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Consejos

Café más saludable. Cómo conseguirlo

El café es una bebida deliciosa, completa y saludable. Al igual que ocurre con el chocolate negro, es curioso comprobar que algo tan agradable al paladar sea también beneficioso para nuestra salud. ¿No lo crees? Pues atento.

El café es la fuente principal de aporte de antioxidantes en varios países. Diferentes estudios han demostrado que la inclusión de unas tazas de café al día pueden reducir el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, cáncer de próstata o Alzheimer.

Pero, aún con todas estas ventajas, debemos tener en cuenta una serie de consejos que pueden mejorar el resultado de esa taza de café en nuestro organismo. Entre otras, podemos destacar: el tueste, el almacenamiento, la preparación y el servicio.

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Café más saludable. El tueste

Aquí la regla es muy sencilla: el tueste ligero es el mejor. Según el Vanderbilt University Institute for Coffee Studies, los efectos antioxidantes del café están relacionados con unos componentes denominados ácidos clorogénicos.

Al tostar los granos de café, estos ácidos se convierten en buenos antioxidantes pero, si te pasas con el tostado, este beneficio desaparece. Así que ya sabes, granos de café con un tueste ligero.

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Café más saludable. Dónde guardarlo

Los granos de café tostados tienen radicales libres, que son más numerosos cuanto más tiempo estén expuestos esos granos al aire. Todo esto según un estudio de Food Chemistry que también demuestra que, cuando estos radicales libres aumentan, se deben emplear antioxidantes presentes en el café para conseguir estabilizarlos.

Por esta razón, lo mejor es guardar tu café en un recipiente hermético y mantenerlo ahí hasta que vayas a consumirlo. Además, y según el mismo estudio, los granos de café tienen menos radicales libres que el café molido. Nuestro consejo: café en grano y almacenado herméticamente.

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Café más saludable. La preparación

El café se puede preparar de muchas formas diferentes. Esta es la razón de ser de un estudio desarrollado en Italia que examinó cinco formas diferentes de preparar café para encontrar cuál era la mejor de todas ellas.

Estos investigadores afirmaron que el café preparado en una cafetera tipo Moka, expreso o napolitana, daba como resultado un café que contenía más del doble de niveles antioxidantes que el preparado mediante filtros.

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Café más saludable. Cómo servirlo

Aquí llegamos a una cuestión de gustos. ¿Cómo tomas tú el café? Si la respuesta es negro y sin azúcar, estás de enhorabuena. Y es que son varios los doctores que opinan que el café en sí mismo ya es suficientemente nutritivo como para añadirle nada.

Si lo tomas con azúcar o con edulcorantes artificiales, no vas a añadir sino calorías o componentes químicos. De igual forma, si lo prefieres con leche, un estudio reciente realizado en Croacia demuestra que la leche puede reducir los niveles de antioxidantes del café.

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En definitiva, cuatro simples detalles para añadir un plus de calidad a una bebida completa y beneficiosa. Por cierto, si no te convence o no eres de los de café sólo, prueba a hacer la transición utilizando una variedad más dulce o añadiendo una pizca de canela a tu taza.

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Noticias

El té verde aumenta nuestra memoria

El té verde es conocido por múltiples beneficios, entre ellos sus efectos anti cancerígenos, problemas cardíacos o diabetes tipo 2. Ahora podemos sumarle uno más ya que un nuevo estudio indica que mejora las funciones cognitivas de nuestro cerebro, especialmente la memoria de trabajo.

Esta memoria de trabajo es un tipo de memoria de corto plazo que nos permite combinar percepciones instantáneas de recuerdos cortos con el recuerdo de experiencias pasadas, lo que nos lleva a olvidarnos de que nuestra memoria (valga el juego de palabras) es algo más que un “almacén de recuerdos”.

El equipo encargado de la investigación realizado en el University Hospital de Basilea, en Suiza, ha concluido que sus resultados sugieren que el té verde podría ser prometedor para solventar problemas cognitivos asociados a desordenes neuropsiquiátricos, como por ejemplo la demencia.

Repasando, encontramos que el té verde es originario de China e India y que, al contrario que el resto de estas bebidas, el té verde está formado por hojas que no se han oxidado, lo que lo convierte en un ingrediente rico en antioxidantes.

Anteriores estudios ya alababan esta bebida, asociándola a efectos beneficiosos en el riesgo de sufrir derrames cerebrales o luchar contra el cáncer de próstata.

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El té verde incrementa la conectividad en nuestro cerebro

Bueno, vamos el estudio. Esta investigación se realizó utilizando 12 voluntarios jóvenes, del sexo masculino y con una edad media de 24.1 años.

A algunos de ellos se les suministró una bebida que contenía 27.5 gramos de extracto de té verde, mientras que al resto se les ofreció la misma bebida sin este componente. Por supuesto, ninguno sabía quién estaba tomando una u otra.

Tras esto, los participantes tuvieron que realizar una serie de tareas relacionadas con la memoria de trabajo. Durante estas tareas, su cerebro era analizado gracias a una resonancia magnética.

Lo curioso es que los investigadores encontraron que aquellos que habían consumido la bebida con té verde mostraron un incremento en la conectividad entre el lóbulo parietal superior derecho y el córtex frontal del cerebro. Precisamente esta actividad está relacionada con la mejora de las tareas que utilizan la memoria de trabajo.

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Té verde y tratamientos contra la demencia

Este incremento de conectividad en nuestro cerebro podría ser un indicador eficaz para utilizarlo en tratamientos contra la demencia.

Al menos esto es una buena idea en teoría, porque en la práctica, aquellos que tomaron extracto de té verde no ofrecieron un rendimiento claramente superior al realizar las tareas comparados con aquellos que no lo tomaron.

Según los investigadores, esto podría deberse a que el grupo de estudio no era lo suficientemente grande. Aún así, se convierte en un pequeño paso que podría ser un gran salto en la investigación de la demencia.

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¿Sabías que...?

Melocotón. Beneficios y riesgos para nuestra salud

El melocotón es una fruta procedente de China y con un característico color que puede variar entre el amarillo y el naranja.
Se presenta en dos variedades, dependiendo de si la semilla que los une a la familia de las cerezas o las nectarinas, está unida a la carne de la fruta o puede desprenderse con facilidad.

En este artículo vamos a hablar del melocotón, y de los beneficios y peligros derivados de su consumo para nuestra salud.

Melocotón. Valores nutricionales

Un melocotón de tamaño medio (147 gramos) aporta 50 calorías, 0.5 gramos de grasas, 15 gramos de carbohidratos, 13 gramos de azúcar, 2 gramos de fibra, 1 gramo de proteína y absolutamente ni rastro de colesterol o sodio. Con él obtendrás un 6% de la cantidad diaria recomendada de vitamina A y un 15% de vitamina C.

Además te beneficiarás de aportes en vitamina E, vitamina K, niacina, folato, hierro, colina, potasio, magnesio, fosforo, manganeso, zinc y cobre.

Melocotón. Beneficios para nuestra salud

De acuerdo a un estudio de la Texas A&M, las frutas de la familia del melocotón previenen problemas relacionados con la obesidad como diabetes, síndrome metabólico o problemas cardiovasculares. Todo ello gracias a sus componentes bioactivos con propiedades anti obesidad y anti inflamatorias.

Cáncer

Al ser una importante fuente de la vitamina C, que actúa como antioxidante, el melocotón puede ayudar a combatir la formación de radicales libres que se asocian a casos de cáncer.

Vamos con otro estudio de la Texas A&M que muestra que el melocotón ha sido utilizado con éxito para eliminar las células más agresivas de cáncer de pecho sin dañar células sanas durante el proceso.

Además, gracias a la fibra suministrada por frutas y vegetales, podremos disminuir la probabilidad de sufrir cáncer colorectal.

Piel

De nueva es la vitamina C la causante de mejorar la textura de nuestra piel y ayudar con los daños que pueda sufrir causados bien por elementos naturales como el sol o artificiales como la polución presente en nuestras ciudades.

Con efectos más visibles cuando se toma en forma de fruta cruda, la vitamina C juega un papel fundamental en la formación de colágeno, que sirve de base a nuestra piel.

Diabetes

Varios estudios han demostrado que los pacientes con diabetes tipo 1 pueden reducir los nivéles de azúcar en sangre consumiendo alimentos ricos en fibra.

De igual forma, los que padecen diabetes tipo 2 pueden mejorar los niveles de azúcar en sangre, lípidos e insulina. Recordad que un melocotón de tamaño medio aporta 2 gramos de fibra.

Problemas cardíacos

La fibra, el potasio, la vitamina C y la colina presentes en el melocotón son todos ellos un beneficio para nuestro corazón.

Un incremento de potasio en nuestra dieta junto a una disminución de sodio es una de los cambios más importantes que podemos hacer en nuestra dieta.

Salud ocular

Aumentar el consumo de frutas, siendo recomendables 3 o más al día, es una buena manera de reducir el riesgo de la degeneración ocular causada por la edad.

La verdad es que podríamos seguir con beneficios derivados del melocotón, igual que con el resto de frutas y vegetales, como pueden ser la salud muscular, mejora de nuestro cabello, aumento de energía, pérdida de peso o longevidad, pero nos quedamos con estos como los más destacados.

 

Melocotón. Cómo incorporarlo a nuestra dieta

Es recomendable consumir cada fruta en su temporada, y la temporada del melocotón es el verano. Ahí es cuando presentan un mejor sabor, frescura y valores nutricionales. Asegúrate de elegir aquellos que no estén ni excesivamente duros ni muy blandos.

Rápido y fácil

El melocotón es un alimento que puedes llevar a cualquier parte para consumirlo sin ningún tipo de preparación y rápidamente

Parte de una comida

Puedes utilizar un melocotón para crear una espectacular ensalada de verano acompañado de otras frutas o vegetales

Desayuno

Puedes utilizar melocotón en tus desayunos junto a tus cereales o incluirlos en las tostadas

Refresco

¿Has probado a utilizar melocotón junto a tu limonada, té helado o simplemente agua? Pues no sabes lo que te pierdes

Dulces

Si quieres un postre rápido y saludable, prueba un melocotón cortado en pedazos con un poco de miel y canela. Ya me contarás.

Salsas

El melocotón puede ser una parte importante de multitud de salsas y un componente muy utilizado en salsas para tacos, especialmente de pescado.

Batidos

Por supuesto, el melocotón tenía que estar presente en una de las bebidas del verano por excelencia. Junto a la piña o los plátanos son una delicia.

Melocotón. Riesgos y precauciones

Los problemas derivados del consumo de melocotón vienen por dos vertientes.

La primera es el centrarnos en el consumo de unos alimentos olvidando otros. Lo más saludable es seguir una dieta lo más variada posible.

Y la segunda viene, como con todos los alimentos, por las alergias alimentarias que puede provocar, que, en el caso del melocotón, son más habituales que en otras frutas.

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¿Sabías que...?

Almidón modificado – Diccionario de aditivos alimentarios

Un término general para describir almidón modificado (derivado del maíz, arroz, patata o trigo) que han sido modificados para cambiar su respuesta ante el calor o el frío, mejorar su textura o crea emulsionantes eficientes, entre otras razones.

No se debe confundir el almidón modificado con el almidón modificado genéticamente, ya que NO es el mismo componente. Lo que le ha ocurrido es que se ha modificado su molécula para que se adapte al uso que se le va a dar en el alimento en cuestión mediante métodos químicos, físicos o enzimáticos, es decir, sin el empleo de métodos biotecnológicos.

En concreto, y dado que el almidón no resiste un calentamiento prolongado, se procede a una modificación consistente en reticulaciones que estabiliza los gránulos de almidón y lo protege ante temperaturas extremas. De esta forma tenemos unos alimentos que prolongan su vida útil y mejoran varias de sus características.

Lógicamente, lo podemos encontrar en nuestros productos como almidón de maíz, almidón de arroz, almidón de patata, almidón de trigo como versiones principales, aunque, dependiendo de su origen, se puede encontrar con otros nombres.

Almidón modificado. Dónde encontrarlo

Se encuentra en gran cantidad de alimentos procesados, comida baja en calorías o dietética, y productos precocinados. También es utilizado en quesos para reemplazar la caseína, mayonesas y salsas como emulsificante, cremas pasteleras y dulces para aportar densidad y fijar sabor o en carnes para retener el agua.

Lo podemos encontrar en los famosos caramelos masticables Sugus o en multitud de natillas, como las natillas Alpro Soja.

 

Almidón modificado. Peligrosidad

Los almidones en sí aparentan ser inofensivos, pero el desconocimiento de los químicos utilizados en su procesamiento hace que sean varios los nutricionistas que cuestionan su efecto en nuestra salud.

Se han dado casos en los que su consumo excesivo ha provocado un malestar digestivo temporal.

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¿Sabías que...?

Leche. Beneficios y riesgos para nuestra salud

La leche lleva mucho tiempo asociada a un estilo de vida saludable y se sitúa como una de las bebidas más consumidas tanto en EE.UU. como en Europa.

Son varias las campañas y mensajes publicitarios que intentan concienciar a niños, jóvenes y adultos en el aumento de consumo de leche como una elección más que saludable.

La leche proviene de diferentes especies animales, con la vaca, oveja y cabra como las más popularmente consumidas. También encontramos multitud de alternativas a la leche presentes en la actualidad, como la leche de soja, de almendra, de coco o de cáñamo, entre otras. Incluso cada una de ellas se presenta en diversas variedades con sabores a fresa o chocolate, sin lactosa, con Omega-3, desnatadas u orgánicas.

En este artículo vamos a tratar solamente la leche de vaca y sus beneficios y peligros que puede provocar el consumo de este tipo de leche en nuestra salud.

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Leche. Valores nutricionales

Antes de comenzar, aclarar que este aspecto depende mucho del contenido de grasa que presente nuestra leche. Por ejemplo, la leche entera contiene 146 calorías, 8 gramos de grasa, 13 gramos de carbohidratos y 8 gramos de proteína por vaso.

Si nos pasamos a su versión desnatada, la información nutricional se convierte en la siguiente: 86 calorías, 0 gramos de grasa, 12 gramos de carbohidratos y 8 gramos de proteína.

Algunos de los nutrientes más importantes de la leche son los siguientes.

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Calcio

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Los productos lácteos como la leche son la mejor fuente de calcio. El calcio tiene variadas funciones en nuestro organismo, pero su tarea principal es el desarrollo y mantenimiento de la salud de nuestros huesos y dientes. El calcio es también importante para acelerar la curación de nuestras heridas, mantener una tensión arterial correcta así como las contracciones musculares (corazón incluido). Es importante tomar nuestros alimentos ricos en calcio junto a fuentes de vitamina D, ya que esta vitamina ayuda a que el intestino delgado absorba el calcio. En el caso de la leche desnatada, estamos ingiriendo 306 mg de calcio por vaso.
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Colina

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La leche también es una de las mejores fuentes de colina, un nutriente muy importante para regular nuestro sueño y ayudarnos en movimiento muscular, aprendizaje y memoria. La colina es un gran apoyo para la estructura de las membranas celulares, ayuda a la transmisión de impulsos nerviosos y nos facilita la absorción de las grasas. Además, es un buen complemento para problemas inflamatorios.
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Potasio

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Las dietas ricas en potasio están relacionadas con una reducción de los riesgos de derrame cerebral, problemas cardiacos o de tensión arterial, protege contra la pérdida de masa muscular y la densidad  ósea y reduce la formación de piedras en el riñón.

Si cumplimos con la cantidad diaria recomendada (4700 mg al día en adultos), estaremos disminuyendo en un 20% el riesgo de muerte por cualquier causa.

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Vitamina D

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La vitamina D es importante para la salud de nuestros huesos, ayudando en su formación, crecimiento y regeneración. La vitamina D juega un papel fundamental en la absorción de calcio y el correcto desarrollo de la función inmune.

La deficiencia de vitamina D se ha asociado con problemas de osteoporosis, depresión, fatiga crónica, dolores musculares, hipertensión y cáncer de colon y pecho.

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Otros nutrientes

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La leche nos aporta en menor medida magnesio, fosforo, vitamina A, riboflavina, vitamina B6 y vitamina B12.
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Leche. Beneficios para nuestra salud

Son muchos los que relacionan la salud de nuestros huesos con el calcio presente en la leche. Pero este líquido tiene muchos más beneficios para nuestro organismo. ¿Quieres conocerlos?

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Salud osea

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Creo que todo el mundo ha oido hablar de que la leche es buena para los huesos. Esto es debido a su duo de calcio y vitamina D. Sin embargo, es igual de importante llevar una dieta saludable y equilibrada, ya que el calcio y la vitamina D no previenen la osteoporosis de forma independiente.

Practicar ejercicio físico de manera regular y entrenar nuestra fuerza, acompañándolo de llevar una dieta baja en sal y alta en potasio contribuirá a nuestra salud osea y reducir el riesgo de osteoporosis. Si no sois fumadores, un punto más a vuestro favor.

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Tensión arterial y salud cardiaca

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Aumentar el potasio presente en nuestra dieta puede jugar un importante papel en la disminución de nuestra tensión arterial.

Un aumento de potasio y reducción de sodio son los dos cambios fundamentales que podemos llevar a cabo para reducir el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares. Todo esto según Mark Houston, profesor de medicina en la Vanderbilt Medical School director del Hypertension Institute del St. Thomas Hospital de Tennessee.

En un estudio, aquellos que consumieron 4069 mg de potasio al día presentaban un riesgo 49% menor de morir por cardiopatía isquémica que aquellos que solamente consumían 1000 mg al día.

Desafortunadamente, son pocos los que alcanzan estos niveles de potasio en su dieta.

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Cáncer

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El riesgo de morir por cáncer colo-rectal es más alto en aquellas regiones que tienen menos luz solar al día. Algunos estudios relacionan este hecho con el papel que la vitamina D juega en el crecimiento celular y la protección contra el cáncer.

Según el National Cancer Institute estadounidense, los estudios relacionan la ingesta de altas cantidades de calcio con la reducción de casos de cáncer colo-rectal, pero no están lo suficientemente contrastados.

Algunos estudios han indicado que el incremento de consumo de calcio y lactosa provenientes de productos lácteos pueden ayudar a prevenir el cáncer de ovario.

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Depresión

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Niveles adecuados de vitamina D ayudan a la producción de serotonina, una hormona relacionada con el ánimo, apetito y sueño. La falta de vitamina D ha estado asociada a casos de depresión y fatiga crónica.

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Desarrollo muscular y pérdida de peso

La leche es una importante fuente natural de proteína de calidad. Mantener una adecuada cantidad de tejido muscular es importante para ayudar a nuestro metabolismo y contribuir a la perdida o mantenimiento de nuestro peso.

Una dieta con suficiente cantidad de proteína es necesaria para conservar o incrementar la masa muscular. De acuerdo a Today’s Dietitian, un nuevo análisis en más de 20 pruebas clínicas sugiere que un incremento en el consumo de leche puede hacernos desarrollar más cantidad de masa muscular y resistencia al ejercicio en adultos.

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Leche. Riesgos y precauciones

Como todos los alimentos, la leche también tiene sus problemas y complicaciones en nuestra salud. Las más conocidas e importantes son las que se detallan a continuación.

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Intolerancia a la lactosa

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La intolerancia a la lactosa aparece cuando una persona carece de la enzima que le permite descomponer el azúcar presente en la leche. Las personas con intolerancia a la lactosa pueden presentar vómitos, flatulencia o diarrea al consumir leche o derivados. Tomar leche sin lactosa, que contiene enzimas que ayudan a su digestión, puede aliviar o eliminar por completo estos síntomas.
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Alergia o hipersensibilidad

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La alergia a la leche o hipersensibilidad es diferente de la intolerancia a la lactosa y se refiere a una reacción anormal del sistema inmunológico en el que el cuerpo produce un anticuerpo alérgico llamado inmonuglobulina E que termina resultando en síntomas alérgicos tales como problemas respiratorios, diarrea o vómitos  La alergia a la leche también se puede manifestar como asma, eczema, rinitis o problemas gastrointestinales, así como sangrado, neumonía o incluso shock anafiláctico.
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Exceso de potasio o fósforo

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Consumir demasiado potasio o fósforo, ambos presentes en altas cantidades en la leche, puede ser perjudicial para aquellos que poseen unos riñones que no sean totalmente funcionales. Si tus riñones son incapaces de eliminar el exceso de potasio o fósforo de la sangre, podría ser fatal.
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Exceso de calcio

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Consumir calcio en exceso también es peligroso. Es muy complicado el superar los niveles máximos recomendados  sólo a base de comida, pero acompañarlo con suplementos de calcio puede resultar en efectos secundarios como estreñimiento, piedras en el riñón o fallo renal. Por si os lo preguntáis, la cantida máxima recomendada es de 2.5 gramos de calcio al día para personas con más de 1 año de edad.

Además, altas dosis de calcio están relacionadas con el riesgo de desarrollar cáncer de próstata según demuestran algunos estudios. Sin embargo, otros no encuentran ningún tipo de relación entre cáncer de próstata y consumo de calcio, por lo que no está en absoluto claro.

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En definitiva, un gran alimento para aquellos que no sufran de ningún problema de alergia o intolerancia, siempre que lo tomemos, como todos, con moderación.

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Noticias

Bebidas energéticas y jóvenes. Relación con problemas mentales

En Comidiendo.com ya habíamos hablado sobre los efectos en nuestra salud de las bebidas energéticas, pero la noticia que nos ocupa en este artículo nace para dar a conocer un nuevo artículo que indica los problemas de salud mental que podría presentar el binomio de bebidas energéticas y jóvenes.

El documento está referido a un grupo de investigación de la University of WaterlooDalhousie University publicado en Preventive Medicine, que concluye que tanto los estudiantes de secundaria que son propensos a desarrollar depresiones así como aquellos que fuman marihuana o beben alcohol, consumen más bebidas energéticas que aquellos que no lo hacen.

Aún se desconoce la relación entre causa y efecto, pero preocupa este alto consumo entre adolescentes. La razón, sin embargo, parece clara. Los adolescentes buscan incrementar su atención, mejorar su humor o aumentar su energía física o mental. Todo esto lo consiguen, al menos temporalmente, gracias a las bebidas energéticas.

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Bebidas energéticas y jóvenes. El estudio

Entre los 8210 alumnos de instituto que han formado parte del estudio entre bebidas energéticas y jóvenes, cerca de dos tercios dicen consumir bebidas energéticas al menos una vez durante el año pasado, con más del 20% asegurando consumirlas una vez o más al mes. Es curioso comprobar que los alumnos más jóvenes son unos consumidores mayores que aquellos que les superan en edad.

Dados los efectos negativos de estas bebidas energéticas, incluyendo problemas cardiovasculares, nerviosismo, nauseas o trastornos del sueño debidos a su alto contenido en cafeína, parece cuanto menos curioso que gran parte de las campañas publicitarias vayan destinadas a los más jóvenes.

Tras un año 2013 en el que las compañías fabricantes de estas bebidas energéticas han batido records de ventas, cada vez son más los que piden una regulación en cuanto a consumo y cantidad de cafeína que incluyen.

Este nuevo estudio sobre la asociación entre problemas de salud mental,  bebidas energéticas y jóvenes no hace más que corroborar la necesidad de ese cambio.

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¿Sabías que...?

Manitol – Diccionario de aditivos alimentarios

El manitol es un alcohol del azúcar que es algo menos dulce que el azúcar, alcanzando un nivel de 70% en relación a este. Sin embargo, aporta menos calorías y tiene un efecto mucho menos agresivo para nuestro nivel de azúcar en sangre.

Se utiliza en la industria alimentaria como edulcorante y para sustituir a la glucosa en especialidades farmaceúticas que puedan ser recetadas para los enfermos con problemas de diabetes. En nuestros alimentos puede aparecer con su nombre de manitol o con el código asociado E-421.

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Manitol. Dónde encontrarlo

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Se encuentra principalmente en golosinas sin azúcar y chicles, pero también podemos toparnos con manitol o E-421 en otros productos tales como alimentos bajos en calorías y dietéticos.

Un famoso ejemplo de utilización de manitol lo tenemos en los chicles Orbit. También podemos encontrar el manitol en otra marca de goma de mascar, los chicles Five.

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Manitol. Peligrosidad

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Los azúcares del alcohol no se digieren por completo, por lo que pueden provocar molestia intestinal, gases, flatulencia y diarrea.

El manitol en su mayoría es absorbido y metabolizado por el cuerpo. La parte que no puede ser absorbida, es fermentada en el intestino grueso. Es en ese proceso de fermentación donde se pueden producir gases que provoquen efectos adversos en nuestro organismo.

El problema puede ser mayor para aquellos que no tengan una buena tolerancia al manitol, en cuyo caso podría tener efectos laxantes. Sin embargo para producir un efecto real y visible en nuestro organismo, la dosis consumida debería ser mucho mayor que la utilizada habitualmente en los alimentos.

Por lo tanto, tenemos ante nosotros un famoso sustituto del azúcar en multitud de productos y, muy especialmente en nuestros queridos chicles que, como conclusión final, podría ser un problema en altas dosis pero que en pequeñas cantidades el manitol puede consumirse sin ningún problema.

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Noticias

Nueva información nutricional en Estados Unidos

Se preparan cambios en las etiquetas que informan de los nutrientes incluidos en nuestros alimentos. De momento, esta nueva información nutricional se trata tan sólo de una propuesta de la Food and Drug Adminstration estadounidense y, por ahora, tan sólo para el país norteamericano.

La agencia está dando un plazo de 90 días para recibir comentarios públicos sobre la propuesta. Cuando este periodo concluya, los cambios convertirán a esta nueva información nutricional en las modificaciones en las más importantes en cuanto a información nutricional se refiere desde hace 20 años.

Personal de la FDA comentan que este cambio está provocado por el cada vez mayor conocimiento de los consumidores, que se fijan mucho más que antes en las etiquetas nutricionales, las cuales les ayudan a entender aún mejor la parte nutritiva de los alimentos que consumen.

Como muestra, un estudio del US Department of Agriculture del mes pasado en el que se indicaba que el 42% de personas entre 29 y 68 años y el 57% de personas mayores de 68, tienen en cuenta la información nutricional a la hora de realizar sus compras.

En el año 2007, un estudio similar situaba estos valores en un 34% y 51% respectivamente, por lo que la tendencia va en aumento.

Haciendo su primera aparición en la década de los 60, las etiquetas de información nutricional aparecieron exclusivamente para personas con cuidados dietéticos especiales. A partir de 1990 esta información paso a ser obligatoria en Estados Unidos.

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Nueva información nutricional. La importancia de las calorías y los azúcares añadidos

Los cambios propuestos con esta nueva información nutricional van destinados a facilitar la manera de encontrar comida más saludable. Así, las nuevas etiquetas se centrarán en calorías, azúcares añadidos y algunos nutrientes.

Al contrario que las anteriores etiquetas donde aparecía la información de “calorías provenientes de grasas“, las nuevas etiquetas se centrarán en el número de calorías totales por ración.

Además, el etiquetado actual no informa acerca de la cantidad de azúcar que se encuentra en un producto de forma natural y cuanta ha sido añadida posteriormente. Este dato se verá claramente en la nueva etiqueta.

Son varios los estudios que indican que muchos ciudadanos estadounidenses consumen más cantidad de azúcar de la permitida. La FDA cree que los consumidores encontrarán información más útil en la que basar su compra, dependiendo de la cantidad de azúcar dividida por la presente de forma natural o la añadida.

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Nueva información nutricional. Más actualizaciones

Otra actualización viene de la mano de las cantidades diarias recomendadas de sodio y fibra alimenticia, que se adaptan a los nuevos límites. Por ejemplo, la cantidad de sodio baja de los 2.400 mg por día a los 2.300 mg.

Por último, el nuevo etiquetado deberá informar de la vitamina D, potasio, hierro y calcio contenido en el producto. La razón es que se ha detectado un déficit en el consumo de vitamina D, necesaria para la correcta salud de nuestra estructura osea.

En resumen, todo apunta a que se presentan cambios interesantes en el etiquetado de productos alimentarios en EE.UU. ¿Ocurrirá también en nuestro país?¿Sabéis si ya hay una nueva información nutricional o está prevista en el vuestro? Comentadnos.

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Edulcorantes artificiales. ¿Tan buena idea como parece?

Imagínate una forma de endulzar tus alimentos sin añadir ni una sola caloría. Esa es la labor de los edulcorantes artificiales. Un producto que aporta todos los beneficios del azúcar sin consecuencias para tu línea. Perfecto, ¿verdad?

Pues es perfecto hasta que deja de serlo. Y es que los edulcorantes artificiales están situados en el centro de varias polémicas desde el descubrimiento del primer edulcorante sin calorías, la sacarina, allá por el año 1878. Desde entonces, son varios los investigadores que dudan de que estos productos sean completamente sanos. Después de todo, la sacarina fue descubierta por un químico que trabajaba con alquitrán de hulla, un elemento carcinógeno.

Casi 150 años y miles de investigaciones después, seguimos sin llegar a un acuerdo. La European Food Safety Authority, tras exhaustivos estudios sobre el aspartamo (otro de estos edulcorantes artificiales), concluyó a finales del año 2013 que era seguro a las dosis en que se consumía y que no provocaba ningún tipo de cáncer. Sin embargo, el grupo del Center for Science in the Public Interest declaraba que esa decisión había sido poco menos que un “lavado de manos“.

Entonces, ¿tomar o no tomar edulcorantes artificiales? He ahí la cuestión. Porque si quieres reducir el número de calorías que ingieres, son una buena opción. Pero, como muchas de las creaciones químicas de la industria alimentaria, los edulcorantes artificiales no son todo lo que prometen.

Más allá de su relación con casos de cáncer, que no vamos a tratar en este artículo, los investigadores han descubierto que los edulcorantes artificiales pueden ser un peligro para nuestra salud y quizás no ayudarte tanto como crees en la pérdida de peso. ¿Por qué? Por esto.

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Edulcorantes artificiales. Engañan a tu sentido del gusto

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Los edulcorantes artificiales, incluso aquellos naturales como la stevia que procede de una planta, son cientos o miles de veces más dulces que el azúcar. Esta información se puede leer en el último libro de Anne Alexander, The Sugar Smart Diet donde habla de algún edulcorante artificial más.

La sucralosa, por ejemplo, vendida bajo la marca Splenda, es 600 veces más dulce que el azúcar y el neotame, una nueva alternativa al aspartamo es ni más ni menos que 7.000 veces más dulce que el azúcar. La stevia es entre 200 y 300 veces más dulce que nuestro azúcar de mesa.

Según la señora Alexander, las evidencias sugieren que exponer a nuestras papilas gustativas a estos edulcorantes de alta intensidad las convierten en menos receptivas a otras formas de azúcar, como la que podemos encontrar de forma natural en la fruta. Cuando tu sentido del gusto ya se ha acostumbrado a esos niveles, busca alimentos más y más dulces.

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Edulcorantes artificiales. Engañan a tu intestino

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Un estudio sobre edulcorantes artificiales desarrollado en la Purdue University concluye que tu intestino se desorienta cuando consumes edulcorantes sin calorías pero muy dulces.

Al hacerlo, el sentido del gusto envía una señal a tu intestino indicándole que un alimento rico en calorías está llegando, por lo que el intestino se prepara para recibir algo muy calórico.

Pero cuando se da cuenta de que esto no es lo que llega, tu intestino no puede utilizar de forma eficiente ese alimento, lo que provoca una serie de efectos en cascada que influyen en las señales de apetito que envía tu organismo.

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Edulcorantes artificiales. Alteran tus hormonas

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Una parte de esos efectos en cascada de los que hablamos está relacionado con la hormona insulina. Y es que cuando pruebas alimentos dulces, incluso aunque no tengan calorías, tu cuerpo libera insulina de igual forma que si estuvieras consumiendo azúcar. La insulina lleva a picos de azúcar en sangre, lo que incrementa tu apetito.

El mismo estudio de la Purdue University indicó que los edulcorantes artificiales impiden que tu cuerpo produzca la hormona GLP-1, que controla los niveles de azúcar en sangre y la sensación de saciedad.

Las dos hormonas combinadas pueden hacer que sientas más hambre y termines por comer más.

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Edulcorantes artificiales. Hacen que comas más

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Relacionado con lo anterior, no es solamente una reacción bioquímica la que te hace aumentar la cantidad de alimentos ingeridos. Según la autora de The Super-Charged Hormone Diet, Natasha Turner, los alimentos con edulcorantes artificiales pueden hacer comer más debido a la sensación que producen en tu boca.

Según ella, el sabor y sensación que la comida produce en nuestra boca influye en nuestra capacidad para asociar las calorías que consumimos con las que necesitamos. De esta forma, la comida rica en grasa o azúcar envía la señal a nuestro cerebro de que es también rica en calorías.

Pero los alimentos con edulcorantes artificiales suelen tener una consistencia muy ligera y una textura muy diferente de los alimentos ricos en azúcar, por lo que dicha señal no llega a nuestro cerebro, que nos pide consumir una cantidad mayor.

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Edulcorantes artificiales. Producen diabetes

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Los dos puntos mencionados anteriormente podrían explicar porqué varios estudios han indicado que los consumidores de refrescos light incrementan el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Los investigadores no tienen aún claro si esto es consecuencia de que las personas objeto de esos estudios no llevan una alimentación saludable, contrarrestando los posibles efectos beneficiosos que pudieran tener los refrescos light o es algo asociado biológicamente al consumo de estos refrescos.

Un reciente estudio de la University of Texas demostró que aquellas personas que tomaban refrescos light tenían un 65% más de posibilidades de ganar peso que aquellos que no las tomaban. Hasta aquí podría parecer algo hasta normal, pero lo que es más raro todavía, también tenían más posibilidades de ganar peso que aquellos que bebían la versión normal (no light) del refresco. Casi nada.

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Edulcorantes artificiales. Contaminan el agua

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Los edulcorantes artificiales están diseñados para aguantar las condiciones que impone tu organismo sin descomponerse ni añadir calorías. Al ser tan resistentes, no se descomponen tampoco cuando están expuestos a luz, oxígeno o microbios.

En un estudio del año 2009 publicado en Environmental Science & Technology, unos investigadores suecos detectaron sucralosa y acesulfame K en aguas residuales tratadas, incluyendo muestras tomadas de un depósito de agua municipal. También descubrieron que los edulcorantes artificiales no se habían degradado en las aguas residuales tras un periodo de siete horas.

Investigadores canadienses obtuvieron resultados similares años después, encontrando sucralosa y acesulfame K en cada una de las muestras que tomaron de un río que recogía aguas residuales de 33 plantas de tratamiento diferentes.

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Edulcorantes artificiales. Modificados genéticamente

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Como lo oyes. Pueden ser una fuente más de material modificado genéticamente.

Los edulcorantes artificiales como la sucralosa, el aspartamo, el neotame y el eritritol, están todos ellos obtenidos desde el maíz, soja o remolacha. Pues resulta que en los Estados Unidos, la mayoría de estos cultivos están modificados genéticamente para resistir el uso de pesticidas.

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Como veis, nada relacionado con una de las asociaciones más comunes de los edulcorantes artificiales, el cáncer, pero varias razones para plantearnos su consumo. Como siempre, la información esta ahí y la decisión en vuestras manos.

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Mitos de las dietas de adelgazamiento

Son muchos los mitos de las dietas relacionados con la pérdida de peso. Solemos fiarnos de consejos, noticias o experiencias de otras personas, pero lo que funciona para uno no tiene porque hacerlo en otra persona.

En este artículo vamos a repasar algunos de los más importantes mitos de las dietas para intentar aclarar las ideas de aquellos que van a comenzar o están llevando a cabo una tarea tan simple como llevar una alimentación sana y equilibrada para perder peso que se puede convertir en algo tan complicado gracias a ayudas que no lo son tanto.

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Mitos de las dietas. No consumas gluten

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Un consejo muy de moda últimamente es el de evitar cualquier alimento que contenga gluten. Son muchos los que convierten a varios cereales en algo más que prohibido en tu dieta y que puede convertir el pan o la pasta en una bomba para tu organismo.

Pues bien, si lo pensamos fríamente, el gluten es una proteína muy nutritiva que aparece en trigo, cebada o centeno, entre otros. Es cierto que hay gente que no puede tomarlo, pero principalmente por motivos de alergia a este ingrediente.

También aparecen los que defienden que el trigo siempre está modificado genéticamente o que te será imposible estabilizar tu nivel de azúcar en sangre tras probarlo.

Dejando a un lado las posturas más radicales y sin fundamento, lo único que podemos dejar claro es que no tomar gluten no asegura el perder peso, incluso podría ayudar a que ganes unos kilos. Existen estudios que muestran deficiencias nutricionales en aquellas personas que se encuentran en dietas que excluyen el gluten.

Si la razón de su exclusión es la cantidad de hidratos de carbono o azúcares ingeridos, olvídalo. Ambos contienen la misma cantidad.

Si todo esto no te convence y aún así piensas que una dieta sin gluten ayudó a adelgazar a mi vecino, amigo o familiar, la única razón podría venir por el consumo de pan. Son varias las personas que abusan del pan incluido en su dieta, por lo que una dieta libre de gluten hace que cambien el pan por otros alimentos que les ayudan a perder peso. Pero esto mismo lo puedes hacer si sigues consumiendo gluten.

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Mitos de las dietas. La carne y los lácteos cuanto más lejos, mejor

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No se por qué algunos dietistas la tienen tomada con los animales. A ver, yo no tengo nada en contra de vegetarianos o veganos siempre que esa haya sido su elección. Incluso son varios los estudios que demuestran que los vegetarianos tienen menores niveles de colesterol, tensión y un menor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas que aquellos que comen carne. Pero no es necesario convertirse en vegetariano para perder peso.

La razón es que puedes tener una dieta a base de comida basura y seguir los principios del vegetarianismo a pies juntillas. Incluso siendo vegano. Y es que son muchos los productos que los fabricantes ponen a nuestro alcance que no son nada nutritivos y no incluyen ningún ingrediente de origen animal. Pan blanco, edulcorantes, margarinas o patatas fritas podrían entrar en esa lista.

Respecto a los lácteos, está claro que si te hinchas a queso o helado engordarás gracias a su alto contenido en grasas y calorías, pero no por ello vas a eliminar los lácteos de tu dieta. Yo por ejemplo, tengo al queso fresco batido como un perfecto acompañante de mis comidas aportándome altos niveles de proteínas con poca grasa. Si no es de tu gusto, lo podrías sustituir por un yogur griego de calidad.

A lo que queremos llegar es a que no es necesario eliminar un grupo de alimentos completo de tu dieta para asegurarte de que así vas a perder peso. Ni mucho menos.

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Mitos de las dietas. Los alimentos orgánicos adelgazan

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Algunas personas piensan que lo que realmente nos hace engordar son los aditivos que se emplean en los alimentos procesados y que si se alimentan exclusivamente de alimentos orgánicos, podrán adelgazar.

La palabra orgánica puede llegar a ser confusa, tanto en el aspecto de que algunos alimentos que llevan esta etiqueta no podrían tratarse como tales (y que trataremos más adelante) como en la relación de comida orgánica con comida dietética.

Orgánico significa que un alimento ha sido cultivado sin aplicarle productos químicos o pesticidas y que no ha sido modificado genéticamente. Pero no quiere decir que el producto que estés consumiendo sea alto en grasas o azúcares ni, por supuesto, de que vayas a perder peso con su consumo.

No me entendáis mal, yo estoy a favor de los productos orgánicos que reducen la cantidad de productos químicos presentes en algunos alimentos, pero no son sinónimo de ayuda a una dieta. Las calorías son calorías ya sea en productos orgánicos o no.

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Mitos de las dietas. Las mejores dietas son las de pago

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Como cualquier actividad, una dieta se hace más sencilla si tienes a alguien apoyándote, aconsejándote y recordándote que tienes que seguir una serie de pautas. El problema de acostumbrarse a esto es cuando llega el momento de seguir por tu cuenta.

En ese momento estas harto de comidas preparadas, batidos, contar los puntos que comes, pasar hambre o comer siempre lo mismo.

Es por esto que el porcentaje de personas que han seguido perdiendo peso o mantenido su peso tras terminar el programa de adelgazamiento elegido es muy pequeño.

De hecho, un estudio de la UCLA determinó que, si bien la mayoría de personas perdían entre un 5 y un 10 por ciento de peso gracias a las dietas, muchas de estas personas sufrían el conocido efecto rebote volviendo a ganar los kilos perdidos e incluso más.

Para evitar este problema no debes aprender los pasos de una dieta para perder peso, sino los pasos para tener una alimentación equilibrada y saludable. El resto sobra.

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Mitos de las dietas. Los alimentos light te ayudan a adelgazar

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Llegamos a un punto muy delicado. ¿Que estás comiendo cuando ingieres un producto light? Supuestamente una versión menos calórica del mismo producto. Realmente y en muchos casos un conjunto de aditivos, productos químicos y demás trampas para que pienses que estás comiendo un pastel de chocolate, un helado de fresa o una bebida de cola.

Todo este conjunto de trucos de magia pueden engañar a tu cerebro, pero no a tu cuerpo. Y es que estos ingredientes de relleno pueden provocar más de un problema en tu organismo. Investigadores de la Washington University School of Medicine en St. Louis estudiaron como respondían los niveles de azúcar e insulina a edulcorantes artificiales. Cuando las personas objeto del test bebían sucralosa, sus niveles de azúcar en sangre aumentaban y el nivel de insulina era un 20% superior que cuando bebían simplemente agua.

Los efectos de los saborizantes artificiales son también muy curiosos. Cuando los tomas tu cuerpo se siente satisfecho pero, al notar que los nutrientes ingeridos no se corresponden con esos sabores nota que le has engañado y te lo hace saber mediante la sensación de hambre.

Es cierto que hay alimentos light y sin grasas que pueden tomarse sin ningún problema. La cuestión es que al ver alguna de estas palabras en sus etiquetas tomamos mucha más cantidad que la versión normal, por lo que en lugar de ingerir menos calorías, tomamos más.

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En definitiva, una serie de mitos de las dietas que esperemos que se destierren en breve. Antes de finalizar me parece muy importante destacar que, en caso de necestiarlas, lo que deberíamos seguir son dietas para bajar grasa y no dietas para bajar peso, que pueden afectar más a nuestra masa magra que a nuestra masa grasa y con ello a nuestra salud.