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Las frutas y las verduras más saludables que debes comer

Desde que éramos pequeños hemos escuchado eso de que hay que comer un mínimo de cinco piezas de verdura y fruta al día, pues son muy saludables y han de estar en cantidades generosas en nuestra dieta si queremos que esta sea rica en fibra, vitamina C, ácido fólico, flavonoides y minerales, lo cual nos protege ante las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Pero ¿cuáles son esas frutas y verduras más saludables que no pueden estar bajo ningún concepto fuera de nuestra dieta? Por supuesto, no puedes olvidar hacer algo de ejercicio para mantenerte en forma y ayudar a que esa dieta te mantenga bien saludable (un entrenador personal es la mejor opción para aquellos que no consiguen ponerme en marcha fácilmente).

  • Tomate: esta fruta (¡sí, es una fruta!) contiene un carotenoide llamado licopeno, el cual se trata de un antioxidante muy potente con el que hacer frente al cáncer.
  • Aguacate: ayuda a la absorción de licopeno, por lo que es recomendable utilizarlo junto al tomate en la ensalada. Contiene ácido alfalinolénico, una grasa muy saludable que forma parte de aquellas que contienen omega 3, además de que reduce la producción de químicos inflamatorios en nuestro organismo.
  • Manzana: quercetina, catequina, florizina y ácido clorogénico son los potentes oxidantes con los que cuenta esta fruta, por lo que es muy indicada para reducir la posibilidad de padecer asma, diabetes, enfermedades cardiacas y cáncer.

  • Ajo: tan pequeño y tan utilizado en la cocina española es rico en ajoene y alicina, especialmente indicados contra el llamado colesterol “malo” y la hipertensión, además de que es diurético.
  • Brócoli: bajo en calorías y alto en fibra, esta verdura está cargada de minerales, vitaminas y polifenoles, lo que previene el cáncer y las enfermedades degenerativas.
  • Col: contiene omega 3, una gran cantidad de fibra, vitamina A y, aunque resulte extraño, más vitamina C que las propias naranjas, por lo que ha llegado a calificarse como un superalimento.
  • Col de Bruselas: se trata de un alimento imprescindible para las embarazadas, pues contiene una gran cantidad de ácido fólico. Además es rica en fibra, omega 3, calcio, vitamina K, vitamina A y vitamina C.

  • Granada: esta fruta roja está repleta de tres potentes antioxidantes: taninos, antocianinas y ácido elágico.
  • Arándano: se trata de un superalimento para el cerebro porque su alto contenido en antioxidantes refuerza el funcionamiento cognitivo y ayuda a prevenir el Alzheimer.
  • Mora: la azul, concretamente, tiene mucha fibra y el mismo tipo de polifenol que se encuentra en el té verde, lo cual evita las enfermedades del corazón y el cáncer.
  • Frambuesa: media taza de esta fruta aporta 4 gramos de fibra, pero lo mejor es que contiene toda la vitamina C y el manganeso que se necesita diariamente.

Pero no son las únicas, pues la alcachofa y la naranja ayudan a reducir el colesterol malo, la zanahoria previene las cataratas, la coliflor estimula la desintoxicación, las cerezas reducen la inflamación, el kiwi combate el estreñimiento, el mango ayuda al sistema inmunológico y las setas promueven la desintoxicación natural.

Este post es una colaboración de Zaask para Comidiendo

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Cómo cortar fruta fácil y rápido

Somos muchos los que nos peleamos con la comida para limpiarla, trocearla o prepararla para cocinar. Por eso, en este artículo vamos a ver cómo cortar fruta fácil y rápido centrándonos en seis alimentos: kiwi, granada, mango, naranja, fresa y sandía.

Además de seguir el procedimiento detallado para cada fruta, puedes comprobar el paso a paso y el resultado del vídeo que acompaña a esta entrada. Vamos allá.

Cómo cortar fruta fácil y rápido. Kiwi

La forma de disfrutar del kiwi es muy sencilla. Tan sólo tienes que cortar sus extremos con un cuchillo bien afilado para acceder a su contenido que retirarás con una cucharilla. Más fácil imposible.

 

Cómo cortar fruta fácil y rápido. Granada

La granada es una fruta muy engorrosa de limpiar si lo hacemos a mano, ya que tendremos que ir desgranando su fruto con unas manos llenas de zumo y con el peligro de mancharnos por sus salpicaduras.
Para evitarlo, lo mejor es cortar la granada a la mitad y, tras separar ligeramente sus porciones, golpear su piel con una cuchara grande para que suelte el contenido en un bol o plato hondo.

 

Cómo cortar fruta fácil y rápido. Mango

El mango es una de nuestras frutas favoritas y quizás la más completa que existe.
Para disfrutarlo no tienes que cortar toda su piel, sino cortarlo en tres pedazos que deslizarás por los bordes de un vaso para depositar dentro la carne del mango y retirar el resto. Sencillo y limpio.

 

Cómo cortar fruta fácil y rápido. Naranja

Una de las frutas que más utilizamos a lo largo del año es la naranja. Son varios los métodos para retirar su piel y acceder a sus deliciosos gajos, pero el más sencillo es el que indicamos a continuación.
Tan sólo debes cortar su piel por la parte central sin llegar a cortar sus gajos. Después, retírala con tus dedos como si se tratara de un calcetín. Nunca lo habrás hecho más rápido.

 

Cómo cortar fruta fácil y rápido. Fresa

La mayoría de las personas comienzan a limpiar la fresa cortando la parte de la hoja donde se une con la planta. Se puede retirar más fácilmente.
Simplemente utiliza una pajita que utilices para cocktails, zumos, batidos o para que tus niños beban la leche de su desayuno para, deslizando desde la parte contraria a la hoja, empujar y retirar el tallo.

 

Cómo cortar fruta fácil y rápido. Sandía

Quizás el método más sorprendente y que más tiempo nos puede ahorrar es el de cortar una sandía. Cómo es mejor una imagen que mil palabras, sólo decirte que debes comenzar cortando la sandía a la mitad de manera transversal. A partir de ahí… mejor echa un vistazo al vídeo.

En definitiva, seis métodos de cómo cortar fruta fácil y rápido para facilitarte la vida que espero te sean útiles en tu día a día con estas seis deliciosas y nutritivas frutas. Esto sí que es comida rápida… y sana. Como te había prometido, aquí tienes el vídeo de nuestros amigos de BuzzFeedBlue.

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Tipos de té que deberías probar

Seguro que ya sabes que el es una bebida muy saludable. Quizás hayas oído hablar de varios tipos de té y sus beneficios para tu cuerpo. Incluso puede que hasta lo hayas leído en este misma Web. Sin embargo, aún no habíamos hablado de nuestro “top” de tipos de té para que puedas experimentar con ellos durante, por qué no, la próxima semana.

Podemos encontrar multitud de variedades de té variando su concentración, marca, añadidos, etc., pero, en realidad, tan sólo existen seis tipos de té diferentes: negro, verde, oolong, pu-erh, blanco y amarillo. Para que os hagáis una idea de las variedades dentro de estos tipos, se estima la existencia de unas 20.000 variedades de té.

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Tipos de té. Té negro

El té negro es negro por una razón muy simple: la oxidación producida durante su proceso de elaboración. ¿Alguna vez un plátano se te ha madurado tanto que ha cambiado de amarillo a negro? Pues un proceso muy similar es el que ocurre con la oxidación de este té negro.

Siguiendo con el ejemplo, es por esta razón por la que el té negro puede variar desde el color cobrizo hasta el marrón muy oscuro. Igualmente puede pasar de un sabor muy suave a uno bastante fuerte. En este mundo de los tés, todo depende de gustos. En lo que coinciden los expertos es en hervirlo a una temperatura entre 90 y 96 ºC.

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Tipos de té. Té verde

El té verde proporciona un sabor muy diferente al té negro. Por supuesto, este tipo de té no está oxidado. Con esto no queremos decir que sea más simple o menos completo que el té negro. Es más, podemos encontrar sabores minerales y vegetales más que interesantes en nuestra taza de té.

Si en el caso anterior la temperatura del agua era importante, aquí es fundamental, ya que si lo calentamos demasiado podemos encontrarnos con un té verde demasiado amargo y perdiendo parte de sus propiedades. La temperatura recomendada está entre 76 y 85 ºC.

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Tipos de té. Oolong

Entre el té negro completamente oxidado y el té verde sin oxidar, encontramos este té oolong o té azul que presenta una oxidación de entre un 10 y un 80 por ciento. Sin lugar a dudas, el té más complicado de cultivar, y es que hay que tener mucho ojo, tacto y olfato para obtener un gran té oolong.

Si aún no has probado este tipo de té, sería un buen día para hacerlo. Disfrutarás del tipo de té más parecido a un té artesano que puedas encontrar. Mi tipo de té favorito y muy recomendable.

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Tipos de té. Pu-erh

El té pu-erh o té rojo es el tipo de té más intenso. Si te van los sabores fuertes, este té que debe su sabor al proceso de fermentación te sorprenderá con un gusto que los expertos han catalogado de sabor a tierra, carne o tabaco.

La fermentación del té pu-erh se realiza de manera tradicional durante largos periodos de tiempo que pueden llegar a más de 30 años para desarrollar todo el fuerte sabor que presenta. Lógicamente, cuanto más tiempo lleve fermentando, más alto será su precio. De todas formas, sea cual sea el precio al que lo compréis, el té pu-erh vale mucho.

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Tipos de té. Té blanco

El té blanco es el más reciente de todos los tipos de té con “tan sólo” algo más de 300 años de vida. Podríamos decir que es el hermano del té verde, ya que, al igual que este, se produce de manera bastante simple.

Sin embargo, al contrario de lo que ocurre con el té verde, el té blanco puede estar ligeramente oxidado, haciendo que el sabor resultante sea más suave que el del té verde. Si quieres probar lo último en el mundo del té, el té blanco es lo tuyo.

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Tipos de té. Té amarillo

¿Nunca habías oído hablar del amarillo? Desde luego, de todos los tipos de té, es el té más difícil de encontrar y, por tanto, de probar. Antes de que te pongas a buscarlo como loco, decirte que es un té similar al té verde con la diferencia de suavizarlo ligeramente en su proceso de elaboración.

Los productores de té amarillo cubren el té de manera que este reabsorba sus propios aromas. De esto modo tan sencillo se consigue un té más dulce y aromático que el té verde. Sin embargo, este paso adicional requiere de personas dispuestas a comprarlo, por lo que algunos expertos lo consideran en peligro de extinción. Si estás interesado en él… corre.

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La verdad es que el mundo del té es muy amplio, complejo e interesante, pero hemos querido daros unos pequeños apuntes para entrar en él. Si queréis ir un poco más allá, os recomendamos el libroThe Tea Enthusiast’s Handbook“, que os hará ir un paso más allá en el universo de los tipos de té. ¡Que los disfrutéis!

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Café más saludable. Cómo conseguirlo

El café es una bebida deliciosa, completa y saludable. Al igual que ocurre con el chocolate negro, es curioso comprobar que algo tan agradable al paladar sea también beneficioso para nuestra salud. ¿No lo crees? Pues atento.

El café es la fuente principal de aporte de antioxidantes en varios países. Diferentes estudios han demostrado que la inclusión de unas tazas de café al día pueden reducir el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, cáncer de próstata o Alzheimer.

Pero, aún con todas estas ventajas, debemos tener en cuenta una serie de consejos que pueden mejorar el resultado de esa taza de café en nuestro organismo. Entre otras, podemos destacar: el tueste, el almacenamiento, la preparación y el servicio.

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Café más saludable. El tueste

Aquí la regla es muy sencilla: el tueste ligero es el mejor. Según el Vanderbilt University Institute for Coffee Studies, los efectos antioxidantes del café están relacionados con unos componentes denominados ácidos clorogénicos.

Al tostar los granos de café, estos ácidos se convierten en buenos antioxidantes pero, si te pasas con el tostado, este beneficio desaparece. Así que ya sabes, granos de café con un tueste ligero.

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Café más saludable. Dónde guardarlo

Los granos de café tostados tienen radicales libres, que son más numerosos cuanto más tiempo estén expuestos esos granos al aire. Todo esto según un estudio de Food Chemistry que también demuestra que, cuando estos radicales libres aumentan, se deben emplear antioxidantes presentes en el café para conseguir estabilizarlos.

Por esta razón, lo mejor es guardar tu café en un recipiente hermético y mantenerlo ahí hasta que vayas a consumirlo. Además, y según el mismo estudio, los granos de café tienen menos radicales libres que el café molido. Nuestro consejo: café en grano y almacenado herméticamente.

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Café más saludable. La preparación

El café se puede preparar de muchas formas diferentes. Esta es la razón de ser de un estudio desarrollado en Italia que examinó cinco formas diferentes de preparar café para encontrar cuál era la mejor de todas ellas.

Estos investigadores afirmaron que el café preparado en una cafetera tipo Moka, expreso o napolitana, daba como resultado un café que contenía más del doble de niveles antioxidantes que el preparado mediante filtros.

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Café más saludable. Cómo servirlo

Aquí llegamos a una cuestión de gustos. ¿Cómo tomas tú el café? Si la respuesta es negro y sin azúcar, estás de enhorabuena. Y es que son varios los doctores que opinan que el café en sí mismo ya es suficientemente nutritivo como para añadirle nada.

Si lo tomas con azúcar o con edulcorantes artificiales, no vas a añadir sino calorías o componentes químicos. De igual forma, si lo prefieres con leche, un estudio reciente realizado en Croacia demuestra que la leche puede reducir los niveles de antioxidantes del café.

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En definitiva, cuatro simples detalles para añadir un plus de calidad a una bebida completa y beneficiosa. Por cierto, si no te convence o no eres de los de café sólo, prueba a hacer la transición utilizando una variedad más dulce o añadiendo una pizca de canela a tu taza.

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Edulcorantes artificiales. ¿Tan buena idea como parece?

Imagínate una forma de endulzar tus alimentos sin añadir ni una sola caloría. Esa es la labor de los edulcorantes artificiales. Un producto que aporta todos los beneficios del azúcar sin consecuencias para tu línea. Perfecto, ¿verdad?

Pues es perfecto hasta que deja de serlo. Y es que los edulcorantes artificiales están situados en el centro de varias polémicas desde el descubrimiento del primer edulcorante sin calorías, la sacarina, allá por el año 1878. Desde entonces, son varios los investigadores que dudan de que estos productos sean completamente sanos. Después de todo, la sacarina fue descubierta por un químico que trabajaba con alquitrán de hulla, un elemento carcinógeno.

Casi 150 años y miles de investigaciones después, seguimos sin llegar a un acuerdo. La European Food Safety Authority, tras exhaustivos estudios sobre el aspartamo (otro de estos edulcorantes artificiales), concluyó a finales del año 2013 que era seguro a las dosis en que se consumía y que no provocaba ningún tipo de cáncer. Sin embargo, el grupo del Center for Science in the Public Interest declaraba que esa decisión había sido poco menos que un “lavado de manos“.

Entonces, ¿tomar o no tomar edulcorantes artificiales? He ahí la cuestión. Porque si quieres reducir el número de calorías que ingieres, son una buena opción. Pero, como muchas de las creaciones químicas de la industria alimentaria, los edulcorantes artificiales no son todo lo que prometen.

Más allá de su relación con casos de cáncer, que no vamos a tratar en este artículo, los investigadores han descubierto que los edulcorantes artificiales pueden ser un peligro para nuestra salud y quizás no ayudarte tanto como crees en la pérdida de peso. ¿Por qué? Por esto.

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Edulcorantes artificiales. Engañan a tu sentido del gusto

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Los edulcorantes artificiales, incluso aquellos naturales como la stevia que procede de una planta, son cientos o miles de veces más dulces que el azúcar. Esta información se puede leer en el último libro de Anne Alexander, The Sugar Smart Diet donde habla de algún edulcorante artificial más.

La sucralosa, por ejemplo, vendida bajo la marca Splenda, es 600 veces más dulce que el azúcar y el neotame, una nueva alternativa al aspartamo es ni más ni menos que 7.000 veces más dulce que el azúcar. La stevia es entre 200 y 300 veces más dulce que nuestro azúcar de mesa.

Según la señora Alexander, las evidencias sugieren que exponer a nuestras papilas gustativas a estos edulcorantes de alta intensidad las convierten en menos receptivas a otras formas de azúcar, como la que podemos encontrar de forma natural en la fruta. Cuando tu sentido del gusto ya se ha acostumbrado a esos niveles, busca alimentos más y más dulces.

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Edulcorantes artificiales. Engañan a tu intestino

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Un estudio sobre edulcorantes artificiales desarrollado en la Purdue University concluye que tu intestino se desorienta cuando consumes edulcorantes sin calorías pero muy dulces.

Al hacerlo, el sentido del gusto envía una señal a tu intestino indicándole que un alimento rico en calorías está llegando, por lo que el intestino se prepara para recibir algo muy calórico.

Pero cuando se da cuenta de que esto no es lo que llega, tu intestino no puede utilizar de forma eficiente ese alimento, lo que provoca una serie de efectos en cascada que influyen en las señales de apetito que envía tu organismo.

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Edulcorantes artificiales. Alteran tus hormonas

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Una parte de esos efectos en cascada de los que hablamos está relacionado con la hormona insulina. Y es que cuando pruebas alimentos dulces, incluso aunque no tengan calorías, tu cuerpo libera insulina de igual forma que si estuvieras consumiendo azúcar. La insulina lleva a picos de azúcar en sangre, lo que incrementa tu apetito.

El mismo estudio de la Purdue University indicó que los edulcorantes artificiales impiden que tu cuerpo produzca la hormona GLP-1, que controla los niveles de azúcar en sangre y la sensación de saciedad.

Las dos hormonas combinadas pueden hacer que sientas más hambre y termines por comer más.

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Edulcorantes artificiales. Hacen que comas más

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Relacionado con lo anterior, no es solamente una reacción bioquímica la que te hace aumentar la cantidad de alimentos ingeridos. Según la autora de The Super-Charged Hormone Diet, Natasha Turner, los alimentos con edulcorantes artificiales pueden hacer comer más debido a la sensación que producen en tu boca.

Según ella, el sabor y sensación que la comida produce en nuestra boca influye en nuestra capacidad para asociar las calorías que consumimos con las que necesitamos. De esta forma, la comida rica en grasa o azúcar envía la señal a nuestro cerebro de que es también rica en calorías.

Pero los alimentos con edulcorantes artificiales suelen tener una consistencia muy ligera y una textura muy diferente de los alimentos ricos en azúcar, por lo que dicha señal no llega a nuestro cerebro, que nos pide consumir una cantidad mayor.

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Edulcorantes artificiales. Producen diabetes

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Los dos puntos mencionados anteriormente podrían explicar porqué varios estudios han indicado que los consumidores de refrescos light incrementan el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Los investigadores no tienen aún claro si esto es consecuencia de que las personas objeto de esos estudios no llevan una alimentación saludable, contrarrestando los posibles efectos beneficiosos que pudieran tener los refrescos light o es algo asociado biológicamente al consumo de estos refrescos.

Un reciente estudio de la University of Texas demostró que aquellas personas que tomaban refrescos light tenían un 65% más de posibilidades de ganar peso que aquellos que no las tomaban. Hasta aquí podría parecer algo hasta normal, pero lo que es más raro todavía, también tenían más posibilidades de ganar peso que aquellos que bebían la versión normal (no light) del refresco. Casi nada.

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Edulcorantes artificiales. Contaminan el agua

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Los edulcorantes artificiales están diseñados para aguantar las condiciones que impone tu organismo sin descomponerse ni añadir calorías. Al ser tan resistentes, no se descomponen tampoco cuando están expuestos a luz, oxígeno o microbios.

En un estudio del año 2009 publicado en Environmental Science & Technology, unos investigadores suecos detectaron sucralosa y acesulfame K en aguas residuales tratadas, incluyendo muestras tomadas de un depósito de agua municipal. También descubrieron que los edulcorantes artificiales no se habían degradado en las aguas residuales tras un periodo de siete horas.

Investigadores canadienses obtuvieron resultados similares años después, encontrando sucralosa y acesulfame K en cada una de las muestras que tomaron de un río que recogía aguas residuales de 33 plantas de tratamiento diferentes.

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Edulcorantes artificiales. Modificados genéticamente

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Como lo oyes. Pueden ser una fuente más de material modificado genéticamente.

Los edulcorantes artificiales como la sucralosa, el aspartamo, el neotame y el eritritol, están todos ellos obtenidos desde el maíz, soja o remolacha. Pues resulta que en los Estados Unidos, la mayoría de estos cultivos están modificados genéticamente para resistir el uso de pesticidas.

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Como veis, nada relacionado con una de las asociaciones más comunes de los edulcorantes artificiales, el cáncer, pero varias razones para plantearnos su consumo. Como siempre, la información esta ahí y la decisión en vuestras manos.

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Mitos de las dietas de adelgazamiento

Son muchos los mitos de las dietas relacionados con la pérdida de peso. Solemos fiarnos de consejos, noticias o experiencias de otras personas, pero lo que funciona para uno no tiene porque hacerlo en otra persona.

En este artículo vamos a repasar algunos de los más importantes mitos de las dietas para intentar aclarar las ideas de aquellos que van a comenzar o están llevando a cabo una tarea tan simple como llevar una alimentación sana y equilibrada para perder peso que se puede convertir en algo tan complicado gracias a ayudas que no lo son tanto.

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Mitos de las dietas. No consumas gluten

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Un consejo muy de moda últimamente es el de evitar cualquier alimento que contenga gluten. Son muchos los que convierten a varios cereales en algo más que prohibido en tu dieta y que puede convertir el pan o la pasta en una bomba para tu organismo.

Pues bien, si lo pensamos fríamente, el gluten es una proteína muy nutritiva que aparece en trigo, cebada o centeno, entre otros. Es cierto que hay gente que no puede tomarlo, pero principalmente por motivos de alergia a este ingrediente.

También aparecen los que defienden que el trigo siempre está modificado genéticamente o que te será imposible estabilizar tu nivel de azúcar en sangre tras probarlo.

Dejando a un lado las posturas más radicales y sin fundamento, lo único que podemos dejar claro es que no tomar gluten no asegura el perder peso, incluso podría ayudar a que ganes unos kilos. Existen estudios que muestran deficiencias nutricionales en aquellas personas que se encuentran en dietas que excluyen el gluten.

Si la razón de su exclusión es la cantidad de hidratos de carbono o azúcares ingeridos, olvídalo. Ambos contienen la misma cantidad.

Si todo esto no te convence y aún así piensas que una dieta sin gluten ayudó a adelgazar a mi vecino, amigo o familiar, la única razón podría venir por el consumo de pan. Son varias las personas que abusan del pan incluido en su dieta, por lo que una dieta libre de gluten hace que cambien el pan por otros alimentos que les ayudan a perder peso. Pero esto mismo lo puedes hacer si sigues consumiendo gluten.

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Mitos de las dietas. La carne y los lácteos cuanto más lejos, mejor

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No se por qué algunos dietistas la tienen tomada con los animales. A ver, yo no tengo nada en contra de vegetarianos o veganos siempre que esa haya sido su elección. Incluso son varios los estudios que demuestran que los vegetarianos tienen menores niveles de colesterol, tensión y un menor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas que aquellos que comen carne. Pero no es necesario convertirse en vegetariano para perder peso.

La razón es que puedes tener una dieta a base de comida basura y seguir los principios del vegetarianismo a pies juntillas. Incluso siendo vegano. Y es que son muchos los productos que los fabricantes ponen a nuestro alcance que no son nada nutritivos y no incluyen ningún ingrediente de origen animal. Pan blanco, edulcorantes, margarinas o patatas fritas podrían entrar en esa lista.

Respecto a los lácteos, está claro que si te hinchas a queso o helado engordarás gracias a su alto contenido en grasas y calorías, pero no por ello vas a eliminar los lácteos de tu dieta. Yo por ejemplo, tengo al queso fresco batido como un perfecto acompañante de mis comidas aportándome altos niveles de proteínas con poca grasa. Si no es de tu gusto, lo podrías sustituir por un yogur griego de calidad.

A lo que queremos llegar es a que no es necesario eliminar un grupo de alimentos completo de tu dieta para asegurarte de que así vas a perder peso. Ni mucho menos.

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Mitos de las dietas. Los alimentos orgánicos adelgazan

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Algunas personas piensan que lo que realmente nos hace engordar son los aditivos que se emplean en los alimentos procesados y que si se alimentan exclusivamente de alimentos orgánicos, podrán adelgazar.

La palabra orgánica puede llegar a ser confusa, tanto en el aspecto de que algunos alimentos que llevan esta etiqueta no podrían tratarse como tales (y que trataremos más adelante) como en la relación de comida orgánica con comida dietética.

Orgánico significa que un alimento ha sido cultivado sin aplicarle productos químicos o pesticidas y que no ha sido modificado genéticamente. Pero no quiere decir que el producto que estés consumiendo sea alto en grasas o azúcares ni, por supuesto, de que vayas a perder peso con su consumo.

No me entendáis mal, yo estoy a favor de los productos orgánicos que reducen la cantidad de productos químicos presentes en algunos alimentos, pero no son sinónimo de ayuda a una dieta. Las calorías son calorías ya sea en productos orgánicos o no.

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Mitos de las dietas. Las mejores dietas son las de pago

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Como cualquier actividad, una dieta se hace más sencilla si tienes a alguien apoyándote, aconsejándote y recordándote que tienes que seguir una serie de pautas. El problema de acostumbrarse a esto es cuando llega el momento de seguir por tu cuenta.

En ese momento estas harto de comidas preparadas, batidos, contar los puntos que comes, pasar hambre o comer siempre lo mismo.

Es por esto que el porcentaje de personas que han seguido perdiendo peso o mantenido su peso tras terminar el programa de adelgazamiento elegido es muy pequeño.

De hecho, un estudio de la UCLA determinó que, si bien la mayoría de personas perdían entre un 5 y un 10 por ciento de peso gracias a las dietas, muchas de estas personas sufrían el conocido efecto rebote volviendo a ganar los kilos perdidos e incluso más.

Para evitar este problema no debes aprender los pasos de una dieta para perder peso, sino los pasos para tener una alimentación equilibrada y saludable. El resto sobra.

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Mitos de las dietas. Los alimentos light te ayudan a adelgazar

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Llegamos a un punto muy delicado. ¿Que estás comiendo cuando ingieres un producto light? Supuestamente una versión menos calórica del mismo producto. Realmente y en muchos casos un conjunto de aditivos, productos químicos y demás trampas para que pienses que estás comiendo un pastel de chocolate, un helado de fresa o una bebida de cola.

Todo este conjunto de trucos de magia pueden engañar a tu cerebro, pero no a tu cuerpo. Y es que estos ingredientes de relleno pueden provocar más de un problema en tu organismo. Investigadores de la Washington University School of Medicine en St. Louis estudiaron como respondían los niveles de azúcar e insulina a edulcorantes artificiales. Cuando las personas objeto del test bebían sucralosa, sus niveles de azúcar en sangre aumentaban y el nivel de insulina era un 20% superior que cuando bebían simplemente agua.

Los efectos de los saborizantes artificiales son también muy curiosos. Cuando los tomas tu cuerpo se siente satisfecho pero, al notar que los nutrientes ingeridos no se corresponden con esos sabores nota que le has engañado y te lo hace saber mediante la sensación de hambre.

Es cierto que hay alimentos light y sin grasas que pueden tomarse sin ningún problema. La cuestión es que al ver alguna de estas palabras en sus etiquetas tomamos mucha más cantidad que la versión normal, por lo que en lugar de ingerir menos calorías, tomamos más.

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En definitiva, una serie de mitos de las dietas que esperemos que se destierren en breve. Antes de finalizar me parece muy importante destacar que, en caso de necestiarlas, lo que deberíamos seguir son dietas para bajar grasa y no dietas para bajar peso, que pueden afectar más a nuestra masa magra que a nuestra masa grasa y con ello a nuestra salud.

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Comer más legumbres es beneficioso para cuerpo y mente

¿Todavía te preguntas si las legumbres son saludables? Pues la respuesta no es sólo afirmativa, sino que estamos ante un superalimento que puede ser la pieza clave en tu dieta debido a su alto contenido en fibraproteína que te ayuda a saciarte. Además si sustituyes un plato de carne por uno de legumbres, podrás librarte de un puñado de molestas grasas saturadas. Ya sabes, a comer más legumbres.

Diréis… vale, un par de razones para convertir a las legumbres en un alimento adecuado para incluir en mi dieta, pero, ¿porqué un superalimento? Pues porque estas “pastillas de proteínas” contienen además algunas propiedades y beneficios para tu organismo que pueden ayudarte a estar más sano y prevenir enfermedades.

Para no perdernos nada, vamos a indicar los beneficios que obtendremos con el consumo de seis tipos diferentes de legumbres. ¡Que aproveche!

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Comer más legumbres. Alubia blanca. Cuida tu corazón

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Las alubias blancas contiene la mayor cantidad de fibra que lucha contra tu colesterol alcanzando los 10.5 gramos por cada 100 gramos de producto. A esto añádelo todo el potasio que te aportan y tendremos, según un estudio publicado en Journal of Nutrition, un gran aliado para disminuir nuestros niveles de tensión arterial en mayor medida que simplemente limitando la cantidad de sal en nuestros platos.
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Comer más legumbres. Alubia roja. El remedio anti-edad

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La alubia roja contiene más antioxidantes y ácidos grasos Omega-3 que cualquier otro tipo de alubia. Este Omega-3 ha sido asociado a una menor pérdida cognitiva en adultos. Además la alubia roja es rica en tiamina, un nutriente que te protege contra el tan temido Alzheimer.
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Comer más legumbres. Alubia negra. Entrena tu cerebro

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Está claro que por tomar un plato de alubias negras no vas a aumentar tu inteligencia o capacidad intelectual. Sin embargo, la alubia negra está repleta de antocianinas. Estos componentes se han asociado según varios estudios a la mejora de nuestra función cerebral.
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Comer más legumbres. Garbanzos. Adios a la diabetes

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Si el azúcar es el malo de la películas, el garbanzo sería el bueno. Los garbanzos son ricos en fibra, que ayuda a estabilizar tu nivel de azúcar en sangre, disminuyendo el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Los garbanzos se pueden disfrutar tanto en platos cocinados como añadiéndolos a ensaladas o machacándolos formando parte del delicioso hummus. Una gran alternativo al más famoso paté o foie gras para untar en nuestros sandwiches o rebanadas de pan.

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Comer más legumbres. Lentejas. Alejándote del cáncer

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Si hablamos de la lucha contra el cáncer, las lentejas son las reinas de las legumbres. Las mujeres que comen lentejas de forma frecuente tienen un riesgo menor de desarrollar cáncer de pecho, según un estudio de la International Journal of Cancer. Otros estudios demuestran que las lentejas podrían protegernos del cáncer de próstata y el colorrectal.
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Comer más legumbres. Soja. Mejora tu musculatura

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La soja es una leguminosa que se convierte en la única planta que contiene proteína completa, es decir, que nos aporta los nueve aminoácidos esenciales. Esto la convierte en un estupendo alimento para construir nuestra musculatura tanto para los vegetarianos como para aquellos que no lo son. Puedes disfrutar de multitud de alimentos que incluyen soja, como el famoso tofu. Eso sí, siempre que puedas busca las versiones orgánicas ya que de otro modo te podrías encontrar con soja transgénica de la que aún se desconocen sus efectos a largo plazo.
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Alejan enfermedades, ayudan a tu cuerpo y a tu mente. ¿Necesitas más razones para acercarte aún más a las legumbres?

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Alimentos impostores. Productos que no son lo que prometen

Somos muchas las personas que nos preocupamos de lo que comemos. Es por esta razón por la cual muchos compramos productos light, bajos en grasas, en sal y demás indicadores que nos hacen creer que llevamos una alimentación sana y saludable. ¿En realidad es así o estamos ante alimentos impostores que parecen algo que no son?

Son varios los fabricantes que han visto una oportunidad y un filón en la etiqueta de saludable incluida en sus productos. Desde lejos, son varios los alimentos que aparentan ser extremadamente sanos y se enorgullecen de ello con pegatinas, letreros o grandes letras en sus envases.

Sin embargo, no son pocos los nutricionistas que indican que no porque un producto se venda como saludable significa que vaya a ser bueno para tu salud. En este artículo vamos a recorrer un listado de alimentos que parecen una cosa y son otra. Es decir, nuestro listado de alimentos impostores.

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Alimentos impostores. Patatas chips al horno

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Vale, estas patatas tienen un menor contenido en grasa que sus hermanas fritas, pero aún así son altas en calorías y bajas en nutrientes y con escasa fibra para saciarte.

Si realmente buscas una alternativa a las patatas fritas, prueba las palomitas caseras. Tendrás la misma sensación crujiente y salada que consigues con las patatas pero con 65% menos de calorías.

Además, estas palomitas ayudan a mantener tu corazón fuerte y saludable. En concreto y según un estudio publicado en la Journal of the American Dietetic Association, los adultos que comen palomitas toman un 250% más de cereales integrales que aquellos que no lo hacen.

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Alimentos impostores. Gominolas de frutas

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Puede ser que en algunos casos estas gominolas contengan un poquito de zumo, pero normalmente son poco más que golosinas con alguna vitamina. Además sus componentes nos aportan poco más que problemas de obesidad y, gracias a sus grasas parcialmente hidrogenadas, más posibilidades de desarrollar dolencias cardíacas.

Para sustituirlas prueba con fruta, tanto en sus versiones fresca como seca. Ambas están repletas de una fibra de la que las gominolas, aún siendo de frutas, carecen.

Si optas por las frutas te beneficiarás de sus antioxidantes anticancerígenos. Y es que la fruta de verdad está llena de nutrientes que ayudan a tu sistema inmunitario y que las golosinas de sabores nunca podrán imitar. Un estudio desarrollado en Grecia demostró que las mujeres que consumían una mayor cantidad de frutas y vegetales eran las menos propensas a desarrollar cualquier tipo de cáncer.

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Alimentos impostores. Helados light

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¿Los helados light tienen menos calorías que las versiones normales? Sí. ¿Los helados light tienen menos calorías que cualquier versión normal? No siempre. Haz una simple prueba. Elige un helado light de cualquier sabor y compáralo con otro helado que no tenga la palabra light en su envase de ese mismo sabor. A poco que busques podrás encontrar que las 220 calorías por ración de ese helado light sobrepasa y mucho a las 140 calorías por ración de un helado normal. Es más, los helados light suelen ser menos sabrosos, por lo que necesitarás más cantidad para satisfacer tu apetito goloso y empeorarás las cosas.

Si quieres asegurarte y necesitas un helado, prueba alguna de las variedades que no incluyen lácteos, como aquellos fabricados a base de soja. Te aportarán menos calorías y una textura cremosa y apetitosa.

Los helados te aportarán fibra que te ayudará a realizar la digestión. Algunos helados que no incluyen lácteos están fabricados con raíz de achicoria, una fuente natural de inulina, una fibra prebiótica que incrementa las bacterias saludables en tu intestino y ayuda a tu organismo a la absorción de hierro y calcio.

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Alimentos impostores. Refrescos light

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En un estudio realizado en 2008, un equipo de investigadores asociaron el consumo de refrescos light con la aparición de síndrome metabólico, una colección de síntomas incluyendo la aparición de barriga que puede poner tu corazón en peligro. Aunque los investigadores no pudieron determinar si esto era provocado por los refrescos light en sí o por sus hábitos alimenticios, es una conclusión a tener en cuenta.

Como alternativa tienes el agua de sabores de la que comentaremos algo a lo largo de este artículo. Sin calorías y con edulcorantes naturales te refrescan y te aportan esa pizca de sabor. Mucho cuidado con los edulcorantes artificiales.

Si aún así sigues sediento, prueba con un zumo natural aligerando sus calorías con agua. Conseguirás la hidratación que tu cuerpo necesita para la mayoría de sus procesos.

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Alimentos impostores. Galletas light

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Las galletas light son una contradicción en sí misma. ¿Un alimento rico en calorías que sea light? Por supuesto, cualquier alimento puede serlo. El problema con estas galletas u otro tipo de aperitivos es que incluyen incluso más azúcar que su versión normal, lo que puede llevar a que tengan las mismas o más calorías que otras galletas no consideradas light.

Si eres un comegalletas, prueba las de avena. Son una buena forma de cumplir tu capricho añadiendo cereales integrales a tu dieta. Eso sí, mucho cuidado con sus ingredientes. Edulcorantes artificiales o mantequilla no son amigos mientras que la miel y el aceite de oliva son tus aliados.

Gracias a ellas conseguirás disminuir tu nivel de colesterol, ya que la fibra presente en la avena evitará que tu cuerpo absorba el colesterol malo.

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Alimentos impostores. Agua con sabores

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Vale que algunas tienen vitaminas, pero a un precio de hasta 200 calorías por botella, que incrementarán tu peso a cambio de nada.

Para elegir las mejores, busca aquellas que no tengan azúcar añadido o edulcorantes artificiales. Algunas marcas incluyen solamente una pizca de saborizante natural para disfrutar sin problemas.

Con su consumo conseguirás hidratar tu cuerpo. El agua es el nutriente más importante para tu organismo, regulando su temperatura y ayudando a filtrar residuos.

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Aunque no están todos los que son, pensamos que esta lista contiene los alimentos impostores más importantes y conocidos presentes en los supermercados. Estad atentos.

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Sustancias indeseadas en tus alimentos

Si sigues nuestra web, seguro que ya sabes los principales alimentos que debes evitar o los ingredientes nocivos para nuestra salud. Sin embargo, lo que puede que no sepas es que aún así, puedes estar alimentándote de sustancias indeseadas y poco saludables. Tanto que deberían estar prohibidas o al menos más vigiladas.

Con revisiones constantes sobre los aditivos que se eliminan de la lista de permitidos, no sería mala idea poner el punto de mira en estos tres peligros para nuestra salud.

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Sustancias indeseadas. Acrilamida

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Descubierta hace tan solo once años, comenzamos el listado de sustancias indeseadas con la acrilamida. Es un potente carcinógeno que se crea de forma natural al cocinar a altas temperaturas (por encima de 120 grados centígrados) alimentos ricos en almidón o hidratos de carbono. Hornear galletas y patatas, freír patatas o tostar pan y cereales puede crear acrilamida, que es el resultado en el que se presentan los azúcares y el aminoácido asparragina en algunos alimentos fritos, horneados o a la brasa.

En 2010, la Joint Food and Agriculture Organization y el World Health Organization Expert Committee on Food Additives apuntaron directamente a la acrilamida como un problema para la salud. Incluso la FDA ha aconsejado a los fabricantes como pueden disminuir la acrilamida presente en sus alimentos.

Con todos esos precedentes, son ya varias las organizaciones que han solicitado que se regule de forma oficial la cantidad máxima de acrilamida que puede contener un producto.

El mejor consejo para evitar este integrante de sustancias indeseadas es evitar alimentos ricos en almidón fritos, a la brasa, tostados u horneados. Si queréis disfrutar de unas patatas fritas caseras, lo mejor es que cortéis las patatas y las dejéis en agua unas dos horas antes de freírlas. Así reduciréis la acrilamida a la mitad. Si tenéis prisa, podéis meterlas 30 segundos al microondas antes de cocinarlas con lo que la acrilamida disminuirá en un 60 por ciento.

En cuanto al almacenamiento, guarda las patatas en un lugar con poca luz y sin humedad. Y en lo que respecta a las tostadas, prueba con un tostado más ligero ya que cuanto más se tueste, mayor cantidad de acrilamida.

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Sustancias indeseadas. Antibióticos

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Estamos en una época de crisis. No solo económica, sino también en lo referente a los antibióticos. No lo digo yo, sino la revista médica The Lancet (una de las más prestigiosas publicaciones médicas a nivel mundial), que avisa de la prescripción médica indiscriminada de antibióticos y la automedicación que hacen que las bacterias campen a sus anchas sin que las medicinas les afecten lo más mínimo.

La mayor parte de los antibióticos utilizados en nuestra sociedad van destinados a la alimentación de los animales que se crían en granjas. De esta forma los animales engordan más rápido y pueden estar antes en el mercado. De esta forma estamos ayudando a crear supergérmenes que nos acompaña a casa junto a la carne que compramos en el supermercado.

La alternativa a la segunda de las sustancias indeseadas son los alimentos orgánicos, aunque no todos los que indican este adjetivo en sus envases lo son realmente. Si puedes certificar que un ganadero de confianza no utilice estos antibióticos por supuesto que también es una buena opción.

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Sustancias indeseadas. Arsénico

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Son varios los aditivos que han sido retirados del mercado por contener arsénico. Y en la carne de nuestros platos también podemos encontrarlo. La razón de su utilización en la alimentación animal es muy simple. Al igual que los antibióticos, este metal tóxico está relacionado con el crecimiento rápido.

Pero el arsénico no es sólo un problema en la alimentación animal. Un ejemplo lo tenemos en el arroz. El arsénico se queda en la planta del arroz, pero aparece en edulcorantes de arroz integral y algunos cereales para bebés. Lo que todos deseamos es que se reduzca al máximo su inclusión en nuestros alimentos para no superar el límite recomendado que va disminuyendo cada año.

Este neurotóxico que daña el cerebro es lógico que esté en este top 3 de sustancias indeseadas y ha sido encontrado en zumo de manzana, pescados y alimentos infantiles. Esto último es más grave aún ya que los niños no han terminado de desarrollar completamente su cerebro.

En el Center for Food Safety nos informan de que los consumidores pueden verse expuestos al arsénico del arroz, agua y pollo, por lo que una estricta regulación es vital para proteger la salud pública.

Para evitarlo puedes intentar limitar los edulcorantes basados en arroz, sustituir los cereales de las comidas infantiles por patatas, plátanos o aguacates y disminuir los zumos de fruta comerciales hasta un máximo de un vaso al día.

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En definitiva, tres sustancias indeseadas a controlar. Si elaboras tus alimentos en casa son muy sencillas de vigilar, pero no tanto en alimentos que no estén preparados por nosotros. Quizás no les estemos dando la importancia que realmente tienen. El tiempo dará o quitará razones.

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Grasa para adelgazar. ¿Es posible?

Son muchas las personas a las que les oigo decir ese dicho de “somos lo que comemos“. Pues no estoy de acuerdo. Si así fuera, las personas que toman pasta no tendrían un sólo gramo de grasa en su cuerpo y las personas que comen mucha  estarían tremendamente gordas. Pero esto no es así. Y es que hasta se puede tomar grasa para adelgazar.

¿Extrañado? A lo mejor piensas ¿pero si tomas grasa tienes que estar gordo, no? No tienes porqué. Varios estudios demuestran que comer grasas no te hace estar más gordo de igual manera que beber colonia no te hace oler mejor.

Ahora bien, comer alimentos que tenga un determinado tipo de grasas sí que te hará estar más gordo. Las grasas trans que se encuentra en bollería, fritos y demás y las grasas saturadas añadidas a comida preparada o comida rápida entre otros son las principales responsables de lucir esa cintura no deseada.

Sin embargo, las grasas buenas realizan exactamente la labor contraria. Pueden calmar tu apetito, disminuir el número de calorías diarias y mejorar la salud de tu corazón y tu metabolismo.

¿Pero cómo? ¿Grasas buenas y deliciosas que te ayudan a disminuir el tamaño de tu cintura? ¿Eso existe? Pues sí. Y los alimentos que contienen grasa para adelgazar son los siguientes.

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Grasa para adelgazar. Ternera de pasto

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Como su nombre indica, se trata de la carne de ternera criada de forma natural y alimentada libremente en pastos verdes y frescos. Es cierto que es más cara que el resto, pero también te proporciona grasas beneficiosas que rentabilizan ese coste extra. Un estudio en Nutrition Journal encontró que la carne de ternera de pasto incluye mayores niveles de ácidos grasos Omega-3, que son reconocidos por reducir el riesgo de problemas cardiacos.

Además, al llegar a tu estómago, la ternera de pasto es más fácil de digerir y tiene menos calorías que la carne convencional. Para que te hagas una idea, un filete de unos 200 gramos te aporta 386 calorias y 16 gramos de grasa. Si tomamos esa misma cantidad proveniente de ternera de pasto, las calorias se reducen hasta 234 calorias y las grasas a 5 gramos. Además el primer componente de esta lista de grasa para adelgazar tiene un mejor sabor. ¿Merece o no la pena?

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Grasa para adelgazar. Aceite de oliva

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Quizás uno de los componentes de este listado de grasa para adelgazar más conocidos. El oro líquido de nuestra cocina, como lo llama Arguiñano. El aceite de oliva es rica en polifenoles que nos ayudan a luchar contra el cáncer y grasas monosaturadas que fortalecen nuestro corazón. Un reciente estudio de Obesity encontró que una dieta rica en aceite de oliva producía mayores niveles de adiponectina que una rica en carbohidratos o en proteinas.

La adiponectina es la hormona responsable de descomponer las grasas en nuestro organismo y, cuanta más cantidad tengas, menor será tu índice de masa corporal (IMC). No existe mejor elección para acompañar tus guisos o ensaladas.

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Grasa para adelgazar. Coco

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El coco es rico en grasas saturadas, pero más de la mitad provienen del ácido laurico, un lípido que combate las bacterias de nuestro organismo y mejora los niveles de colesterol. Un estudio publicado en Lipids concluyó que los suplementos alimentarios de aceite de coco reducen la obesidad abdominal.

En concreto, en el experimento la mitad de los participantes tomaron dos cucharadas de aceite de coco diaria. El resto hizo lo propio con aceite de soja. Auqnue ambos grupos ganaron peso, solo los consumidores de aceite de coco disminuyeron el tamaño de su cintura. Utiliza en tus alimentos copos o leche de coco y comienza a cuidar tu linea.

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Grasa para adelgazar. Chocolate negro

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Buenas noticias para los golosos como yo. El chococolate puede ayudarte a bajar tripita. En concreto el chocolate negro, eso sí. El único requisito es cambiar el orden en el que lo tomas. No lo hagas en el postre, sino un par de horas antes de comer. Un estudio demostró que aquellos que tomaban unos 100 gramos de chocolate dos horas antes de comer ingerían un 17% menos de calorías que aquellos que lo tomaban con leche.

Los investigadores creen que la causa es que el chocolate negro contiene mantequilla de cacao puro, una fuente de acido esteárico encargado de retrasar nuestra digestión. El cacao del chocolate con leche contienen grasa de mantequilla añadida y pasa más rápidamente por nuestro tracto digestivo. Como el chocolate negro tarda más en procesarse en nuestro organismo, aleja el hambre y te ayuda a perder peso. Grasa para adelgazar incluyendo el chocolate. Casi nada.

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Grasa para adelgazar. Crema de almendras

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Olvídate de Nocilla o Nutella. Mucho mejor la crema o mantequilla de almendras pura. Son varios los estudios que indican que las almendras pueden ayudar a perder peso a pesar de su alto contenido en grasas. Un estudio de la International Journal of Obesity and Related Metabolic Disorders comparó dos dietas en un periodo de seis meses.

El primer grupo siguió una dieta baja en grasas (18%) y restringida en calorias. El otro grupo seguió una dieta con una cantidad de grasas moderada (39%) donde las grasas extra provenían de almendras. Este grupo perdió más peso que aquél que tomaba alimentos bajos en grasas, a pesar de que ambos tomaban igual cantidad de calorias.

Es más, el grupo de las almendras redujeron el perímetro de su cintura un 50% más que el otro grupo. ¿Cómo es posible? Pues porque las almendras contienen componentes que limitan la cantidad de grasas absorbidas por nuestro organismo, por lo que algunas de ellas pasan sin ser digeridas.

Prueba la crema de almendras con una tostada, un platano troceado o como parte de tu almuerzo. Te sorprenderá.

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Como véis, incluso alimentos ricos en grasas pueden ser beneficiosos para nuestro organismo e incluso ayudarnos a reducir nuestra cintura. Grasa para adelgazar. ¿Alguien da más?