, fritos y demás y las grasas saturadas añadidas a comida preparada o comida rápida entre otros son las principales responsables de lucir esa cintura no deseada.

Sin embargo, las grasas buenas realizan exactamente la labor contraria. Pueden calmar tu apetito, disminuir el número de calorías diarias y mejorar la salud de tu corazón y tu metabolismo.

¿Pero cómo? ¿Grasas buenas y deliciosas que te ayudan a disminuir el tamaño de tu cintura? ¿Eso existe? Pues sí. Y los alimentos que contienen grasa para adelgazar son los siguientes.

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Grasa para adelgazar. Ternera de pasto

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Como su nombre indica, se trata de la carne de ternera criada de forma natural y alimentada libremente en pastos verdes y frescos. Es cierto que es más cara que el resto, pero también te proporciona grasas beneficiosas que rentabilizan ese coste extra. Un estudio en Nutrition Journal encontró que la carne de ternera de pasto incluye mayores niveles de ácidos grasos Omega-3, que son reconocidos por reducir el riesgo de problemas cardiacos.

Además, al llegar a tu estómago, la ternera de pasto es más fácil de digerir y tiene menos calorías que la carne convencional. Para que te hagas una idea, un filete de unos 200 gramos te aporta 386 calorias y 16 gramos de grasa. Si tomamos esa misma cantidad proveniente de ternera de pasto, las calorias se reducen hasta 234 calorias y las grasas a 5 gramos. Además el primer componente de esta lista de grasa para adelgazar tiene un mejor sabor. ¿Merece o no la pena?

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Grasa para adelgazar. Aceite de oliva

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Quizás uno de los componentes de este listado de grasa para adelgazar más conocidos. El oro líquido de nuestra cocina, como lo llama Arguiñano. El aceite de oliva es rica en polifenoles que nos ayudan a luchar contra el cáncer y grasas monosaturadas que fortalecen nuestro corazón. Un reciente estudio de Obesity encontró que una dieta rica en aceite de oliva producía mayores niveles de adiponectina que una rica en carbohidratos o en proteinas.

La adiponectina es la hormona responsable de descomponer las grasas en nuestro organismo y, cuanta más cantidad tengas, menor será tu índice de masa corporal (IMC). No existe mejor elección para acompañar tus guisos o ensaladas.

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Grasa para adelgazar. Coco

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El coco es rico en grasas saturadas, pero más de la mitad provienen del ácido laurico, un lípido que combate las bacterias de nuestro organismo y mejora los niveles de colesterol. Un estudio publicado en Lipids concluyó que los suplementos alimentarios de aceite de coco reducen la obesidad abdominal.

En concreto, en el experimento la mitad de los participantes tomaron dos cucharadas de aceite de coco diaria. El resto hizo lo propio con aceite de soja. Auqnue ambos grupos ganaron peso, solo los consumidores de aceite de coco disminuyeron el tamaño de su cintura. Utiliza en tus alimentos copos o leche de coco y comienza a cuidar tu linea.

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Grasa para adelgazar. Chocolate negro

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Buenas noticias para los golosos como yo. El chococolate puede ayudarte a bajar tripita. En concreto el chocolate negro, eso sí. El único requisito es cambiar el orden en el que lo tomas. No lo hagas en el postre, sino un par de horas antes de comer. Un estudio demostró que aquellos que tomaban unos 100 gramos de chocolate dos horas antes de comer ingerían un 17% menos de calorías que aquellos que lo tomaban con leche.

Los investigadores creen que la causa es que el chocolate negro contiene mantequilla de cacao puro, una fuente de acido esteárico encargado de retrasar nuestra digestión. El cacao del chocolate con leche contienen grasa de mantequilla añadida y pasa más rápidamente por nuestro tracto digestivo. Como el chocolate negro tarda más en procesarse en nuestro organismo, aleja el hambre y te ayuda a perder peso. Grasa para adelgazar incluyendo el chocolate. Casi nada.

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Grasa para adelgazar. Crema de almendras

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Olvídate de Nocilla o Nutella. Mucho mejor la crema o mantequilla de almendras pura. Son varios los estudios que indican que las almendras pueden ayudar a perder peso a pesar de su alto contenido en grasas. Un estudio de la International Journal of Obesity and Related Metabolic Disorders comparó dos dietas en un periodo de seis meses.

El primer grupo siguió una dieta baja en grasas (18%) y restringida en calorias. El otro grupo seguió una dieta con una cantidad de grasas moderada (39%) donde las grasas extra provenían de almendras. Este grupo perdió más peso que aquél que tomaba alimentos bajos en grasas, a pesar de que ambos tomaban igual cantidad de calorias.

Es más, el grupo de las almendras redujeron el perímetro de su cintura un 50% más que el otro grupo. ¿Cómo es posible? Pues porque las almendras contienen componentes que limitan la cantidad de grasas absorbidas por nuestro organismo, por lo que algunas de ellas pasan sin ser digeridas.

Prueba la crema de almendras con una tostada, un platano troceado o como parte de tu almuerzo. Te sorprenderá.

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Como véis, incluso alimentos ricos en grasas pueden ser beneficiosos para nuestro organismo e incluso ayudarnos a reducir nuestra cintura. Grasa para adelgazar. ¿Alguien da más?

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¿Sabías que...?

Proteína vegetal hidrolizada – Diccionario de aditivos alimentarios

La proteína vegetal hidrolizada es un aditivo utilizado para realzar el sabor de los alimentos que la incluyen. Su creación se produce al utilizar calor y componentes químicos para descomponer vegetales (en su mayor parte soja) en los aminoácidos que los forman.

La utilización de proteína vegetal hidrolizada permite a los fabricantes de alimentos conseguir un sabor más fuerte con menos cantidad de ingredientes. Puede aparecer en nuestros alimentos como proteína vegetal hidrolizada, proteína vegetal hidrolizada de soja, proteína vegetal hidrolizada de caseína, proteína vegetal hidrolizada de maíz, etc. dependiendo de su origen proteico.

También puede hacer su aparición sin incluir la palabra vegetal, presentándose como proteína hidrolizada o en sus diferentes versiones de proteína hidrolizada de soja, de caseína, de maíz, etc. Aunque no parece mala idea utilizar un producto natural para mejorar el sabor de nuestros alimentos, ahora explicaremos porqué no es tan brillante.

Proteína vegetal hidrolizada. Dónde encontrarla

Se encuentra en sopas, comidas congeladas, salsas, aperitivos, multitud de productos con sabor a carne de ternera o de pollo, saborizantes, caldos, ensaladas, postres y platos preparados.

Un ejemplo lo tenemos en las patatas fritas Lay’s Sabor Jamón y en la Base para sopas sabor pollo de Knorr.

Proteína vegetal hidrolizada. Peligrosidad

Un efecto del consumo de proteína vegetal hidrolizada es la creación de glutamato monosódico o E-621. Así tenemos un ingrediente que está relacionado con problemas de nauseas y dolores de cabeza presente en alimentos que, al no ser añadido directamente, no lo incluyen en su etiqueta de ingredientes.

Un componente muy problemático para aquellas personas sensibles al glutamato monosódico o a la soja y perjudicial para todos por su asociación con efectos nocivos para nuestra salud. Su contenido en glutamato monosódico puede llegar hasta el treinta por ciento y en ocasiones ha sido relacionada con casos de salmonela. Por todo esto, no podemos hacer más que recomendar el evitar su ingesta.

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Consejos

Ingredientes peligrosos. Descarta comida que los incluya

No son pocas las personas que se detienen a leer la información nutricional de los alimentos para conocer qué es lo que van a comer y si merece la pena comprarlo o no. Con varios estudios al respecto que revelan que la mayoría de personas lo hacen, es importante fijarse en los ingredientes peligrosos que descartan la compra de un producto.

Desconozco las razones que tienen las personas que no observan los ingredientes o la información nutricional de un producto para no hacerlo. Es tan importante que determinará como afecta la alimentación en tu salud o la próxima talla de pantalón que vas a comprar.

Centrándonos en los beneficios o, en este caso, perjuicios para tu organismo, vamos a enumerar en un breve listado aquellos ingredientes peligrosos que debéis sacar o no añadir a vuestra lista de la compra.

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Ingredientes peligrosos. BHA (E-320)

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Un conservante que contiene aceite y se utiliza en variedad de alimentos. El BHA o butilhidroxianisol está relacionado con causar cáncer en ratas, ratones y hamsters. La razón de que aún no esté prohibido es que el cáncer se desarrollaba en un órgano que no poseemos los humanos. De todas formas, un estudio publicado en Japanese Journal of Cancer Research concluye que el BHA podría ser con bastante probabilidad un causante de producir cáncer. En lo que a mi respecta, eso ya es razón suficiente para no tomarlo.
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Ingredientes peligrosos. Parabenos

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Se trata de unos conservantes sintéticos utilizados para evitar la aparición de moho en nuestros alimentos. El problema viene porque los parabenos pueden modificar el comportamiento hormonal normal de nuestro cuerpo. Un estudio de Food Chemical Toxicology concluyó que a ingesta diaria de este ingrediente reduce la producción de esperma y testosterona en ratas. Ademas los parabenos han sido encontrados en tejidos de cáncer de pecho.
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Ingredientes peligrosos. Grasas parcialmente hidrogenadas

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Las grasas parcialmente hidrogenadas o grasas trans están presentes en multitud de alimentos. Atentos a las etiquetas de vuestros productos, ya que si encontráis el texto de grasas o aceites parcialmente hidrogenadas estáis introduciendo en vuestro cuerpo grasas que lo único que harán será obstruir vuestras arterias con la posibilidad de provocar la cantidad de problemas de salud derivados de esta causa.
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Ingredientes peligrosos. Nitrito de sodio (E-250)

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Los nitritos y nitratos se utilizan para inhibir las bacterias que causan botulismo y mantener el tono rosa que presentan muchas de las carnes procesadas como salchichas o embutidos. Antes de ingerirlas son muy útiles, pero una vez ingerida el nitrito puede fusionarse con aminoácidos formando nitrosaminas, que son componentes carcinógenos muy potentes. El ácido ascórbico y el eritórbico gracias a la vitamina C que contienen, disminuyen el riesgo, por lo que muchos fabricantes añaden uno o ambos de estos ácidos a sus productos. La otra opción para reducir sus efectos y la que yo utilizo es no consumirlos.
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Ingredientes peligrosos. Colorante de caramelo (E-150)

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En realidad podría ser un aditivo sin ningún tipo de peligro si se fabricara a la vieja usanza con agua y azúcar en un cazo. Sin embargo, la industria alimenticia sigue una receta algo diferente. Lo peor es que tratan el azúcar con amoniaco, que puede provocar la aparición de carcinógenos. ¿Cómo de peligrosos? Pues un informe del Center for Science in the Public Interest aseguró que los niveles de colorante de caramelo encontrados en algunos refrescos son los causantes de 15.000 casos de cáncer en Estados Unidos anualmente. Una buena razón para dejar los refrescos de cola.
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Ingredientes peligrosos. Castóreo

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El castóreo es uno de esos ingredientes naturales más que cuestionados y el único que no debería estar en esta lista por no ser peligroso, pero seguro que entenderéis su inclusión. Es una sustancia extraída de las glándulas anales de los castores. Vale que no es una sustancia peligrosa, pero ¿le lameríais el culo a un castor?. Esas glándulas producen secrecciones muy potentes que le permiten al castor marcar su territorio. A nuestra industria alimentaria le permite añadir sabores a los alimentos, normalmente vainilla o frambuesa.
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Ingredientes peligrosos. Colorantes artificiales

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Cantidad de golosinas o cereales con sabor a fruta no contienen ni un gramo de esta. Eso sí, gracias a los colorantes artificiales nos hacen pensar que son muy naturales. Utilizados para enmascarar el verdadero color de unos alimentos fuertemente procesados, algunos colores están relacionados con graves enfermedades. Un estudio del Journal of Pediatrics relacionó el colorante Amarillo 5 con la hiperactividad en niños. Investigadores canadienses hallaron contaminación con cancerígenos en los colorantes Amarillo 6 y Rojo 40 y el colorante Rojo 3 es conocido por causar tumores. ¿Cuales evitar? Todos.
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Ingredientes peligrosos. Proteína vegetal hidrolizada

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La proteína vegetal hidrolizada es utilizada para realzar el sabor de los alimentos. Es una proteína vegetal que ha sido descompuesta mediante procesos químicos en aminoácidos. Uno de estos ácidos, el ácido glutámico puede liberar glutamato. Cuando el glutamato encuentra sodio en tu organismo forman glutamato monosódico, un aditivo conocido por causar reacciones adversas como dolores de cabeza y nauseas entre otros.
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En definitiva, si dudáis si comprar o no un producto en vuestro supermercado favorito, aquí tenéis un motivo que, en mi caso, decanta la balanza fácil y rápidamente. Hasta que estos ingredientes desaparezcan de nuestros alimentos habrá que seguir leyendo.