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¿Sabías que...?

Dextrosa – Diccionario de aditivos alimentarios

La dextrosa es un derivado del maíz que se utiliza como edulcorante. Su alto contenido en calorías, al igual que el anteriormente mencionado jarabe de maíz, contribuye a incrementar el número de calorías que tomamos a diario.

En realidad la dextrosa es simplemente una forma en la que se presenta la glucosa. Es un azúcar muy habitual en la naturaleza que se encuentra en plantas y animales acompañando en muchos casos a la fructosa.

La razón de no encontrar el nombre glucosa como tal puede deberse a la percepción negativa por parte de los consumidores al encontrar ese componente en los productos que adquieren. Podría ser algo similar a lo que ocurre con varios aditivos y sus sobrenombres que comienzan por E- que en algunos casos se utilizan para renombrar sustancias no muy populares.

Dextrosa. Donde encontrarlo

Hay que diferenciar entre dextrosa de origen natural o artificial. Entre los alimentos que la incluyen de forma natural encontramos verduras, frutas, legumbres, cereales y lácteos como leche y yogur.

En su forma artificial, podemos encontrar dextrosa en multitud de productos alimentarios entre los que destacan el pan, las galletas o los dulces. Atentos también a ciertas bebidas, especialmente energéticas, que pueden incluir este componente.

Un claro ejemplo lo tenemos en los aperitivos Doritos Tex Mex de Pepsico o los lácteos para beber l-casei de la marca Hacendado.

 

Dextrosa. Peligrosidad

La dextrosa se extrae de la glucosa y como con el resto de azucares es segura siempre que la tomemos con moderación.

En caso de consumirla en exceso, podemos llegar a aumentar nuestro peso, lo que podría llevarnos a desarrollar diabetes tipo 2.  Para evitarlo, lo mejor es reducir al mínimo el consumo de productos con dextrosa añadida ya que, además de incrementar en un buen número la cantidad de calorías diarias, se trata de calorías con poco o nulo valor nutricional.

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Jarabe de maíz – Diccionario de aditivos alimentarios

Un edulcorante líquido que también funciona como espesante y que se consigue gracias a la descomposición del almidón presente en el maíz en azúcares más pequeños tras un proceso artificial y muy largo.

Al ser la industria del maíz tan popular y numerosa, este ingrediente se encuentra en muchos de nuestros alimentos, especialmente en dulces o productos de pastelería. Si queréis conocer más sobre el mundo del maíz os recomendamos el documental King Corn.

También conocido en otros países como sirope de maíz, puede aparecer en los ingredientes de las etiquetas informativas en cualquiera de estos dos términos, o como corn syrup si se presenta en su denominación en inglés. Son numerosas las ocasiones en que se esconde bajo otros nombres, así que estad atentos también a los ingredientes glucosa-fructosa, sólidos de jarabe de maíz, azúcar de maíz, jarabe de maíz de alta fructosa, high fructose corn syrup o HCFS. No os dejéis engañar porque en todos los casos estamos hablando del mismo ingrediente.

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Jarabe de maíz. Donde encontrarlo

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Lo puedes encontrar en cualquier tipo de alimento que te puedas imaginar. Por citar algunos y para hacernos una idea hasta dónde puede llegar las largas garras del sirope de maíz, decir que está presente en pan, sopa, salsas, comidas preparadas, alimentos precocinados, dulces, etc.

Un ejemplo de dónde encontrar el sirope de maíz lo tenemos en el refresco de cola más famoso del mundo, la Coca Cola. Aunque curiosamente solo en algunos países como, por ejemplo, México. En España no incluye este ingrediente como edulcorante. Otro caso lo tenemos en el Ketchup Heinz.

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Jarabe de maíz. Peligrosidad

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Lo primero que queremos dejar claro es que el sirope de maíz no tiene valor nutricional alguno excepto en un campo: las calorías. Un estudio de la Universidad de Princeton asoció directamente la epidemia de obesidad que se sufre en varios países desarrollados con el consumo de este jarabe de maíz.

Según los estudios existentes sobre su influencia en nuestro organismo, si lo tomamos con moderación, no debería suponer ningún riesgo más allá de aumentar la nuestra ya castigada en estas fechas “tripita”. Sin embargo, siguen apareciendo tests que indican que en los niños podría provocar  hiperactividad, déficit de atención, dolores de cabeza y afectar a su sentido del gusto reduciéndolo a los sabores salado, dulce y grasiento.

Además podría aumentar nuestros niveles de colesterol malo (LDL), contribuir al desarrollo de diabetes, hipertensión y afectar a nuestro metabolismo. Por lo tanto con tal variedad de seguidores y detractores, aconsejamos evitarlo en la medida de lo posible.

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Comida curativa. Alimentos que curan

Hace unos cuantos añitos ya que un médico griego de nombre Hipócrates repetía una y otra vez a todo aquel que quería escuchar sus consejos la siguiente cita: “Deja que tu medicina sea tu alimento y el alimento tu medicina“. Con esto quería decir a sus compatriotas griegos que existen alimentos que curan y que una dieta saludable puede ayudar a prevenir o aliviar multitud de enfermedades y dolencias.

Es cierto que son muchos los que prefieren tomar una pastilla, sobre o jarabe cuando nos encontramos mal tras haber efectuado la correspondiente visita al médico. Sin embargo, en algunas ocasiones, no necesitamos recorrer una distancia mayor de la que nos separa de nuestra nevera. Esta es la razón de hacer un breve repaso de comida curativa.

Nuestra selección de comida curativa es…

Aunque existen muchos más, solamente hemos querido reflejar en este listado aquellos alimentos que curan variedad de dolencias muy diversas. Entre ellas podemos encontrar dolores de cabeza, dolor premenstrual o aquellas derivadas de la resaca, entre otras.

De esta manera, tenemos los siguientes alimentos que forman parte de nuestra selección de comida curativa:

Espárragos. La cura para la resaca

Comenzamos nuestra selección de comida curativa con un super alimento. Las hojas y brotes de este tremendo vegetal contienen enzimas que consiguen romper las moléculas de alcohol tras un consumo excesivo. De esta manera, previenen la resaca o, si se toma el día posterior, alivian los síntomas de esta. Además, tanto si comes espárragos como cualquier otro alimento, el tener el estómago lleno ayudara a tu cuerpo a disminuir el alcohol absorbido por el organismo.

Cerdo con alubias. Se acabaron tus dolores premenstruales

Tanto esta carne como las legumbres (que tenían que aparecer como comida curativa sí o sí) que la acompañan son ricas en tiamina y riboflabinas, dos vitaminas B que podrían prevenir el desarrollo de dolores premenstruales según la Universidad de Massachussets-Amherst.

En concreto, el estudio encontró que las mujeres que consumieron 1,9 mg. al día de tiamina y 2,5 mg. de riboflavina tienen entre un 25 y un 35% menos de riesgo de sufrir estos dolores que aquellas que consumían una cantidad menor. Tanto el cerdo como las alubias se convierten en las mejores fuentes de estas vitaminas. Prueba un plato de alubias y un filete de cerdo y dile adiós a las molestias premenstruales.

Limonada. Refresco para las piedras del riñón

Las piedras en el riñón se han convertido en un problema de salud de lo más común, incluso más que los problemas de corazón, derrame cerebral o diabetes según comprobamos en los datos de los Centers for Disease Control and Prevention. El número de personas que lo sufren se ha doblado en los últimos 13 años asi que, si por desgracia tenéis este problema, lo mejor es que empecéis a tomar limonada.

El zumo de limón tiene los niveles de citrato más alto de cualquier zumo elaborado con un cítrico, y ese citrato es el que ayuda a disolver cualquier depósito de calcio que se encuentre en tu organismo y que pueda convertirse en piedras en el riñón. Puedes elaborarla tu mismo o comprar una marca comercial. En ambos casos, los doctores afirman que puedes obtener todo el citrato que tu cuerpo necesita sin tener que agriar tu rostro tomando limones crudos. Pasamos de comida curativa a bebida curativa. ¿A alguien le apetece un vasito?

Café. La bebida antidepresiva

En varios países el porcentaje de personas que toman antidepresivos llega a superar el 10% de la población. Los antidepresivos son medicamentos que pueden provocar varios problemas y efectos secundarios y que no son en absoluto baratos. Pues bien, gracias a la Harvard School of Publich Health sabemos que unas tazas de café pueden tener un efecto muy similar al de estas medicinas.

En su estudio publicado el pasado año, descubrieron que las mujeres que bebían una media de cuatro tazas de café al día tenían un 20% menos de posibilidades de presentar depresión que aquellas que no lo hacían. La razón que daban era que la cafeína podría proteger al cerebro contra las neurotoxinas que causan la depresión. También indicaban que podría deberse simplemente al subidón de energía que te aporta. Sea como sea, dame una taza de café bien caliente. Y si es orgánico, mejor que mejor. Otro más para la sección de bebidas de nuestra comida curativa.

Yogur. Adiós a los resfriados

En invierno más que en ninguna otra época del año debemos cuidar nuestro sistema inmunitario y la comida curativa viene para solucionarlo. Para mantenerlo en forma nada mejor que un yogur que, gracias a las bacterias beneficiosas para nuestro organismo que contiene, disminuirá ni más ni menos que en un 42% las probabilidades de presentar infecciones respiratorias como los catarros.

Los causantes de esta mejoría son los alimentos probióticos que se encuentran en productos fermentados cuyos principales exponentes son el yogur y el kéfir. Así que aumenta el consumo de estos y disminuye todo lo posible el de azúcar y antibióticos que, junto al estrés diario, pueden acabar con las bacterias que te defienden de catarros y resfriados.

Vino tinto. Controla tu peso

Hace mucho tiempo que el vino se considera la bebida de los dioses. Si su sabor o el disfrute en tu paladar no te parecen suficientes, aquí tienes otra buena razón para saborear un buen vino.

Investigadores de la Purdue University han encontrado que un componente del vino tinto llamado piceatannol previene o retrasa el crecimiento de células de grasas que no han madurado en células maduras. Si lo tuyo no es el vino o no tomas alcohol, este mismo componente lo puedes encontrar en la uva tinta y los deliciosos arándanos.

Granada. Evita las quemaduras

Las granadas son uno de mis alimentos favoritos, tanto por su sabor, multitud de combinaciones y propiedades para el organismo. A las ya clásicas y conocidas bondades antioxidantes de la granada, debemos añadir su capacidad para proteger las células de tu piel de los rayos UVA y UVB.

Esto lo consigue gracias a la cantidad de ácido elágico, un ácido relacionado con propiedades anticancerígenas y que también protege nuestra piel. El departamento de nutrición y ciencia de los alimentos de la A&M University de Texas se centró en demostrar los beneficios de la granada para nuestra salud que concluyó en lo anteriormente mencionado. Además el beneficio es superior si tomamos la fruta cruda y no en zumos o suplementos vitamínicos.

Hígado. No más dolores de cabeza

¿Con los cambios de presión o de temperatura de estas fecha estás continuamente con dolores de cabeza o migrañas? Puede ser que necesites un plato de hígado con el que terminamos este repaso a la comida curativa. El hígado de ternera es una de las mejores fuentes de vitamina B riboflavina, que se ha demostrado que reduce la frecuencia en que se presentan los dolores de cabeza.

Dado que la dosis diaria de riboflavina recomendada para que sus beneficios se reflejen en tu organismo es de 400 mg. y una ración de hígado tiene tan sólo unos 3 mg., es recomendable completar el resto con otros alimentos ricos en esta vitamina como pueden ser vegetales y lácteos. Si tus migrañas son muy frecuentes, puedes probar con un suplemento de esta vitamina.

Aunque podríamos seguir con mucha comida curativa más, terminamos aquí nuestro repaso. No queríamos finalizar este artículo sin indicar un importante detalle más. Y es que, consumáis los alimentos que consumáis, es más que recomendable el elegir siempre que sea posible productos orgánicos. Recordad que si queréis cultivar vuestras propias verduras pero no tenéis tiempo o terreno para hacerlo, podéis recurrir a la calidad de atención y servicio que os ofrecen nuestros amigos de Huertea.com, que os llevan el huerto a vuestra casa. ¡Ya no tenéis excusa!

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Extracto de cochinilla o carmín – Diccionario de aditivos alimentarios

Un pigmento extraído de los huevos y cuerpos de la hembra de la cochinilla (Dactylopius coccus), un insecto parásito de plantas que suele habitar en cactus. Se suelen cultivar y añadir a la comida por su color carmesí oscuro. Curioso comprobar que uno de los lugares de cultivo más importante de este insecto lo tenemos en nuestro país, concretamente en Canarias.

En las etiquetas de ingredientes de los productos de supermercado puede aparecer como cochinilla, extracto de cochinilla, carmín, carmina, acido carmínico o, el más camuflado E-120. También podría aparecer como colorante rojo natural nº 4. Según la OMS, el consumo máximo está fijado en 5 mg/kg/día.

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Extracto de cochinilla. Dónde encontrarlo

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Se encuentra en los sucedáneos de cangrejo, zumos de frutas, aperitivos de fruta congelados, golosinas y yogures. Además lo podemos encontrar en otras bebidas como por ejemplo en sidras o vermouths y aparecer también en otras variedades de aperitivos.

Un ejemplo lo tenemos en uno de los alimentos preferidos por los más pequeños de la familia. Se trata de los petit-suisse Danonino de sabor fresa, donde aparece con la denominación de carmín.

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Extracto de cochinilla. Peligrosidad

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El extracto de cochinilla está compuesto en un 90% de partes de insectos machacados. Aunque la FDA recibe muy pocas quejas sobre este aditivo, algunas organizaciones han solicitado una etiqueta que avise e indique claramente la inclusión de este aditivo en nuestros alimentos.

Además de poder producir rechazo por la manera de obtenerlo, el consumo de extracto de cochinilla es especialmente desaconsejable en niños. Curioso comprobar como los fabricantes se empeñan en utilizarlo en sus alimentos y más en aquellos destinados a un público de menor edad.

El extracto de cochinilla puede provocar hiperactividad, asma, alergias e insomnio. A pesar de que no hay ningún estudio lo suficientemente amplio para demostrarlo, se sospecha de su relación con casos de cáncer o como mutágeno. Por todo ello no podemos recomendar sino evitarlo siempre que sea posible.

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Caseína – Diccionario de aditivos alimentarios

La caseína es una proteina de la leche utilizada para espesar y blanquear alimentos. También se utiliza como gelificante por su función de adhesivo de productos alimentarios al igual que en el caso de productos no alimentarios como pegamentos o pinturas. Con esto no quiero decir que conlleve algún peligro para nuestro organismo, como detallaremos a continuación en la última sección de este artículo.

En ocasiones la caseína aparece con el nombre de caseinato de sodio o caseinato de calcio. De igual forma la podemos encontrar con los códigos de espesante de estos dos componentes: H-4512 y H-4511. Especial atención también al caseinato potásico H-4513. En cualquiera de sus presentaciones estamos ante una buena fuente de aminoácidos. Comentar además que la caseína no tiene un código de aditivo asignado como tal.

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Caseína. Dónde encontrarla

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Se encuentra en barritas de proteína, batidos, helados y otros postres congelados. También es utilizado en nutrición deportiva, pudiendo encontrar sin problemas batidos de caseína.

Un ejemplo lo tenemos en el preparado para bebés Puleva Peques 2 y en multitud de batidos de caseína destinados al mundo de la musculación y nutrición deportiva.

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Caseína. Peligrosidad

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Aunque la caseína es un producto derivado de la leche, la FDA permite este aditivo y sus derivados (caseinato de sodio y caseinato de calcio) aún en productos con el indicador que advierte que esos alimentos no contienen leche o lácteos.

En realidad la mayoría de personas que padezcan intolerancia a la lactosa pueden tomar caseína sin problema, pero aquellos que tengan alergia a los lácteos pueden ver como la caseína les podría provocar algún tipo de reacción alérgica.

Por lo tanto, parece no presentar ninguna peligrosidad para nuestro organismo siempre que la consumamos, como el resto de productos de nuestra dieta, con cierta moderación y cabeza.

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Carragenanos – Diccionario de aditivos alimentarios

Un espesante, estabilizante y emulsionante extraído de algas marinas. El nombre de carragenanos en plural se debe a que son una mezcla de polisacáridos. A poco que miréis en vuestra despensa o nevera, seguro que encontráis algún producto que incluya carragenanos, ya que es muy complicado evitarlos.

Los carragenanos aparecen en las etiquetas de nuestros alimentos como carragenano, carragenina, o el código asignado a este producto en la Unión Europea E-407. Incluso algunos fabricantes intentan ocultarlos bajo la denominación de algas Eucheuma transformadas, ya que la procedencia de los carragenanos es de varias familias de algas rojas marinas. Con esto nos aseguramos que su origen es natural, pero, como comprobaremos más adelante, no nos asegura el ser seguro y/o saludable.

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Carragenanos. Dónde encontrarlos

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Se encuentra en gelatinas, mermeladas, helados, yogures, salsas, pasteles, productos cárnicos y batidos.
Dos claros ejemplos de productos que incluyen carragenanos los tenemos en los helados Nestle Gold o Ben & Jerry’s.
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Carragenanos. Peligrosidad

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En estudios efectuados sobre animales, se ha comprobado que el carragenano produce úlceras, inflamación del colon y cánceres digestivos. Sin embargo, estos estudios han sido realizados con los denominados carragenanos degradados, que son aquellos que se han tratado con calor y químicos y que se utilizan en un porcentaje ínfimo en la industria por estar extremadamente restringidos en muchos países.

Sin embargo, un estudio de la Universidad de Iowa concluyó que incluso los carragenanos que no están degradados (que son los utilizados en la industria alimentaria) podrían convertirse en carragenanos degradados en el sistema digestivo humano.

Es curioso que, tras desaconsejar la OMS (Organización Mundial de la Salud) su inclusión en alimentos infantiles, lo podamos encontrar tan fácilmente en un producto tan consumido por los niños como es el helado. Recomendamos evitarlos siempre que sea posible, algo que, como comentábamos al principio y podréis comprobar por vuestra cuenta, no es fácil en absoluto.

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Diccionario de aditivos alimentarios – Colorante Azul Brillante FCP y colorante índigo

Ambos son colorantes sintéticos que pueden aparecer juntos o separados junto a otros colorantes para variar la coloración de los alimentos. Ambos ofrecen un tinte azul a los alimentos o se utilizan para combinar con otros colorantes y obtener mezclas.

Muy extraño el encontrarlos con ese nombre, siendo más frecuente la aparición como E-133 o E-132. Debemos prestar atención también a la denominación indigotina, que es el compuesto químico constituyente del índigo.

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Dónde encontrarlo

Podemos encontrar estos colorantes en alimentos de color azul, morado y verde como pueden ser bebidas, cereales, golosinas y glaseados.

Quizás la muestra más conocida venga de la mano de las grageas de chocolate M&M’s.

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Peligrosidad

Ambos colorantes han sido vinculados muy levemente a cánceres en varios estudios efectuados con animales. Aún así, el Center for Science in the Public Interest recomienda evitar su consumo.

De momento ningún dato concluyente sobre su peligrosidad pero, en caso de consumirlos, mejor hacerlo con precaución.

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Diccionario de aditivos alimentarios – BHA y BHT

Muy difícil encontrar estos aditivos por sus nombres de BHA y BHT, y más complicado aún por sus nombres químicos butil hidroxianisolbutil hidroxitolueno. Suele presentarse en las etiquetas de nuestros alimentos por los más crípticos E-320 y E-321.

Los dos son antioxidantes derivados del petróleo que se utilizan en la industria alimentaria para conservar las grasas y aceites en los productos en que se incluyen.

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Dónde encontrarlo

Podemos encontrar estos aditivos en cervezas, cereales, mantequillas, galletas y alimentos con grasas añadidas.

Un ejemplo muy popular lo tenemos en los cereales Rice Krispies de Kellogg’s o las galletas Fontaneda Digestive.

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Peligrosidad

De los dos, el BHA o E-320 es el considerado como más peligroso. Varios estudios han determinado que podría provocar cáncer en ratas, ratones y hámsters.

Según el Department of Health and Human Services estadounidense, sería razonable pensar que pudieran desarrollarse casos de cáncer en humanos provocados por su consumo.

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Diccionario de aditivos alimentarios – Aspartamo

Un polémico edulcorante artificial con casi cero calorías que se construye combinando dos aminoácidos con metanol. Hace su aparición en los ingredientes de nuestros alimentos con los nombres de aspartame (denominación en inglés) o el más común E-951.

Con una masiva utilización en refrescos light, el aspartamo constituiría los cimientos del lugar soñado por los más golosos, ya que es “tan sólo” 180 veces más dulce que el azúcar.

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Dónde encontrarlo

Según las últimas estadísticas, es el segundo edulcorante artificial más utilizado y está presente en más de 6.000 artículos de alimentación, entre los que encontramos bebidas light, yoghurts, chicles, salsas, gominolas y productos edulcorantes.

Quizás la muestra más famosa la tengamos en el refresco Pepsi Light.

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Peligrosidad

Durante los últimos 30 años, la FDA ha recibido miles de quejas de consumidores afectados por jaquecas, mareos, pérdida de memoria o, incluso, epilepsia. Multitud de estudios han demostrado que el aspartamo es totalmente inofensivo, pero otros indican que este aditivo podría ser responsable de una gran variedad de cánceres.

Continuas peticiones de nuevos estudios confirman que el aspartamo es un claro ejemplo de aditivo que muchos indican como seguro , pero del que pocos terminan de fiarse completamente.

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Diccionario de aditivos alimentarios – Acido ascórbico

El ácido ascórbico (única denominación con la que podemos encontrarlo si exceptuamos su nombre inglés ascorbic acid), es el nombre químico dado a la vitamina C soluble en agua.

Se trata de un ácido incoloro e inodoro con cierto sabor ácido y propiedades antioxidantes. Como curiosidad, comentar que el nombre ascórbico procede de su capacidad para prevenir y curar el escorbuto.

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Dónde encontrarlo

Se puede encontrar en zumos o productos que contengan fruta. También en carnes, cereales y otros alimentos que indiquen que contienen vitamina C.

Un ejemplo muy claro lo tenemos en los cereales Special K de Kellogg’s.

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Peligrosidad

Aunque la vitamina C no tiene asociado riesgo alguno, es añadida habitualmente a comida basura para hacerla parecer más saludable.

En resumen, ningún peligro conocido en este aditivo, pero vigilad a sus compañeros de viaje.

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