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¿Sabías que...?

Plátano. Beneficios y riesgos para nuestra salud

El plátano es una de las frutas más consumidas a nivel mundial. Y con razón. Este característico alimento curvado y de color amarillo es un complemento nutricional natural. Hasta va con envase incluido.

La que algunos científicos consideran como primera fruta aparecida en nuestro planeta ha sido estudiada incluso hasta el hipotético Jardín del Edén en el que Eva ofreció la fruta prohibida a Adán, que ahora, según Dan Koeppel y su libro Banana: The Fate of The Fruit That Changed The World, podría ser un plátano en lugar de una manzana.

Suposiciones aparte, el plátano es una fruta que se cultiva en más de 100 países y se encuentra en la cuarta posición dentro de los cultivos que más dinero mueven. Nuestras fabulosas Islas Canarias son uno de los principales productores de este alimento, tanto en cantidad como en calidad.

También se trata de una de las frutas más consumidas a nivel mundial. Son varios los historiadores que indican que el plátano llegó a América proveniente de nuestras islas afortunadas. Ahora, el plátano tiene un consumo mayor en Estados Unidos que las manzanas y naranjas juntas.

Los beneficios para la salud que aporta el plátano son muy variados. Disminución del riesgo de desarrollar cáncer o asma, disminución de la presión arterial, mejora de la salud cardíaca y del tránsito intestinal.

En este artículo vamos a desgranar los nutrientes que aporta el plátano a nuestra salud, cómo podemos incorporarlo a nuestra dieta y los posibles riesgos asociados a su consumo.

Plátano. Valores nutricionales

Un plátano de tamaño medio (unos 126 gramos) contiene 110 calorías, 30 gramos de hidratos de carbono, 3 gramos de fibra y 1 gramo de proteína. No busquéis grasas, colesterol o sodio porque el plátano carece de ellos.

Las vitaminas y minerales que nos aporta son muchas y muy interesantes. En el plátano encontramos potasio y magnesio como destacados, pero además nos aporta manganeso, hierro, folato, vitaminas B6, C, A, riboflavina y niacina.

 

Plátano. Beneficios para nuestra salud

El plátano es un diccionario de efectos positivos para nuestro organismo. Entre los más destacados encontramos:

Presión arterial

Mantener una dieta baja en sodio es básica para disminuir la presión arterial. Además, incrementar la ingesta de potasio es igual de importante por sus efectos vasodilatadores. La cantidad de potasio diaria recomendada de 4700 mg se alcanza muy raramente y para ayudarnos, un plátano de tamaño medio nos aporta 450 mg de este mineral.

Por si no fuera suficiente, una dieta alta en potasio reduce el riesgo de morir en un 20%. Así que suponiendo que todos los que estáis leyendo este artículo estáis vivos, sería buena idea comenzar a comer plátano.

Asma

Un estudio del Imperial College of London concluyó indicando que los niños que comen al menos un plátano al día reducen la probabilidad de desarrollar asma en un 34%.

Cáncer

Consumir plátano y naranja (natural o en zumo) en los dos primeros años de vida de nuestros bebés puede reducir el riesgo de que nuestros pequeños desarrollen leucemia. El plátano es una importante fuente de vitamina C aportándonos 9 mg en uno de tamaño medio. De esta forma pueden combatir la formación de radicales libres que podrían provocar cáncer. Además, la ingesta de frutas con alto contenido en fibra como el plátano se asocian con la disminución de casos de cáncer colorectal.

Salud cardiaca

La fibra, potasio (450 mg), vitamina C y B6 (0.5 mg) presentes en el plátano ayudan a nuestro corazón. Un incremento de potasio en nuestra dieta complementado con una disminución de sodio es la mejor prevención para posibles enfermedades cardiacas. Al menos esta es la recomendación de Mark Houston, profesor de medicina en la Vanderbilt Medical School y director del Hypertension Institute en el St Thomas Hospital de Tennessee.

En uno de sus estudios, aquellas personas que consumían 4.069 mg de potasio al día disminuían en un 49% el riesgo de morir por enfermedades cardiacas en comparación con aquellos que sólo consumían unos 1000 mg de potasio diarios.

Además las dietas altas en potasio se relacionan con la disminución de casos de derrame cerebral, protección contra la pérdida de masa muscular, conservación de la densidad ósea y la reducción de formación de piedras en nuestros riñones.

Diabetes

Varios estudios han demostrado que las personas con diabetes tipo 1 que consumen alimentos ricos en fibra han disminuido sus niveles de glucosa y que aquellos con diabetes tipo 2 han mejorado sus niveles de azúcar en sangre, lípidos e insulina.

Diarrea

Los alimentos blandos como el puré de manzana o de plátano son un buen tratamiento para casos de diarrea. Además en estos casos se pierden electrolitos como el potasio en grandes cantidades. El plátano nos ayudará mejorando nuestra regularidad intestinal y llenando nuestros depósitos de potasio.

Memoria

El plátano contiene triptófano, un aminoácido que varios estudios han demostrado que juega en papel fundamental para conservar nuestra buena memoria. Además, esta misma sustancia nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo. ¿Se le puede pedir más a un plátano?

Plátano. Cómo añadirlo a nuestra dieta

La primera opción para tomar plátano es más que conocida. El plátano está disponible durante todo el año y tan solo hay que retirar su piel y disfrutar de su consumo.

El plátano es muy resistente y, aunque la piel se madure, el contenido puede estar en perfecto estado. Por si no conocéis el truco, si queréis acelerar la maduración del plátano podéis envolverlo y dejarlo a temperatura ambiente y, si deseáis retrasarla, tan solo debéis dejarlo en el frigorífico.

Hace unos años se hizo famosa una dieta llamada la Morning Banana Diet que recomendaba comer un plátano con agua por la mañana, manteniendo el resto de las comidas a nuestra elección con el límite de las 8 de la tarde como última hora de ingesta.

El plátano puede utilizarse en puré para sustituir al aceite o la mantequilla en alimentos como magdalenas, galletas o tartas. Os sorprenderéis con su aroma y sabor.

Si sois amantes de helados o batidos, un plátano congelado puede aportar un toque diferente y original tanto por presencia como por sabor.

Y para los tradicionales del desayuno, podéis añadir una plátano troceado a vuestro tazón de leche con cereales. Si os levantáis con el tiempo justo, siempre tenéis la posibilidad de llevar un plátano al trabajo o a la escuela. Es lo bueno de tener un alimento con envase incorporado.

 

Plátano. Riesgos y precauciones

Además de las alergias alimentarias provocadas por el consumo de esta fruta, los únicos peligros del consumo de plátano vienen también provocados por su mayor beneficio: su cantidad en potasio.

Debemos vigilar especialmente la presencia de plátano en nuestra dieta si nos estamos tratando con medicamentos que incrementen los niveles de potasio en sangre como por ejemplo los betabloqueantes utilizados en problemas cardiacos.

Además, las dietas altas en potasio pueden ser perjudiciales para aquellos con problemas renales. Incluso podría ser fatal si tus riñones no pueden eliminar el exceso de potasio en la sangre.

 

Con un pequeño control en nuestra salud, podemos disfrutar sin ningún miedo de una de las mejores y más abundantes frutas de nuestro planeta. ¿A alguien le apetece un platanito?

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Consejos

Sustancias indeseadas en tus alimentos

Si sigues nuestra web, seguro que ya sabes los principales alimentos que debes evitar o los ingredientes nocivos para nuestra salud. Sin embargo, lo que puede que no sepas es que aún así, puedes estar alimentándote de sustancias indeseadas y poco saludables. Tanto que deberían estar prohibidas o al menos más vigiladas.

Con revisiones constantes sobre los aditivos que se eliminan de la lista de permitidos, no sería mala idea poner el punto de mira en estos tres peligros para nuestra salud.

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Sustancias indeseadas. Acrilamida

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Descubierta hace tan solo once años, comenzamos el listado de sustancias indeseadas con la acrilamida. Es un potente carcinógeno que se crea de forma natural al cocinar a altas temperaturas (por encima de 120 grados centígrados) alimentos ricos en almidón o hidratos de carbono. Hornear galletas y patatas, freír patatas o tostar pan y cereales puede crear acrilamida, que es el resultado en el que se presentan los azúcares y el aminoácido asparragina en algunos alimentos fritos, horneados o a la brasa.

En 2010, la Joint Food and Agriculture Organization y el World Health Organization Expert Committee on Food Additives apuntaron directamente a la acrilamida como un problema para la salud. Incluso la FDA ha aconsejado a los fabricantes como pueden disminuir la acrilamida presente en sus alimentos.

Con todos esos precedentes, son ya varias las organizaciones que han solicitado que se regule de forma oficial la cantidad máxima de acrilamida que puede contener un producto.

El mejor consejo para evitar este integrante de sustancias indeseadas es evitar alimentos ricos en almidón fritos, a la brasa, tostados u horneados. Si queréis disfrutar de unas patatas fritas caseras, lo mejor es que cortéis las patatas y las dejéis en agua unas dos horas antes de freírlas. Así reduciréis la acrilamida a la mitad. Si tenéis prisa, podéis meterlas 30 segundos al microondas antes de cocinarlas con lo que la acrilamida disminuirá en un 60 por ciento.

En cuanto al almacenamiento, guarda las patatas en un lugar con poca luz y sin humedad. Y en lo que respecta a las tostadas, prueba con un tostado más ligero ya que cuanto más se tueste, mayor cantidad de acrilamida.

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Sustancias indeseadas. Antibióticos

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Estamos en una época de crisis. No solo económica, sino también en lo referente a los antibióticos. No lo digo yo, sino la revista médica The Lancet (una de las más prestigiosas publicaciones médicas a nivel mundial), que avisa de la prescripción médica indiscriminada de antibióticos y la automedicación que hacen que las bacterias campen a sus anchas sin que las medicinas les afecten lo más mínimo.

La mayor parte de los antibióticos utilizados en nuestra sociedad van destinados a la alimentación de los animales que se crían en granjas. De esta forma los animales engordan más rápido y pueden estar antes en el mercado. De esta forma estamos ayudando a crear supergérmenes que nos acompaña a casa junto a la carne que compramos en el supermercado.

La alternativa a la segunda de las sustancias indeseadas son los alimentos orgánicos, aunque no todos los que indican este adjetivo en sus envases lo son realmente. Si puedes certificar que un ganadero de confianza no utilice estos antibióticos por supuesto que también es una buena opción.

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Sustancias indeseadas. Arsénico

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Son varios los aditivos que han sido retirados del mercado por contener arsénico. Y en la carne de nuestros platos también podemos encontrarlo. La razón de su utilización en la alimentación animal es muy simple. Al igual que los antibióticos, este metal tóxico está relacionado con el crecimiento rápido.

Pero el arsénico no es sólo un problema en la alimentación animal. Un ejemplo lo tenemos en el arroz. El arsénico se queda en la planta del arroz, pero aparece en edulcorantes de arroz integral y algunos cereales para bebés. Lo que todos deseamos es que se reduzca al máximo su inclusión en nuestros alimentos para no superar el límite recomendado que va disminuyendo cada año.

Este neurotóxico que daña el cerebro es lógico que esté en este top 3 de sustancias indeseadas y ha sido encontrado en zumo de manzana, pescados y alimentos infantiles. Esto último es más grave aún ya que los niños no han terminado de desarrollar completamente su cerebro.

En el Center for Food Safety nos informan de que los consumidores pueden verse expuestos al arsénico del arroz, agua y pollo, por lo que una estricta regulación es vital para proteger la salud pública.

Para evitarlo puedes intentar limitar los edulcorantes basados en arroz, sustituir los cereales de las comidas infantiles por patatas, plátanos o aguacates y disminuir los zumos de fruta comerciales hasta un máximo de un vaso al día.

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En definitiva, tres sustancias indeseadas a controlar. Si elaboras tus alimentos en casa son muy sencillas de vigilar, pero no tanto en alimentos que no estén preparados por nosotros. Quizás no les estemos dando la importancia que realmente tienen. El tiempo dará o quitará razones.

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¿Sabías que...?

Orden de los ingredientes en la etiqueta de nuestros alimentos. ¿Significa algo?

Seguro que todos conocéis que en los productos que compráis en vuestro supermercado está impreso un listado con los ingredientes que lo componen. También son muchos los alimentos que incluyen una tabla de información nutricional que nos informa de los principales nutrientes que aporta a nuestro organismo. ¿En alguno de los dos casos importa el orden de los ingredientes?

Quedándonos con el listado de ingredientes, si os fijáis podéis ver que no siguen un orden alfabético, por lo que podríamos pensar que el orden de los ingredientes que aparecen en el etiquetado del producto se deja al azar. Ni mucho menos.

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Orden de los ingredientes. ¿En qué se basa?

Y es que el orden de los ingredientes determina la cantidad presente en el producto. De esta forma, cuanto más importante sea el ingrediente, antes aparecerá en el listado. O dicho de otra manera, los primeros ingredientes son los que más abundan en el producto.

Veamos tres ejemplos prácticos y que quizás os sorprendan.

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Orden de los ingredientes. Cola Cao

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Vamos a comenzar la mañana con alegría y con nuestro desayuno favorito. Incluye frutas, cereales y un vaso de leche. Pero la leche sola no nos gusta demasiado así que le vamos a añadir unas cucharadas de Cola Cao.

Como la mayoría sabréis, Cola Cao son unos polvos con aroma a chocolate que sirven para aportar sabor chocolateado al producto al que se añade. El uso más típico es la inclusión en la leche. De esta forma podríamos pensar que el ingrediente principal que añadimos a nuestro vaso de leche es el cacao. Pues revisemos su etiqueta.

Quedándonos sólo con los dos primeros ingredientes, tal y como vamos a hacer en el resto de ejemplos, encontramos que son azúcar y cacao desgrasado en polvo. Traducido significa que el mayor aporte que estamos haciendo a nuestra leche es azúcar y, en segundo lugar, cacao desgrasado en polvo. Es decir, el Cola Cao no chocolatea tu desayuno, sino que lo llena de azúcar.

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Orden de los ingredientes. Avecrem

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Pasado el desayuno llega la hora de comer y vamos a hacer un guiso sano y natural a base de pollo y verduras. Para realzar un poco su sabor le añadimos una pastilla de caldo de pollo Avecrem. Bonito nombre Avecrem. Nos podría sugerir crema de ave. ¿Será su principal ingrediente el pollo? Veamos.

Si revisamos los ingredientes impresos en la caja de Avecrem, nos encontramos en las dos primeras posiciones a ¿adivináis cual?. Son sal y almidón de maíz. ¿Y el pollo?

No os voy a decir en que lugar aparece el pollo dejando que lo descubráis vosotros mismos en su Web o en vuestro supermercado. Para los que penséis que se encuentra en tercer lugar, solamente decir que ese puesto lo ocupa el glutamato monosódico, un ingrediente nocivo para nuestra salud y que nos sirve para descartar los snacks que entran en nuestra casa.

Repasemos. Según el orden de los ingredientes, en nuestro desayuno añadimos Cola Cao que nos proporciona principalmente azúcar y en la comida Avecrem que nos aporta en mayor medida sal. Perfecto. ¿Y para merendar?

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Orden de los ingredientes. Coca Cola

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Pues para la merienda vamos a disfrutar de una pizza casera de verduras y jamón. Una deliciosa pizza que vamos a acompañar con un vaso de nuestro refresco preferido: Coca Cola.

Siguiendo la tradición de este artículo, vamos a leer los ingredientes que aparecen grabados en la lata de Coca Cola quedándonos con los dos primeros.

El primer ingrediente que aparece en la lista parece lógico. Se trata de agua carbonatada. El segundo, a poco que conozcáis el proceso de elaboración de los refrescos también se puede deducir. Es, por supuesto, el azúcar. Así que básicamente la Coca Cola es agua carbonatada con azúcar. Genial.

En definitiva y basándonos en el orden de los ingredientes, hemos tomado un desayuno con Cola Cao, una comida con Avecrem y una merienda con Coca Cola y los ingredientes principales que nos han aportado estos productos han sido azúcar, cacao desgrasado en polvo, sal, almidón de maíz y agua carbonatada.

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Si es lo que deseabas, perfecto. Sino, sería buena idea revisar el orden de los ingredientes en las etiquetas de tus alimentos. Por cierto, si alguien echaba en falta la cena para terminar el día… se me ha quitado el hambre.

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Consejos

Grasa para adelgazar. ¿Es posible?

Son muchas las personas a las que les oigo decir ese dicho de “somos lo que comemos“. Pues no estoy de acuerdo. Si así fuera, las personas que toman pasta no tendrían un sólo gramo de grasa en su cuerpo y las personas que comen mucha  estarían tremendamente gordas. Pero esto no es así. Y es que hasta se puede tomar grasa para adelgazar.

¿Extrañado? A lo mejor piensas ¿pero si tomas grasa tienes que estar gordo, no? No tienes porqué. Varios estudios demuestran que comer grasas no te hace estar más gordo de igual manera que beber colonia no te hace oler mejor.

Ahora bien, comer alimentos que tenga un determinado tipo de grasas sí que te hará estar más gordo. Las grasas trans que se encuentra en bollería, fritos y demás y las grasas saturadas añadidas a comida preparada o comida rápida entre otros son las principales responsables de lucir esa cintura no deseada.

Sin embargo, las grasas buenas realizan exactamente la labor contraria. Pueden calmar tu apetito, disminuir el número de calorías diarias y mejorar la salud de tu corazón y tu metabolismo.

¿Pero cómo? ¿Grasas buenas y deliciosas que te ayudan a disminuir el tamaño de tu cintura? ¿Eso existe? Pues sí. Y los alimentos que contienen grasa para adelgazar son los siguientes.

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Grasa para adelgazar. Ternera de pasto

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Como su nombre indica, se trata de la carne de ternera criada de forma natural y alimentada libremente en pastos verdes y frescos. Es cierto que es más cara que el resto, pero también te proporciona grasas beneficiosas que rentabilizan ese coste extra. Un estudio en Nutrition Journal encontró que la carne de ternera de pasto incluye mayores niveles de ácidos grasos Omega-3, que son reconocidos por reducir el riesgo de problemas cardiacos.

Además, al llegar a tu estómago, la ternera de pasto es más fácil de digerir y tiene menos calorías que la carne convencional. Para que te hagas una idea, un filete de unos 200 gramos te aporta 386 calorias y 16 gramos de grasa. Si tomamos esa misma cantidad proveniente de ternera de pasto, las calorias se reducen hasta 234 calorias y las grasas a 5 gramos. Además el primer componente de esta lista de grasa para adelgazar tiene un mejor sabor. ¿Merece o no la pena?

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Grasa para adelgazar. Aceite de oliva

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Quizás uno de los componentes de este listado de grasa para adelgazar más conocidos. El oro líquido de nuestra cocina, como lo llama Arguiñano. El aceite de oliva es rica en polifenoles que nos ayudan a luchar contra el cáncer y grasas monosaturadas que fortalecen nuestro corazón. Un reciente estudio de Obesity encontró que una dieta rica en aceite de oliva producía mayores niveles de adiponectina que una rica en carbohidratos o en proteinas.

La adiponectina es la hormona responsable de descomponer las grasas en nuestro organismo y, cuanta más cantidad tengas, menor será tu índice de masa corporal (IMC). No existe mejor elección para acompañar tus guisos o ensaladas.

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Grasa para adelgazar. Coco

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El coco es rico en grasas saturadas, pero más de la mitad provienen del ácido laurico, un lípido que combate las bacterias de nuestro organismo y mejora los niveles de colesterol. Un estudio publicado en Lipids concluyó que los suplementos alimentarios de aceite de coco reducen la obesidad abdominal.

En concreto, en el experimento la mitad de los participantes tomaron dos cucharadas de aceite de coco diaria. El resto hizo lo propio con aceite de soja. Auqnue ambos grupos ganaron peso, solo los consumidores de aceite de coco disminuyeron el tamaño de su cintura. Utiliza en tus alimentos copos o leche de coco y comienza a cuidar tu linea.

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Grasa para adelgazar. Chocolate negro

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Buenas noticias para los golosos como yo. El chococolate puede ayudarte a bajar tripita. En concreto el chocolate negro, eso sí. El único requisito es cambiar el orden en el que lo tomas. No lo hagas en el postre, sino un par de horas antes de comer. Un estudio demostró que aquellos que tomaban unos 100 gramos de chocolate dos horas antes de comer ingerían un 17% menos de calorías que aquellos que lo tomaban con leche.

Los investigadores creen que la causa es que el chocolate negro contiene mantequilla de cacao puro, una fuente de acido esteárico encargado de retrasar nuestra digestión. El cacao del chocolate con leche contienen grasa de mantequilla añadida y pasa más rápidamente por nuestro tracto digestivo. Como el chocolate negro tarda más en procesarse en nuestro organismo, aleja el hambre y te ayuda a perder peso. Grasa para adelgazar incluyendo el chocolate. Casi nada.

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Grasa para adelgazar. Crema de almendras

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Olvídate de Nocilla o Nutella. Mucho mejor la crema o mantequilla de almendras pura. Son varios los estudios que indican que las almendras pueden ayudar a perder peso a pesar de su alto contenido en grasas. Un estudio de la International Journal of Obesity and Related Metabolic Disorders comparó dos dietas en un periodo de seis meses.

El primer grupo siguió una dieta baja en grasas (18%) y restringida en calorias. El otro grupo seguió una dieta con una cantidad de grasas moderada (39%) donde las grasas extra provenían de almendras. Este grupo perdió más peso que aquél que tomaba alimentos bajos en grasas, a pesar de que ambos tomaban igual cantidad de calorias.

Es más, el grupo de las almendras redujeron el perímetro de su cintura un 50% más que el otro grupo. ¿Cómo es posible? Pues porque las almendras contienen componentes que limitan la cantidad de grasas absorbidas por nuestro organismo, por lo que algunas de ellas pasan sin ser digeridas.

Prueba la crema de almendras con una tostada, un platano troceado o como parte de tu almuerzo. Te sorprenderá.

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Como véis, incluso alimentos ricos en grasas pueden ser beneficiosos para nuestro organismo e incluso ayudarnos a reducir nuestra cintura. Grasa para adelgazar. ¿Alguien da más?

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¿Sabías que...?

Proteína vegetal hidrolizada – Diccionario de aditivos alimentarios

La proteína vegetal hidrolizada es un aditivo utilizado para realzar el sabor de los alimentos que la incluyen. Su creación se produce al utilizar calor y componentes químicos para descomponer vegetales (en su mayor parte soja) en los aminoácidos que los forman.

La utilización de proteína vegetal hidrolizada permite a los fabricantes de alimentos conseguir un sabor más fuerte con menos cantidad de ingredientes. Puede aparecer en nuestros alimentos como proteína vegetal hidrolizada, proteína vegetal hidrolizada de soja, proteína vegetal hidrolizada de caseína, proteína vegetal hidrolizada de maíz, etc. dependiendo de su origen proteico.

También puede hacer su aparición sin incluir la palabra vegetal, presentándose como proteína hidrolizada o en sus diferentes versiones de proteína hidrolizada de soja, de caseína, de maíz, etc. Aunque no parece mala idea utilizar un producto natural para mejorar el sabor de nuestros alimentos, ahora explicaremos porqué no es tan brillante.

Proteína vegetal hidrolizada. Dónde encontrarla

Se encuentra en sopas, comidas congeladas, salsas, aperitivos, multitud de productos con sabor a carne de ternera o de pollo, saborizantes, caldos, ensaladas, postres y platos preparados.

Un ejemplo lo tenemos en las patatas fritas Lay’s Sabor Jamón y en la Base para sopas sabor pollo de Knorr.

Proteína vegetal hidrolizada. Peligrosidad

Un efecto del consumo de proteína vegetal hidrolizada es la creación de glutamato monosódico o E-621. Así tenemos un ingrediente que está relacionado con problemas de nauseas y dolores de cabeza presente en alimentos que, al no ser añadido directamente, no lo incluyen en su etiqueta de ingredientes.

Un componente muy problemático para aquellas personas sensibles al glutamato monosódico o a la soja y perjudicial para todos por su asociación con efectos nocivos para nuestra salud. Su contenido en glutamato monosódico puede llegar hasta el treinta por ciento y en ocasiones ha sido relacionada con casos de salmonela. Por todo esto, no podemos hacer más que recomendar el evitar su ingesta.

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Ingredientes peligrosos. Descarta comida que los incluya

No son pocas las personas que se detienen a leer la información nutricional de los alimentos para conocer qué es lo que van a comer y si merece la pena comprarlo o no. Con varios estudios al respecto que revelan que la mayoría de personas lo hacen, es importante fijarse en los ingredientes peligrosos que descartan la compra de un producto.

Desconozco las razones que tienen las personas que no observan los ingredientes o la información nutricional de un producto para no hacerlo. Es tan importante que determinará como afecta la alimentación en tu salud o la próxima talla de pantalón que vas a comprar.

Centrándonos en los beneficios o, en este caso, perjuicios para tu organismo, vamos a enumerar en un breve listado aquellos ingredientes peligrosos que debéis sacar o no añadir a vuestra lista de la compra.

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Ingredientes peligrosos. BHA (E-320)

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Un conservante que contiene aceite y se utiliza en variedad de alimentos. El BHA o butilhidroxianisol está relacionado con causar cáncer en ratas, ratones y hamsters. La razón de que aún no esté prohibido es que el cáncer se desarrollaba en un órgano que no poseemos los humanos. De todas formas, un estudio publicado en Japanese Journal of Cancer Research concluye que el BHA podría ser con bastante probabilidad un causante de producir cáncer. En lo que a mi respecta, eso ya es razón suficiente para no tomarlo.
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Ingredientes peligrosos. Parabenos

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Se trata de unos conservantes sintéticos utilizados para evitar la aparición de moho en nuestros alimentos. El problema viene porque los parabenos pueden modificar el comportamiento hormonal normal de nuestro cuerpo. Un estudio de Food Chemical Toxicology concluyó que a ingesta diaria de este ingrediente reduce la producción de esperma y testosterona en ratas. Ademas los parabenos han sido encontrados en tejidos de cáncer de pecho.
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Ingredientes peligrosos. Grasas parcialmente hidrogenadas

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Las grasas parcialmente hidrogenadas o grasas trans están presentes en multitud de alimentos. Atentos a las etiquetas de vuestros productos, ya que si encontráis el texto de grasas o aceites parcialmente hidrogenadas estáis introduciendo en vuestro cuerpo grasas que lo único que harán será obstruir vuestras arterias con la posibilidad de provocar la cantidad de problemas de salud derivados de esta causa.
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Ingredientes peligrosos. Nitrito de sodio (E-250)

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Los nitritos y nitratos se utilizan para inhibir las bacterias que causan botulismo y mantener el tono rosa que presentan muchas de las carnes procesadas como salchichas o embutidos. Antes de ingerirlas son muy útiles, pero una vez ingerida el nitrito puede fusionarse con aminoácidos formando nitrosaminas, que son componentes carcinógenos muy potentes. El ácido ascórbico y el eritórbico gracias a la vitamina C que contienen, disminuyen el riesgo, por lo que muchos fabricantes añaden uno o ambos de estos ácidos a sus productos. La otra opción para reducir sus efectos y la que yo utilizo es no consumirlos.
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Ingredientes peligrosos. Colorante de caramelo (E-150)

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En realidad podría ser un aditivo sin ningún tipo de peligro si se fabricara a la vieja usanza con agua y azúcar en un cazo. Sin embargo, la industria alimenticia sigue una receta algo diferente. Lo peor es que tratan el azúcar con amoniaco, que puede provocar la aparición de carcinógenos. ¿Cómo de peligrosos? Pues un informe del Center for Science in the Public Interest aseguró que los niveles de colorante de caramelo encontrados en algunos refrescos son los causantes de 15.000 casos de cáncer en Estados Unidos anualmente. Una buena razón para dejar los refrescos de cola.
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Ingredientes peligrosos. Castóreo

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El castóreo es uno de esos ingredientes naturales más que cuestionados y el único que no debería estar en esta lista por no ser peligroso, pero seguro que entenderéis su inclusión. Es una sustancia extraída de las glándulas anales de los castores. Vale que no es una sustancia peligrosa, pero ¿le lameríais el culo a un castor?. Esas glándulas producen secrecciones muy potentes que le permiten al castor marcar su territorio. A nuestra industria alimentaria le permite añadir sabores a los alimentos, normalmente vainilla o frambuesa.
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Ingredientes peligrosos. Colorantes artificiales

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Cantidad de golosinas o cereales con sabor a fruta no contienen ni un gramo de esta. Eso sí, gracias a los colorantes artificiales nos hacen pensar que son muy naturales. Utilizados para enmascarar el verdadero color de unos alimentos fuertemente procesados, algunos colores están relacionados con graves enfermedades. Un estudio del Journal of Pediatrics relacionó el colorante Amarillo 5 con la hiperactividad en niños. Investigadores canadienses hallaron contaminación con cancerígenos en los colorantes Amarillo 6 y Rojo 40 y el colorante Rojo 3 es conocido por causar tumores. ¿Cuales evitar? Todos.
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Ingredientes peligrosos. Proteína vegetal hidrolizada

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La proteína vegetal hidrolizada es utilizada para realzar el sabor de los alimentos. Es una proteína vegetal que ha sido descompuesta mediante procesos químicos en aminoácidos. Uno de estos ácidos, el ácido glutámico puede liberar glutamato. Cuando el glutamato encuentra sodio en tu organismo forman glutamato monosódico, un aditivo conocido por causar reacciones adversas como dolores de cabeza y nauseas entre otros.
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En definitiva, si dudáis si comprar o no un producto en vuestro supermercado favorito, aquí tenéis un motivo que, en mi caso, decanta la balanza fácil y rápidamente. Hasta que estos ingredientes desaparezcan de nuestros alimentos habrá que seguir leyendo.

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Consejos

Plantas aromáticas. Comidas sabrosas y saludables

En cualquier cocina del mundo podemos encontrar especias y plantas aromáticas. Pero, ¿sabemos lo que nos aportan? Más allá del sabor, las plantas aromáticas están cargadas de propiedades beneficiosas para nuestra salud, de ahí su utilización desde hace tantos siglos.

¿Estás buscando un gran antioxidante? Prueba con el orégano. ¿El médico dice que necesitas hierro? Tu medicina es la lavanda. Si estás utilizando pocas o ninguna de las plantas aromáticas que tienes a tu disposición, estás desperdiciando uno de los mejores ingredientes que la naturaleza puede aportar a tus platos.

Además de mejorar el sabor de tus platos, están cargados de antioxidantes y minerales. Por si no fuera suficiente, su poder es tal que son capaces de eliminar los productos químicos tóxicos que aparecen al cocinar algún alimento. Si quieres mejorar tu dieta, estos son tus ingredientes. Y si quieres impresionar con una comida o cena, también.

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Plantas aromáticas. Tomillo

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Una de las hierbas medicinales más utilizadas (y no sólo en los chistes) que ha sido usado desde hace mucho tiempo para matar los gérmenes que provocan los resfriados.

En el apartado gastronómico, un par de cucharaditas de esta hierba te aportan casi el 20% de la cantidad diaria recomendada de hierro. Además es rico en manganeso, un mineral que ayuda a tu cerebro y a la formación de piel, huesos y cartílagos.

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Plantas aromáticas. Perejil

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Un par de cucharadas del ingrediente favorito de Arguiñano te aportarán más del 150% de la vitamina K diaria recomendada. La función de esta vitamina está relacionada con la coagulación sanguínea, la adecuada construcción de los huesos y el correcto funcionamiento del hígado.

Si necesitas una razón más, el perejil, gracias a su clorofila, refrescará tu boca y te hará disfrutar de un aliento sin olores y agradable. Como curiosidad indicar que los antiguos griegos utilizaban esta hierba aromática como afrodisiaco.

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Plantas aromáticas. Citronela

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Esta hierba aromática es más conocida en la cocina del sudeste asiático, pero cada vez está más presente en nuestras cocinas. Con una esencia y sabor derivadas de la piel del limón, es un gran acompañante de nuestros platos.

Además es muy apreciado en la medicina natural por sus propiedades para aliviar fiebre, calambres, dolores estomacales y dolores de cabeza. Cargadito también de antioxidantes, ayuda a protegerte contra el estrés oxidativo, una de las principales causas de problemas cardiacos y cáncer. Si también estás preocupado por la bacteria E. coli, son varios los estudios que han encontrado propiedades antimicrobianas sobre esa bacteria en la citronela.

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Plantas aromáticas. Orégano

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El rey de las pizzas y quizás también el de este listado. Esta potente hierba aromática contiene, atención, más de 20 veces más antioxidantes que nos ayudan en la lucha contra el cáncer que otras hierbas. Esta proporción se extiende también si lo enfrentamos a las frutas.

De acuerdo a investigadores de la USDA, una cucharada de orégano tiene el mismo poder antioxidante que una manzana entera. Si pensabas que las frutas del bosque como moras o arándanos eran las que más antioxidantes contenían, el orégano, libra por libra, las dobla. Desde luego si tuviera que recomendar sólo un integrante del listado de hierbas aromáticas, sería este.

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Plantas aromáticas. Romero

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El mejor acompañante para la carne a la brasa. No sólo por su sabor, que mejora y mucho, sino también por los beneficios que aporta. Al exponer la carne a las llamas de la parrilla, se pueden formar componentes cancerígenos que quedarían totalmente anulados con la presencia del romero.

Todo esto según un estudio de la University of Arkansas, Iowa State University y Kansas State University, que demostraron que la formación de esos componentes llamados aminas heterocíclicas o HCA, se reducen entre un 60 y un 80 por ciento con algo tan simple como la adicción de romero. Si no os acompañaba en vuestras excursiones, es buen momento para hacerlo.

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Plantas aromáticas. Cilantro

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Con casi tantos seguidores como detractores, si aún no lo has probado sería buena idea añadirlo a tu próximo plato que incluya pollo. Investigadores de la University of California han encontrado un componente en el cilantro de nombre dodecenal que tiene el doble de efectividad en la eliminación de la salmonela que los antibióticos comerciales.

Por esta razón y la docena de componentes antibióticos que incluye, debería acompañar a cualquier plato con carne cruda.

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Plantas aromáticas. Salvia

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La reina de los antioxidantes justo por detrás del orégano, esta hierba aromática ha sido utilizada en curas tradicionales y ayuda a la actividad de tu cerebro.

En un estudio publicado en Pharmacological Biochemical Behavior, se demostró que aquellos que toman salvia tienen mejor memoria que aquellos que tomaban simplemente un placebo. Así que si aún no la has aprobado, acuérdate de hacerlo.

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Plantas aromáticas. Lavanda

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Una de las hierbas aromáticas más asociadas a la relajación. No en vano es una de las mejores opciones para aliviar el estrés y tranquilizarte.

Muy interesante también para cocinar por ser una importante fuente de vitamina A y calcio. Su contenido de hierro y vitamina C convierten a la lavanda en un ingrediente perfecto para ayudar a pasar la temporada de alergias.

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Plantas aromáticas. Hierbabuena

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Si pensabas que esta hierba aromática sólo sirve para decorar tu cocktail o refrescar tu aliento, es hora de valorarla un poco más. La tercera en el ranking de antioxidantes de plantas aromáticas y una buena compañera si quieres cuidar la linea.

Según un estudio de la Wheeling Jesuit University, se demostró que las personas que simplemente olían hierbabuena cada dos horas tenían menos deseos de comer e ingerían 2.800 calorías semanales menos que aquellos que no lo hacían. No sería mala idea tenerla cerca.

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Como veis, un listado de plantas aromáticas al alcance de cualquiera y que convertirán vuestros platos en una espectacular mezcla de cocina profesional y botica. Disfrutadlas.

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¿Sabías que...?

Barritas energéticas. ¿Qué te aportan?

Si hay algo que muchas personas buscan en su alimentación diaria, eso es la comodidad. Si podemos encontrar algo que nos aporte la energía que necesitamos, que nos haga estar menos cansados, aumente nuestra musculatura o nos ayude a perder peso de una manera fácil y rápida, podéis estar seguros que será el primer producto que desaparezca de las estanterías de nuestro supermercado. Esa es la razón de ser de las barritas energéticas y la responsable de que su mercado se haya disparado en los últimos años.

A todo lo anteriormente mencionado añádele un empaquetado atractivo y llamativo y tendrás el alimento perfecto. Eso si estuviéramos viviendo en un mundo ideal. En la realidad, cuando abres el envoltorio de una de estas barritas energéticas, te sueles encontrar poco más que azúcar, aceite y vitaminas y minerales añadidos. A esto súmale su alto precio y que en muchas ocasiones son poco más que golosinas de proteínas y estamos ante uno de esos alimentos que no se corresponden con lo que sugiere su nombre. ¿Nos acompañáis en un recorrido revisando sus verdades?

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Barritas energéticas. No hay tanta proteína como parece

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Muchas de estas barritas energéticas que se venden como sustitutivas de comidas no tienen tanta proteína como aparentan. En sus ingredientes puedes encontrar nombres como colágeno hidrolizado o gelatina hidrolizada. Son poco más que sinónimos para no indicar otros productos menos atractivos como pies de cerdo. El problema es que tanto el colágeno como a la gelatina hacen que las barritas energéticas tengan proteínas de menor calidad que otros productos que no los contengan debido a la ausencia de una aminoácido esencial para crear una proteína completa.

Aclarando que podemos encontrar barritas energéticas tanto de hidratos como de proteínas, si quieres unas barritas energéticas que te aporten proteína de calidad, busca alguna que incluya la caseína o proteína de suero de leche como primer o segundo ingrediente. Estas proteínas lácteas contienen todos los aminoácidos esenciales necesarios para tu musculatura. Investigadores de la Baylor University demostraron que las personas que tomaban una mezcla de proteínas de suero de leche y caseina tras su entrenamiento desarrollaban un 50% más de masa muscular que aquellos que no lo hacían.

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Barritas energéticas. Alteraciones hormonales

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En algunas barritas energéticas puedes encontrar el indicador de proteína natural. Normalmente esta proteína proviene de la soja, que, según varios investigadores, se ha mostrado como causante del aumento de las glándulas mamarias en los hombres, conocido como ginecomastia.

Todo esto provocado por dos componentes orgánicos: genisteina y daidzeina. Ambos son conocidos como fitoestrógenos o estrógenos producidos por plantas. Si te pasas con el consumo de estos ingredientes estarás cada vez más cerca de una catástrofe hormonal. Vigila el etiquetado.

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Barritas energéticas. Azúcar y sus derivados

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Muchas barritas energéticas supuestamente saludables están repletas de azúcar o de algunos de sus derivados, que pueden contrarrestar cualquier beneficio que te otorguen el resto de los ingredientes. Aunque parezca contradictorio, si quieres estar seguro de lo que comes, sería preferible que las barritas energéticas contuvieran azúcar en baja cantidad antes que cualquier otro edulcorante artificial peligroso para nuestra salud.

Observa que el número de ingredientes no se dispare y recuerda que cuanto más larga es la lista y las palabras son más difíciles de pronunciar, más lejos está de ser comida real. A partir de cinco ingredientes empezarías a perder la pista de lo que realmente estás comiendo.

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Barritas energéticas. No aumentan tu energía

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Muchas compañías se aprovechan de los significados que podemos asociar al concepto barritas energéticas. No son pocos los consumidores que esperan que esas barritas energéticas les hagan ser más productivos en su trabajo, en el deporte o en el resto de actividades diarias.

Nutricionalmente hablando, energía significa solamente calorías. Así que a no ser que necesites recuperarte de un esfuerzo titánico como un maratón o un entrenamiento muy intenso, quizás esa energía no sea para ti.

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Barritas energéticas. Versiones light

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Las barritas energéticas bajas en azúcar o sin azúcar parecen dar la impresión de ser más saludables y rentables para sus fabricantes. Pues bien, en ocasiones encontramos ingredientes como el malitol o el sorbitol que son alcoholes del azúcar y que pueden provocar gases o diarreas cuando se toman en dosis altas.

Recomiendo a todos los aficionados a estas barritas energéticas light que observen detenidamente la información nutricional, ya que, en ocasiones, el indicador de baja en azúcar no quiere decir que tengan menos calorías que una versión normal. Por poner un ejemplo con los ingredientes anteriores, el malitol tiene un 75% de las calorías del azúcar, pero no es tan dulce como esta y se debe añadir más cantidad para obtener el mismo sabor.

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En definitiva, si quieres consumir barritas energéticas, es recomendable optar por aquellas que tengan un menor número de ingredientes y con los nombres más claros y comprensibles. Sino, siempre te queda la opción de acudir al típico recurso de un bocadito de pan con queso.

 

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¿Sabías que...?

Palomitas para microondas. Razones para no volver a comerlas

Nada mejor para disfrutar de una buena película que un bol de palomitas. Y una forma cómoda y rápida de obtenerlas es con un sobre de palomitas para microondas. Un producto sano y natural porque, al fin y al cabo es solamente maíz. ¿Solamente?

Ni mucho menos. Tanto continente como contenido no están formados sólo por maíz. Si estáis preparados para dejar las palomitas para microondas y sustituirlas por palomitas naturales, aquí os damos las razones para no demorar más el cambio.

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Palomitas para microondas. APFO – Acido Perfluoro Octánico

 

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El APFO, PFOA o ácido perfluoro octánico es el mayor peligro de las palomitas para microondas. Este ácido que tantas dudas genera sobre las sartenes de tetón, es un componente de la mayoría de las bolsas en las que vienen incluidas las palomitas para microondas. No busquéis en la etiqueta de ingredientes porque no es parte del contenido, sino del continente, pero gran parte de fabricantes del mercado lo utilizan en sus envases.

Resulta que el APFO es conocido por provocar cáncer, se mantiene en nuestro organismo por largos periodos de tiempo tras su consumo y, en experimentos realizados sobre ratas de laboratorio, se ha asociado con varios trastornos de comportamiento.

La principal razón de escribir este artículo y de recomendar no consumir palomitas para microondas.
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Palomitas para microondas. Diacetil – Saborizante artificial de mantequilla

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Muchas marcas de palomitas para microondas utilizan saborizantes artificiales con sabor a mantequilla. El nombre de este químico es diacetil y puede causar problemas respiratorios y de pulmón o incluso causar daños cerebrales como Alzheimer según un estudio de la University of Minnesota.

La bronquitis constrictiva es una enfermedad que se produce cuando las vías respiratorias más pequeñas llevan el aire a pulmones y bronquios y estos sufren cicatrices y constricción, lo que puede disminuir o bloquear el movimiento de aire a través de estas vías.

Vale, hasta aquí una explicación de una enfermedad más. Pero, ¿que ocurriría si os digo que también lleva el nombre de pulmón de palomitas?

La causa del nombre es la estrecha relación de la entermedad con el consumo del diacetil de algunas palomitas para microondas.

Lamentablemente, es una enfermedad irreversible y, según el Centers for Disease Control estadounidense se han encontrado varios casos en trabajadores de fábricas de palomitas.

Pero no solamente estos trabajadores corren el riesgo de desarrollar la enfermedad, sino que cualquiera que meta una bolsa de palomitas para microondas a calentar podría aspirar el diacetil que se libera en el proceso de calentamiento.

Si no os parecen suficientes pruebas, en 2012, un hombre llamado Wayne Watson ganó un juicio contra tres fabricantes de palomitas para microondas por haber desarrollado bronquitis constrictiva causada por su consumo.

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Palomitas para microondas. Modificadas genéticamente

 

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Los organismos genéticamente modificados, abreviados como OGM, OMG o GMO, son aquellos que ven modificado su material genético mediante técnicas de ingeniería genética.

Al contrario de lo que muchas personas piensan, las palomitas para microondas no están modificadas genéticamente. ¿Entonces por qué este apartado?

Porque, sin embargo, los ingredientes que se incluyen en la bolsa apta para microondas en la que van las palomitas suelen ser derivados de OMG. Además, varios fabricantes de palomitas para microondas utilizan aceite de maíz, aceite de soja o lecitina de soja, que suelen ser OMG.
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Palomitas para microondas. Conservantes

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Muchos de los fabricantes de palomitas para microondas utilizan conservantes que son tóxicos y pueden provocar problemas de salud.

Por poner un ejemplo, algunas marcas incluyen el galato de propilo o E-310 como antioxidante, que está relacionado con hiperactividad, asma, urticaria, insomnio, problemas digestivos, infertilidad, infección de hígado y riñones, linfomas, cáncer, reacciones alérgicas… ¿Queréis más razones para dejar de consumirlas?

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Palomitas para microondas. Palomitas naturales, palomitas saludables

Disfrutar de unas palomitas sanas y deliciosas hechas en casa no es difícil. Es más, ni siquiera es menos cómodo o rápido que elaborar unas palomitas para microondas. La mayoría de los supermercados ofrecen bolsas de palomitas de maíz para utilizarlas en nuestras cocinas.

El proceso es tan simple como colocar una pequeña cantidad de aceite en la base de una cazuela, introducir los granos de maíz según la cantidad deseada y calentarlas a una potencia alta hasta que se hagan. En unos tres minutos (poco más que las palomitas para microondas) y tras añadir sal al gusto tendréis unas palomitas calientes y saludables. Eso sí, recordad poner la tapa a vuestra cazuela si no queréis palomitear vuestra cocina.

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¿Sabías que...?

HFCS – Diccionario de aditivos alimentarios

El HFCS es un edulcorante derivado del maíz que representa más del 40 por ciento de todos los edulcorantes calóricos que podemos encontrar en los supermercados de algunos países.

El nombre HFCS corresponde a las siglas de High-Fructose Corn Syrup o Sirope de Maíz Alto en Fructosa, aunque se puede encontrar también como Jarabe de Maíz Alto en Fructosa o sus iniciales JMAF.

Su nombre proviene de su composición ya que, mientras el azúcar de mesa o sacarosa contiene una relación de glucosa y fructosa de 50-50, el HFCS se distribuye en un 55% de fructosa y un 45% de glucosa.

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HFCS. Dónde encontrarlo

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En cuanto a los productos en los que podemos encontrarlo tenemos buenas y malas noticias.

Comenzando por las malas, decir que está presente en casi todos los tipos de alimentos presentes en los supermercados. Por poner algunos ejemplos tenemos los helados, patatas fritas, cereales, ketchup, pan, fruta envasada, yogures y sobre todo, en las bebidas azucaradas.

Ahora las buenas noticias, y es que en Europa este aditivo está prohibido y no lo encontraremos en ningún alimento permitido en la Unión Europea. La razón de que aparezca en esta lista es que sus efectos son tan nocivos para nuestra salud que debemos tener mucho cuidado de que aparezca en nuestros alimentos importados o en nuestras visitas a países donde su utilización es masiva como Estados Unidos.

En este país el listado de alimentos que contienen este peligroso aditivo es tan largo que no tendríamos espacio en toda la Web para completarlo. Para que os hagáis una idea, decir que es uno de los principales componentes de la archiconocida Coca-Cola.

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HFCS. Peligrosidad

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Se han realizado multitud de estudios para conocer las causas de la enorme y creciente tasa de obesidad estadounidense y se ha determinado que uno de los principales culpables podría ser este HFCS.

Una investigación de la University of Southern California y de la University of Oxford asegura que el HFCS contenido en gran cantidad de alimentos podría ser el causante del incremento de los casos de diabetes tipo 2. En concreto indican que los países que utilizan este aditivo tienen una probabilidad un 20% mayor de desarrollar este tipo de diabetes.

En otro estudio de la Princeton University realizado sobre ratas, se demostró que aquellas que consumían HFCS aumentaron de peso y desarrollaron más factores de riesgo cardiovascular que aquellas que consumían iguales cantidades de sacarosa.

En definitiva, un aditivo tan beneficioso para la industria como perjudicial para nuestra salud y con el que podríamos desarrollar (atentos a la lista) aumentos de peso, diabetes tipo 2, resistencia a la insulina, elevación de niveles de triglicéridos en sangre, incremento de ácido úrico, colesterol, aumento de la presión arterial, acumulación de grasa en el hígado, cálculos renales, etc…

Si a todo esto le añadimos la prohibición de su inclusión en alimentos en la Unión Europea, se entiende la peligrosidad de encontrarlo como ingrediente en alguno de los productos que consumimos. Atentos a las etiquetas de productos importados o en vuestros viajes a la aparición del que podría ser el número uno de aditivos dañinos para nuestro organismo.

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