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¿Sabías que...?

Leche. Beneficios y riesgos para nuestra salud

La leche lleva mucho tiempo asociada a un estilo de vida saludable y se sitúa como una de las bebidas más consumidas tanto en EE.UU. como en Europa.

Son varias las campañas y mensajes publicitarios que intentan concienciar a niños, jóvenes y adultos en el aumento de consumo de leche como una elección más que saludable.

La leche proviene de diferentes especies animales, con la vaca, oveja y cabra como las más popularmente consumidas. También encontramos multitud de alternativas a la leche presentes en la actualidad, como la leche de soja, de almendra, de coco o de cáñamo, entre otras. Incluso cada una de ellas se presenta en diversas variedades con sabores a fresa o chocolate, sin lactosa, con Omega-3, desnatadas u orgánicas.

En este artículo vamos a tratar solamente la leche de vaca y sus beneficios y peligros que puede provocar el consumo de este tipo de leche en nuestra salud.

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Leche. Valores nutricionales

Antes de comenzar, aclarar que este aspecto depende mucho del contenido de grasa que presente nuestra leche. Por ejemplo, la leche entera contiene 146 calorías, 8 gramos de grasa, 13 gramos de carbohidratos y 8 gramos de proteína por vaso.

Si nos pasamos a su versión desnatada, la información nutricional se convierte en la siguiente: 86 calorías, 0 gramos de grasa, 12 gramos de carbohidratos y 8 gramos de proteína.

Algunos de los nutrientes más importantes de la leche son los siguientes.

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Calcio

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Los productos lácteos como la leche son la mejor fuente de calcio. El calcio tiene variadas funciones en nuestro organismo, pero su tarea principal es el desarrollo y mantenimiento de la salud de nuestros huesos y dientes. El calcio es también importante para acelerar la curación de nuestras heridas, mantener una tensión arterial correcta así como las contracciones musculares (corazón incluido). Es importante tomar nuestros alimentos ricos en calcio junto a fuentes de vitamina D, ya que esta vitamina ayuda a que el intestino delgado absorba el calcio. En el caso de la leche desnatada, estamos ingiriendo 306 mg de calcio por vaso.
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Colina

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La leche también es una de las mejores fuentes de colina, un nutriente muy importante para regular nuestro sueño y ayudarnos en movimiento muscular, aprendizaje y memoria. La colina es un gran apoyo para la estructura de las membranas celulares, ayuda a la transmisión de impulsos nerviosos y nos facilita la absorción de las grasas. Además, es un buen complemento para problemas inflamatorios.
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Potasio

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Las dietas ricas en potasio están relacionadas con una reducción de los riesgos de derrame cerebral, problemas cardiacos o de tensión arterial, protege contra la pérdida de masa muscular y la densidad  ósea y reduce la formación de piedras en el riñón.

Si cumplimos con la cantidad diaria recomendada (4700 mg al día en adultos), estaremos disminuyendo en un 20% el riesgo de muerte por cualquier causa.

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Vitamina D

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La vitamina D es importante para la salud de nuestros huesos, ayudando en su formación, crecimiento y regeneración. La vitamina D juega un papel fundamental en la absorción de calcio y el correcto desarrollo de la función inmune.

La deficiencia de vitamina D se ha asociado con problemas de osteoporosis, depresión, fatiga crónica, dolores musculares, hipertensión y cáncer de colon y pecho.

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Otros nutrientes

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La leche nos aporta en menor medida magnesio, fosforo, vitamina A, riboflavina, vitamina B6 y vitamina B12.
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Leche. Beneficios para nuestra salud

Son muchos los que relacionan la salud de nuestros huesos con el calcio presente en la leche. Pero este líquido tiene muchos más beneficios para nuestro organismo. ¿Quieres conocerlos?

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Salud osea

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Creo que todo el mundo ha oido hablar de que la leche es buena para los huesos. Esto es debido a su duo de calcio y vitamina D. Sin embargo, es igual de importante llevar una dieta saludable y equilibrada, ya que el calcio y la vitamina D no previenen la osteoporosis de forma independiente.

Practicar ejercicio físico de manera regular y entrenar nuestra fuerza, acompañándolo de llevar una dieta baja en sal y alta en potasio contribuirá a nuestra salud osea y reducir el riesgo de osteoporosis. Si no sois fumadores, un punto más a vuestro favor.

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Tensión arterial y salud cardiaca

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Aumentar el potasio presente en nuestra dieta puede jugar un importante papel en la disminución de nuestra tensión arterial.

Un aumento de potasio y reducción de sodio son los dos cambios fundamentales que podemos llevar a cabo para reducir el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares. Todo esto según Mark Houston, profesor de medicina en la Vanderbilt Medical School director del Hypertension Institute del St. Thomas Hospital de Tennessee.

En un estudio, aquellos que consumieron 4069 mg de potasio al día presentaban un riesgo 49% menor de morir por cardiopatía isquémica que aquellos que solamente consumían 1000 mg al día.

Desafortunadamente, son pocos los que alcanzan estos niveles de potasio en su dieta.

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Cáncer

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El riesgo de morir por cáncer colo-rectal es más alto en aquellas regiones que tienen menos luz solar al día. Algunos estudios relacionan este hecho con el papel que la vitamina D juega en el crecimiento celular y la protección contra el cáncer.

Según el National Cancer Institute estadounidense, los estudios relacionan la ingesta de altas cantidades de calcio con la reducción de casos de cáncer colo-rectal, pero no están lo suficientemente contrastados.

Algunos estudios han indicado que el incremento de consumo de calcio y lactosa provenientes de productos lácteos pueden ayudar a prevenir el cáncer de ovario.

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Depresión

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Niveles adecuados de vitamina D ayudan a la producción de serotonina, una hormona relacionada con el ánimo, apetito y sueño. La falta de vitamina D ha estado asociada a casos de depresión y fatiga crónica.

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Desarrollo muscular y pérdida de peso

La leche es una importante fuente natural de proteína de calidad. Mantener una adecuada cantidad de tejido muscular es importante para ayudar a nuestro metabolismo y contribuir a la perdida o mantenimiento de nuestro peso.

Una dieta con suficiente cantidad de proteína es necesaria para conservar o incrementar la masa muscular. De acuerdo a Today’s Dietitian, un nuevo análisis en más de 20 pruebas clínicas sugiere que un incremento en el consumo de leche puede hacernos desarrollar más cantidad de masa muscular y resistencia al ejercicio en adultos.

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Leche. Riesgos y precauciones

Como todos los alimentos, la leche también tiene sus problemas y complicaciones en nuestra salud. Las más conocidas e importantes son las que se detallan a continuación.

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Intolerancia a la lactosa

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La intolerancia a la lactosa aparece cuando una persona carece de la enzima que le permite descomponer el azúcar presente en la leche. Las personas con intolerancia a la lactosa pueden presentar vómitos, flatulencia o diarrea al consumir leche o derivados. Tomar leche sin lactosa, que contiene enzimas que ayudan a su digestión, puede aliviar o eliminar por completo estos síntomas.
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Alergia o hipersensibilidad

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La alergia a la leche o hipersensibilidad es diferente de la intolerancia a la lactosa y se refiere a una reacción anormal del sistema inmunológico en el que el cuerpo produce un anticuerpo alérgico llamado inmonuglobulina E que termina resultando en síntomas alérgicos tales como problemas respiratorios, diarrea o vómitos  La alergia a la leche también se puede manifestar como asma, eczema, rinitis o problemas gastrointestinales, así como sangrado, neumonía o incluso shock anafiláctico.
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Exceso de potasio o fósforo

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Consumir demasiado potasio o fósforo, ambos presentes en altas cantidades en la leche, puede ser perjudicial para aquellos que poseen unos riñones que no sean totalmente funcionales. Si tus riñones son incapaces de eliminar el exceso de potasio o fósforo de la sangre, podría ser fatal.
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Exceso de calcio

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Consumir calcio en exceso también es peligroso. Es muy complicado el superar los niveles máximos recomendados  sólo a base de comida, pero acompañarlo con suplementos de calcio puede resultar en efectos secundarios como estreñimiento, piedras en el riñón o fallo renal. Por si os lo preguntáis, la cantida máxima recomendada es de 2.5 gramos de calcio al día para personas con más de 1 año de edad.

Además, altas dosis de calcio están relacionadas con el riesgo de desarrollar cáncer de próstata según demuestran algunos estudios. Sin embargo, otros no encuentran ningún tipo de relación entre cáncer de próstata y consumo de calcio, por lo que no está en absoluto claro.

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En definitiva, un gran alimento para aquellos que no sufran de ningún problema de alergia o intolerancia, siempre que lo tomemos, como todos, con moderación.

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¿Sabías que...?

Plátano. Beneficios y riesgos para nuestra salud

El plátano es una de las frutas más consumidas a nivel mundial. Y con razón. Este característico alimento curvado y de color amarillo es un complemento nutricional natural. Hasta va con envase incluido.

La que algunos científicos consideran como primera fruta aparecida en nuestro planeta ha sido estudiada incluso hasta el hipotético Jardín del Edén en el que Eva ofreció la fruta prohibida a Adán, que ahora, según Dan Koeppel y su libro Banana: The Fate of The Fruit That Changed The World, podría ser un plátano en lugar de una manzana.

Suposiciones aparte, el plátano es una fruta que se cultiva en más de 100 países y se encuentra en la cuarta posición dentro de los cultivos que más dinero mueven. Nuestras fabulosas Islas Canarias son uno de los principales productores de este alimento, tanto en cantidad como en calidad.

También se trata de una de las frutas más consumidas a nivel mundial. Son varios los historiadores que indican que el plátano llegó a América proveniente de nuestras islas afortunadas. Ahora, el plátano tiene un consumo mayor en Estados Unidos que las manzanas y naranjas juntas.

Los beneficios para la salud que aporta el plátano son muy variados. Disminución del riesgo de desarrollar cáncer o asma, disminución de la presión arterial, mejora de la salud cardíaca y del tránsito intestinal.

En este artículo vamos a desgranar los nutrientes que aporta el plátano a nuestra salud, cómo podemos incorporarlo a nuestra dieta y los posibles riesgos asociados a su consumo.

Plátano. Valores nutricionales

Un plátano de tamaño medio (unos 126 gramos) contiene 110 calorías, 30 gramos de hidratos de carbono, 3 gramos de fibra y 1 gramo de proteína. No busquéis grasas, colesterol o sodio porque el plátano carece de ellos.

Las vitaminas y minerales que nos aporta son muchas y muy interesantes. En el plátano encontramos potasio y magnesio como destacados, pero además nos aporta manganeso, hierro, folato, vitaminas B6, C, A, riboflavina y niacina.

 

Plátano. Beneficios para nuestra salud

El plátano es un diccionario de efectos positivos para nuestro organismo. Entre los más destacados encontramos:

Presión arterial

Mantener una dieta baja en sodio es básica para disminuir la presión arterial. Además, incrementar la ingesta de potasio es igual de importante por sus efectos vasodilatadores. La cantidad de potasio diaria recomendada de 4700 mg se alcanza muy raramente y para ayudarnos, un plátano de tamaño medio nos aporta 450 mg de este mineral.

Por si no fuera suficiente, una dieta alta en potasio reduce el riesgo de morir en un 20%. Así que suponiendo que todos los que estáis leyendo este artículo estáis vivos, sería buena idea comenzar a comer plátano.

Asma

Un estudio del Imperial College of London concluyó indicando que los niños que comen al menos un plátano al día reducen la probabilidad de desarrollar asma en un 34%.

Cáncer

Consumir plátano y naranja (natural o en zumo) en los dos primeros años de vida de nuestros bebés puede reducir el riesgo de que nuestros pequeños desarrollen leucemia. El plátano es una importante fuente de vitamina C aportándonos 9 mg en uno de tamaño medio. De esta forma pueden combatir la formación de radicales libres que podrían provocar cáncer. Además, la ingesta de frutas con alto contenido en fibra como el plátano se asocian con la disminución de casos de cáncer colorectal.

Salud cardiaca

La fibra, potasio (450 mg), vitamina C y B6 (0.5 mg) presentes en el plátano ayudan a nuestro corazón. Un incremento de potasio en nuestra dieta complementado con una disminución de sodio es la mejor prevención para posibles enfermedades cardiacas. Al menos esta es la recomendación de Mark Houston, profesor de medicina en la Vanderbilt Medical School y director del Hypertension Institute en el St Thomas Hospital de Tennessee.

En uno de sus estudios, aquellas personas que consumían 4.069 mg de potasio al día disminuían en un 49% el riesgo de morir por enfermedades cardiacas en comparación con aquellos que sólo consumían unos 1000 mg de potasio diarios.

Además las dietas altas en potasio se relacionan con la disminución de casos de derrame cerebral, protección contra la pérdida de masa muscular, conservación de la densidad ósea y la reducción de formación de piedras en nuestros riñones.

Diabetes

Varios estudios han demostrado que las personas con diabetes tipo 1 que consumen alimentos ricos en fibra han disminuido sus niveles de glucosa y que aquellos con diabetes tipo 2 han mejorado sus niveles de azúcar en sangre, lípidos e insulina.

Diarrea

Los alimentos blandos como el puré de manzana o de plátano son un buen tratamiento para casos de diarrea. Además en estos casos se pierden electrolitos como el potasio en grandes cantidades. El plátano nos ayudará mejorando nuestra regularidad intestinal y llenando nuestros depósitos de potasio.

Memoria

El plátano contiene triptófano, un aminoácido que varios estudios han demostrado que juega en papel fundamental para conservar nuestra buena memoria. Además, esta misma sustancia nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo. ¿Se le puede pedir más a un plátano?

Plátano. Cómo añadirlo a nuestra dieta

La primera opción para tomar plátano es más que conocida. El plátano está disponible durante todo el año y tan solo hay que retirar su piel y disfrutar de su consumo.

El plátano es muy resistente y, aunque la piel se madure, el contenido puede estar en perfecto estado. Por si no conocéis el truco, si queréis acelerar la maduración del plátano podéis envolverlo y dejarlo a temperatura ambiente y, si deseáis retrasarla, tan solo debéis dejarlo en el frigorífico.

Hace unos años se hizo famosa una dieta llamada la Morning Banana Diet que recomendaba comer un plátano con agua por la mañana, manteniendo el resto de las comidas a nuestra elección con el límite de las 8 de la tarde como última hora de ingesta.

El plátano puede utilizarse en puré para sustituir al aceite o la mantequilla en alimentos como magdalenas, galletas o tartas. Os sorprenderéis con su aroma y sabor.

Si sois amantes de helados o batidos, un plátano congelado puede aportar un toque diferente y original tanto por presencia como por sabor.

Y para los tradicionales del desayuno, podéis añadir una plátano troceado a vuestro tazón de leche con cereales. Si os levantáis con el tiempo justo, siempre tenéis la posibilidad de llevar un plátano al trabajo o a la escuela. Es lo bueno de tener un alimento con envase incorporado.

 

Plátano. Riesgos y precauciones

Además de las alergias alimentarias provocadas por el consumo de esta fruta, los únicos peligros del consumo de plátano vienen también provocados por su mayor beneficio: su cantidad en potasio.

Debemos vigilar especialmente la presencia de plátano en nuestra dieta si nos estamos tratando con medicamentos que incrementen los niveles de potasio en sangre como por ejemplo los betabloqueantes utilizados en problemas cardiacos.

Además, las dietas altas en potasio pueden ser perjudiciales para aquellos con problemas renales. Incluso podría ser fatal si tus riñones no pueden eliminar el exceso de potasio en la sangre.

 

Con un pequeño control en nuestra salud, podemos disfrutar sin ningún miedo de una de las mejores y más abundantes frutas de nuestro planeta. ¿A alguien le apetece un platanito?