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Manzana. Beneficios y riesgos para nuestra salud

Una manzana cada día, de médico te ahorraría“. Este refrán nos hace ver que la manzana no es una fruta más. Pero, ¿qué hace a la manzana tan especial? Lo revisamos en: manzana, beneficios y riesgos para nuestra salud.

Como una de las frutas más consumidas (y producidas) a nivel mundial, son consideradas como un superalimento o alimento milagroso.

De hecho, no son pocos los que las incluyen dentro de las listas de los alimentos más beneficiosos para nuestra salud.

Las manzanas son extremadamente ricas en antioxidantes, flavonoides y fibra alimentaria.

Los fitonutrientes y antioxidantes presentes en las manzanas puede ayudarnos a reducir el riesgo de desarrollar cáncer, hipertensión, diabetes y enfermedades cardiacas.

Manzana. Valores nutricionales

Las manzanas no contienen practicamente nada de grasa, sodio o colesterol. La razón de que sea considerado uno de los mejores alimentos posibles viene cuando desgranamos sus nutrientes más importantes:

  • Vitamina C – un poderoso antioxidante natural, capaz de bloquear el daño causado por los radicales libres, además de acelerar la resistencia de nuestro organismo frente a agentes infeciosos. (Fuente: University of Maryland Medical Center).
  • Vitaminas B (riboflabina, tiamina y vitamina B-6): estas vitaminas son clave para el mantenimiento saludable de glóbulos rojos y nuestro sistema nervioso.
  • Fibra alimentaria: una dieta rica en fibra puede prevenir el desarrollo de ciertas enfermedades y frenar el crecimiento de colesterol malo en nuestra sangre.
  • Fitonutrientes: las manzanas son ricas en polifenoles compuestos. Estos fitonutrientes ayudan a proteger nuestro organismo de los efectos perjudiciales de los radicales libres.
  • Minerales: como el calcio, potasio y fósforo.

El valor nutricional de una manzana con piel por cada 100 gramos es el siguiente:

Energía: 52 kcal
Carbohidratos: 13.81 gr
Grasas: 0.17 gr
Proteinas: 0.26 gr
Agua: 85.56 gr
Sodio: 1 mg
Beta-caroteno: 27 μg
Luteina y zeaxantina: 29 μg
Tiamina (vitamina B1): 0.017 mg
Vitamina A: 3 μg
Riboflavina (vitamina B2): 0.026 mg
Niacina (vitamina B3): 0.091 mg
Acido pantoténico (vitamina B5): 0.061 mg
Vitamina B6: 0.041 mg
Folato (vitamina B9): 3 μg
Vitamina C: 4.6 mg
Vitamina E: 0.18 mg
Vitamina K: 2.2 μg
Calcio: 6 mg
Hierro: 0.12 mg
Magnesio: 5 mg
Manganeso: 0.035 mg
Fósforo: 11 mg
Potasio: 107 mg

(Fuente: USDA Health benefits of apples)

Teniendo en cuenta que el peso medio aproximado de una manzana es de 150 gramos, puedes hacerte una idea de lo que nos aporta.

De hecho, son varios los estudios que sugieren que las manzanas podrían ser perfectamente uno de los mejores alimentos que podríamos incorporar a nuestra dieta.

Manzana. Beneficios para nuestra salud

Entre los beneficios de la manzana para nuestra salud encontramos:

Mejorar nuestra salud neurológica

Las manzanas son beneficiosas para nuestra salud neorológica. La fruta contiene un antioxidante denominado “quercetina” que reduce la muerta celular causada por la oxidación e inflamación de las neuronas. (Fuente: estudio de G. Bureau y M. Martinoli en la University of Quebec).

Previene la demencia

Investigadores de la Cornell University llevaron a cabo un estudio, publicado en el Journal of Food Science, que encontraron evidencias que sugerían que las manzanas pueden ayudar a proteger las celulas neuronales contra el estrés oxidativo, lo que podría reducir el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Reduce el riesgo de derrame cerebral

Un estudio en el que participaron 9.208 hombres y mujeres demostró que aquellos que comen manzanas durante un periodo de 28 años tienen un menor riesgo de sufrir derrame cerebral. (Fuente: Ncbi)

Menor nivel de colesterol malo

Un grupo de investigadores de The Florida State University concluyeron que las manzanas son realmente una fruta milagrosa. Descubrieron que las mujeres mayores que ingieren manzanas a diario tienen un nivel de colesterol malo un 23% menor y un nivel de colesterol bueno un 4% mayor tras un periodo de 6 meses.

Reduce el riesgo de diabetes

Las manzanas también podrían ayudar a disminuir el riesgo de diabetes. Un estudio desarrollado entre 187.382 personas demostró que las personas que comen tres piezas a la semana de manzanas, uvas, peras, arándanos o pasas, tiene un 7% menos de probabilidades de desarrollar diabetes de tipo 2 comparado con aquellos que no las toman.

Previene el cáncer de mama

Cada vez son más las evidencias que sugieren que una manzana al día podría ayudar a reducir el cáncer de mama (Fuente: Cornell – Rui Hai Liu).

Liu afirma en su estudio que el consumo de frutas y verduras, incluyendo manzanas, podría aportarnos un mayor número de fenoles, cuyos beneficios para nuestra salud está demostrada. Además, aprovecha para aconsejar a comer una amplia variedad de frutas y verduras.

Manzana. Riesgos y precauciones

No se han detectado efectos secundarios importantes asociados al consumo de manzana, sin embargo, además de las posibles alergias alimentarias, hay varios puntos a destacar.

Las manzanas contienen un poderoso veneno llamado cianida. Lo que ocurre es que ese veneno está presente en sus semillas y su cantidad es muy muy pequeña. Sin embargo, tomar una gran cantidad de semillas de manzana podría ser fatal. La solución es no consumir semillas de manzana.

Además, y debido a su acidez, las manzanas podrían ser cuatro veces más dañinas para nuestros dientes que las bebidas carbonatadas. (Fuente: Professor David Bartlett – King’s Dental Institute).

El profesor David Bartlett afirma que es más recomendable el tomar una manzana en una de las comidas diarias que como tentempié a lo largo del día debido a sus efectos en nuestra dentadura.

Sea como sea, no olvides incluir una pieza de manzana en tu dieta. Tu salud te lo agradecerá.

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Patata. Beneficios y riesgos para nuestra salud

La patata es un tubérculo proveniente de tierras sudamericanas, en concreto de los Andes. Precisamente fueron nuestros exploradores los que trajeron la patata a Europa en una de sus muchas expediciones a esas tierras allá por el siglo XVI. Quizás te sorprenda saber que, aunque ahora la patata goza de gran popularidad, hubo un tiempo en el que se pensó que la patata no era comestible o, incluso, que era venenosa.

La patata, junto al tomate y la berenjena, forma parte de la familia de las solanáceas, en la que (aquí sí), hay especies realmente venenosas. Lejos de esta asociación tóxica, hoy en día la patata es uno de los alimentos más universales y baratos que podemos encontrar a lo largo de todo el año.

La patata rompe esquemas. Y es que se suele decir que una alimentación equilibrada en cuanto a vitaminas y minerales se consigue gracias a una dieta compuesta por “todos los colores” proporcionados por frutas y verduras. Cuanto más color, mejor. Sin embargo, esta filosofía dejaría a la patata en fuera de juego, ya que, en muchos casos, no presenta color alguno y, según esa teoría, no tendría prácticamente nutrientes, siendo en realidad todo lo contrario.

Y es que la patata siempre ha sido subestimada en cuanto a beneficios nutricionales. Quizás por el interés cada vez mayor por alimentos bajos en hidratos de carbono, quizás por la búsqueda de aquellos con un menor índice glucémico, la patata ha adquirido una mala reputación totalmente injusta. Esto lleva a creer a muchas personas que debe ser uno de los primeros integrantes en salir de su dieta. Seguro que muchos no lo harían si supieran que este tubérculo está cargado de nutrientes, con una gran variedad de vitaminas, minerales y fitoquímicos, que nos ayudan a prevenir enfermedades y benefician a nuestra salud.

Cómo con el resto de monográficos, aquí vamos a repasar las propiedades nutricionales de la patata y echar un vistazo en profundidad a los posibles beneficios para nuestra salud, cómo podemos incorporar la patata a nuestra dieta y los posibles riesgos derivados de su consumo.

Patata. Valores nutricionales

Una patata de tamaño medio contiene 164 calorías, 37 gramos de hidratos de carbono, 4.7 gramos de fibra, 4.3 gramos de proteína, 0.2 gramos de grasa y 0 gramos de colesterol. Esta ración sería suficiente para cumplir la cantidad diaria recomendada en un 51% de vitamina C, 30% de vitamina B-6, 25% de potasio, 12% de magnesio, 9% de hierro y 2% de calcio. Además las patatas nos proporcionan fósforo, niacina, folato, colina y zinc.

Olvídate de patatas procesadas, alías patatas fritas o chips, y vete a por la patata al natural que, al contrario que las otras, tiene muy poco sodio (13 miligramos), correspondiente a menos del 1% de la cantidad diaria recomendada.

Las patatas también contienen un componente conocido como ácido alfa lipoico, que ayuda a nuestro organismo a convertir la glucosa en energía.

Algunas evidencias sugieren que ese ácido alfa lipoico puede ayudar a controlar el nivel de glucosa en sangre, mejorar la vasodilatación y proteger a pacientes diabéticos contra retinopatía, además de ayudar a mantener nuestro tejido cerebral y nervioso.

La quercetina, un flavonoide que se encuentre en la piel de la patata, posee grandes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que protegen a las células del daño provocado por los radicales libres.

Patata. Beneficios para nuestra salud

Muchos de los estilos de vida actuales provocan riesgos de sufrir obesidad, diabetes, cardiopatías y mortalidad. Este riesgo puede reducirse gracias al consumo de frutas y vegetales entre las que se encuentra la patata. Además, te ayudará a disminuir tu peso corporal, incrementar tu energía y, para los más presumidos, lucir un pelo sano. ¿Quieres más? Pues atento.

Salud ósea

El hierro, fósforo, calcio, magnesio y zinc de las patatas contribuye a la correcta formación y mantenimiento de estructura ósea.

El hierro y el zinc juegan un papel fundamental en la producción y maduración del colágeno. Aunque el fósforo y el calcio son importantes en la estructura de nuestros huesos, el equilibro entre los dos minerales es necesario para el correcto desarrollo y mantenimiento de los mismos y consumir demasiado fósforo o muy poco calcio puede provocar perdida de masa ósea.

Presión arterial

Mantener una baja ingesta de sodio es esencial para disminuir la presión arterial. Sin embargo, incrementar la ingesta de potasio puede ser igual de importante debido a sus efectos vasodilatadores.

Además, el potasio, calcio y magnesio (todos ellos presentes en la humilde patata) han sido relacionados con la disminución de manera natural de la presión arterial.

Salud cardiaca

La fibra, el potasio, la vitamina C y la vitamina B6 presentes en la patata, unidos a la ausencia de colesterol, ayudan a mantener una correcta salud cardiaca.

Las patatas contienen una cantidad significante de fibra que ayuda a disminuir la cantidad total de colesterol en sangre y, de este forma, disminuir el riesgo de sufrir cardiopatias. En un estudio, aquellos que consumían 4069 mg de potasio al día, tenían un 49% menos de riesgo de morir por una cardiopatia isquémica comparados con aquellos que consumían unos 1000 mg diarios.

La vitamina B6 previene el desarrollo de un componente conocido como homocisteina. Buena noticia, ya que cuando altas cantidades de esta homocisteina se acumulan en nuestro organismo, pueden dañar los vasos sanguíneos y provocar problemas cardiacos.

Inflamación

La colina es un nutriente muy importante y versátil de las patatas que ayuda a conciliar el sueño, al movimiento muscular, el aprendizaje y la memoria. La colina también ayuda a mantener la estructura de las membranas celulares, ayuda en la transmisión de impulsos nerviosos, asiste en la absorción de grasa y reduce la inflamación crónica.

Cáncer

Las patatas contienen folato, que juega un papel fundamental en la síntesis y reparación del ADN, lo que previene la formación de células cancerígenas por mutaciones en el ADN.

El consumo de fibra de frutas y vegetales como las patatas, está asociado a una disminución del riesgo de sufrir cáncer colorectal. La vitamina C y la quercitina tienen una importante función como antioxidantes que ayudan a proteger las celulas contra los radicales libres.

Digestión y regularidad

Debido a su contenido en fibra, las patatas ayudan a prevenir el estreñimiento y promueven la regularidad de nuestro aparato digestivo.

Control de peso y saciedad

La fibra es uno de los factores reconocidos como más importantes en el control de peso y su pérdida y que mejor se encargan de regular el sistema digestivo. Estos componente incrementan la saciedad y reducen el apetito, haciéndote sentir lleno por más tiempo y, por tanto, reduciendo tu consumo de calorías diario.

Metabolismo

Las patatas son una gran fuente de vitamina B6, que juega un papel vital en nuestro metabolismo descomponiendo los hidratos de carbono y las proteínas en glucosa y aminoácidos. Estos pequeños componentes pueden ser utilizados más fácilmente para proporcionar energía a nuestro organismo.

Piel

El colágeno, el sistema de soporte de nuestra piel, requiere de la vitamina C como un nutriente esencial que trabaja en nuestro cuerpo como un antioxidante para ayudar a prevenir el daño causado por el sol, la polución y el tabaco. Gracias a la vitamina C, el colágeno desarrolla su capacidad de eliminar arrugas y mejorar la textura de la piel.

Patata. Cómo incorporarla a nuestra dieta

Elige las patatas que sean firmes, que no estén magulladas y relativamente suaves y redondas. Evita patatas que presenten muestras de decadencia, que puede aparecer en forma de humedad o sequedad. Asegúrate que las patatas no presenten brotes o tengan decoloración verde, que son indicadores de la presencia del componente tóxico solanina. Es mejor comprar patatas que no estén ni empaquetadas ni lavadas (el lavado prematuro elimina la capa protectora de la piel de la patata) para evitar la formación de bacterias.

Las patatas deben almacenarse a unos 10ºC en un lugar oscuro y seco. La exposición al sol puede resultar en la formación de solanina. Igualmente es desaconsejable almacenar las patatas en el frigorífico, ya que provoca que su contenido en almidón se convierta en azúcar, con un cambio a mal de sus sabor. Las patatas tampoco deberían almacenarse cerca de las cebollas ya que ambos vegetales emiten gases naturales que provocan el empeoramiento del otro. Una patata adulta tiene una vida media de unos dos meses, pero una patata estropeada afecta negativamente a las que la rodean. Asegúrate de eliminar las patatas estropeadas del resto para prevenir más bajas.

Desde que se sabe que muchas de las vitaminas, minerales y fibra presentes en las patatas se encuentran en su piel, es mejor consumir las patatas con piel. Remoja las patatas en agua y elimina cualquier imperfección de su superficie. Lo mejor es utilizar un cuchillo de acero inoxidable para evitar que otros materiales reaccionen con los fitoquímicos del vegetal, lo que causaría decoloración.

Algunos consejos para disfrutar más de la patata son:

  • Asa o sofríe las patatas con tus hierbas y especias favoritas.
  • Corta una patata cocida a la mitad y saca toda la carne, dejando solo la piel con un poco de patata. Condimenta la piel de la patata y, tras cocinarla, llénala de los ingredientes que más te gusten. Prueba yogur griego como sustituto de cremas para obtener un extra de proteína.
  • Cuece patatas y machácalas bien para después añadir crema de queso y ajo para aumentar su sabor.
  • Utiliza harina de patata como un sustituto para cocinar sin gluten.
  • Hornea una patata entera y cúbrela con chili y queso rallado.
  • Cuece patatas, córtalas en dados y mézclala con huevos, apio, cebolla y mayonesa para una deliciosa ensalada de patata.

 

Patata. Riesgos y precauciones

Es importante no consumir patatas que tengan raíces o decoloraciones verdes. Estas características son indicadoras de la presencia de solanina, un componente tóxico que ha sido relacionado con problemas circulatorios y respiratorios, así como dolores de cabeza, calambres musculares y diarrea.

Varios estudios han demostrado que las patatas, cuando son cocinadas por encima de 120 grados centígrados, producen un químico conocido como acrilamida. Este componente, que se encuentra en plásticos, pegamentos, tintes y cigarrillos, ha sido relacionado con el desarrollo de muchos tipos de cáncer. La acrilamida contiene propiedades neurotóxicas y también puede tener efectos negativos en genes y salud reproductiva. Productos procesados de patatas fritas o patatas chips, son relativamente altos en acrilamidas y sodio, así que es mejor evitar estos alimentos todo lo posible.

Los beta bloqueantes, un tipo de medicación comúnmente prescrita para cardiopatías, puede provocar que los niveles de potasio se incrementen en sangre. Los alimentos ricos en potasio como las patatas deberían ser consumidos con moderación si hay un tratamiento con beta bloqueantes de por medio.

Altos niveles de potasio en el organismo pueden ser un serio riesgo para aquellos con un riñón dañado o riñones que no sean completamente funcionales. Riñones dañados pueden ser incapaces de filtrar el exceso de potasio en sangre, lo que puede ser fatal.

Cómo siempre y como pasa con cualquier alimento, hay que estar atentos a cualquier reacción ante el consumo de patata por la posible aparición de alergias alimentarias.

Recuerda que lo más importante para evitar enfermedades y conseguir una buena salud, es tener una dieta variada y equilibrada en lugar de centrarse en unos pocos alimentos.

En definitiva, la patata es un alimento barato y completo que debemos ver con buenos ojos y, ni muchos menos, eliminarla de nuestra dieta sin conocer sus beneficios. ¡Que aproveche!

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Cebolla. Beneficios y riesgos para nuestra salud

La cebolla es parte principal de muchas cocinas. Lleva siglos siendo cultivada y no sólo por sus característico sabor, sino también por sus propiedades medicinales.

La cebolla puede variar en tamaño, forma, color y sabor. Los tipos más comunes son cebolla roja, amarilla y blanca. Los sabores pueden variar desde dulce y jugosa hasta picante, en muchas ocasiones dependiendo de la temporada en la que se cultive y consuma. Se estima que cerca de 50 millones de kilogramos de cebollas son cosechadas cada año en todo el mundo.

Los posibles beneficios para la salud de consumir cebolla incluyen reducir el riesgo de numerosos tipos de cáncer, mejorar el estado de ánimo y mantener saludable la salud de nuestra piel y cabello.

Cebolla. Valores nutricionales

La cebolla es un alimento repleto de nutrientes. Mientras es baja en calorías, nos aporta altas cantidades de nutrientes beneficiosos para nuestra salud tales como vitaminas, minerales y antioxidantes.

En concreto, una porción equivalente a una taza de cebolla troceada contiene aproximadamente: 64 calorías, 15 gramos de hidratos de carbono, 7 gramos de azúcar, 3 gramos de fibra, 2 gramos de proteína y un 10% de la cantidad diaria recomendada de vitamina C, vitamina B6 y manganeso. Además no contiene cantidad alguna de grasa ni colesterol.

La cebolla también contiene una ligera cantidad de calcio, hierro, folato, magnesio, fósforo, potasio y los antioxidantes quercetina y azufre.

Cebolla. Beneficios para nuestra salud

Es bien sabido que el consumo de frutas y verduras está asociado a la reducción del riesgo que tenemos por seguir ciertos estilos de vida poco recomendables para nuestra salud física. Son varios los estudios que han concluido que incrementando el consumo de estos alimentos nos proporciona una disminución en el riesgo de fallecimiento por cualquier causa, además de problemas de obesidad, diabetes y cardiopatías. Menos importante, pero también beneficioso, es que su consumo nos permite lucir un pelo saludable, incrementa nuestra energía y disminuye nuestro peso.

Cáncer

La cebolla es uno de los alimentos que más atención ha centrado en lo que a estudios referentes a cáncer se refiere, con especial enfoque a los de estómago y colorectales. Sus beneficios y efectos preventivos son debidos en parte a sus componentes ricos en organosulfurados.

A pesar de que el mecanismo concreto por el que estos componentes impiden la aparición de casos de cáncer es desconocido, la hipótesis probable nos llevaría a la inhibición del crecimiento del tumor y la prevención de la formación de los radicales libres.

La cebolla también es fuente importante de vitamina C, un antioxidante que ayuda a combatir la formación de radicales libres, que se consideran los causantes de los episodios de cáncer.

Cáncer de colon

La disminución del riesgo de sufrir cáncer colorectal viene dado por ingerir grandes cantidades de fibra procedente de frutas y verduras.

Cáncer de prostata

Un estudio del Journal of the National Cancer Institute demuestra la relación de los vegetales del género allium (cebollas, cebollinos, cebolletas, ajos y puerros) con el cáncer de próstata. En concreto, el resultado de la investigación fue que los hombres que ingieren más vegetales de este género, tienen menos riesgo de sufrir cáncer de próstata.

Cáncer de estómago y esófago

Siguiente con los vegetales del género allium, se ha encontrado relación entre estos y el riesgo de sufrir cáncer de esófago y estómago. Una relación de manera inversamente proporcional que nos indican numerosos estudios realizados sobre seres humanos que han demostrado los efectos protectores para nuestro organismo que provoca el consumo de este tipo de vegetales.

Por si esto no fuero poco, varios estudios realizados sobre animales concluyen que este tipo de vegetales pueden prevenir la aparición de cierto tipo de tumores.

Sueño y estado de ánimo

Como hemos comentado anteriormente, las cebollas contienen un ingrediente llamado folato. Pues bién, es este folato el que puede ayudar en casos de depresión previniendo un exceso de homicisteína en nuestro organismo, que podría impedir que tanto sangre como nutrientes alcancen correctamente nuestro cerebro.

El exceso de homocisteína interfiere en la producción de dos hormonas: la serotonina, que nos hace sentir bien, y la norepinefrina, que regula nuestro estado de ánimo, sueño y apetito.

Cabello y piel

De nuevo es la vitamina C la responsable de construir y mantener el colágeno, un componente básico para el correcto desarrollo de nuestra piel y cabello.

Cebolla. Cómo incorporarla a nuestra dieta

Antes de nada, hay que tener en cuenta de elegir en nuestro supermercado de confianza aquellas cebollas que estén secas y firmes y que no huelan prácticamente nada antes de ser peladas.

En cuanto a la forma de utilizarla en nuestra cocina, es muy amplia, ya que la cebolla es un alimento genial de añadir sabor a un plato sin añadir calorías extra, grasas o sal.

Son un recurso en muchas cocinas y un buen acompañamiento para muchos platos. No te equivocarás al preparar cebolla salteada, al horno, en grill, caramelizada, utilizada como parte de bocadillos o ensaladas o añadidas a salsas y aderezos.

Cebolla. Riesgos y precauciones

Como todos los alimentos, la cebolla también puede provocar alergias alimentarias. Si notáramos algún tipo de molestia tras su ingesta, es recomendable visitar a nuestro médico.
En realidad, lo realmente importante es tener una dieta equilibrada para prevenir enfermedades y lograr una buena salud. Es mejor tomar una dieta variada que concentrarse en unos pocos alimentos. Esa es la clave para mejorar nuestra salud.

En definitiva, la cebolla es un vegetal que nos hará llorar, pero solamente al cortarla, ya que incorporarla a nuestra dieta es motivo de muchas alegrías.

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Piña. Beneficios y riesgos para nuestra salud

La piña fue trasladada a Europa por Cristobal Colón tras una de sus expediciones a sudamérica, de donde se piensa que es originaria. Desde entonces, la piña es conocida en algunos lugares más como un alimento exótico y extravagante que una fruta que tomar de manera habitual, cosa que esperemos cambie debido a los datos que indicamos a continuación.

Hoy en día, la piña se puede encontrar fácilmente en cualquier frutería y en muchos hogares de todo el mundo. En centro y sudamérica, la piña no es solo reclamada por su sabor dulce, sino que ha sido utilizada durante siglos para solucionar problemas digestivos e inflamatorios.

En este artículo vamos a repasar los beneficios para nuestra salud de la piña, sus valores nutricionales y cómo podemos incorporarla a nuestra dieta diaria, así como los posibles riesgos que pueda presentar su consumo.

Piña. Valores nutricionales

Una ración media de piña fresca nos aporta aproximadamente 82 calorías, 0 gramos de grasa, 0 gramos de colesterol, 2 miligramos de sodio, 22 gramos de carbohidratos (incluyendo 16 gramos de azúcar), 2.3 gramos de fibra y 1 gramo de proteína.

Esta misma ración nos proporciona un 131% de la vitamina C diaria recomendada, 2% de la vitamina A y otro 2% tanto de calcio como de hierro.

La piña también es una fuente importante de vitaminas y minerales como la tiamina, riboflavina, vitamina B6, folato, ácido pantoténico, magnesio, manganeso, potasio y antioxidantes y polifenoles como beta-caroteno.

La piña fresca es la única fuente conocida de una enzima denominada bromelina, que ha sido utilizada en múltiples estudios para determinar sus efectos en aliviar problemas de artritis, procesos inflamatorios, aliviar el dolor, impedir el crecimiento de tumores y reducir el tiempo de recuperación en operaciones de cirugía plástica.

Piña. Beneficios para nuestra salud

Consumir frutas y vegetales de cualquier tipo ha sido asociado a una reducción del riesgo para nuestra salud que presentan muchos estilos de vida. Varios estudios han sugerido que incrementar el consumo de frutas como la piña reduce el riesgo de obesidad, mortalidad, diabetes y enfermedades cardiacas. Además proporciona un incremento de energía, pérdida de peso y mejora de nuestro cabello.

Degeneración macular asociada a la edad

Un incremento en la ingesta de frutas (3 piezas o más al día) ha sido relacionado con la disminución del riesgo y la progresión de la degeneración macular asociada a la edad, una enfermedad del ojo que se produce por deterioro en la mácula, una parte del ojo que se encuentra en su parte posterior, en el centro de la retina.

Prevención del asma

Los riesgos de desarrollar asma son menores en aquellas personas que consumen altas cantidades de ciertos nutrientes. Uno de esos nutrientes es el beta-caroteno, que se encuentra en alimentos como la piña, el mango, la papaya, el brócoli, el albaricoque, el melón, la calabaza y las zanahorias.

Presión arterial

El incremento en el consumo de potasio gracias a la ingesta de frutas y vegetales altos en potasio puede ayudar a reducir la presión arterial. De acuerdo a un estudio del National Health and Nutrition Examination Survey estadounidense, menos del 2% de los adultos de ese país cumplen la cantidad diaria recomendada de potasio que asciende a 4700 mg.

Como dato adicional, decir que una dieta rica en potasio está asociada a la disminución de un 20% en el riesgo de muerte por cualquier causa.

Cáncer

Como excelente fuente de la gran antioxidante vitamina C, la piña puede ayudar a combatir la formación de radicales libres, que son los responsables de provocar casos de cáncer.

Las dietas ricas en beta-caroteno también pueden jugar un papel protagonista contra los casos de cáncer de próstata, de acuerdo a un estudio realizado en el departamento de nutrición de la Harvard School of Public Health, y se ha encontrado su relación inversa con el desarrollo de cáncer de colon en estudios realizados en territorio japonés.

Un alto consumo de fibra proveniente de frutas y vegetales está asociado a una disminución del riesgo de sufrir cáncer colorectal. Además, existen estudios que indican que la bromelina que se encuentra en la piña y otras enzimas similares podrían ser utilizadas en tratamientos contra el cáncer para reducir efectos secundarios como la inflamación de boca y garganta provocada por tratamientos de radicación.

Diabetes

Son varios los estudios que muestran que aquellos diabéticos tipo 1 que mantienen dietas ricas en fibra tienen unos niveles de glucosa en sangre menores y que los diabéticos tipo 2 han mejorado sus niveles de azúcar en sangre, lípidos y niveles de insulina. Una piña de tamaño medio aporta unos 13 gramos de fibra, mientras que la cantidad diaria recomendada está en torno a 21-25 gramos para las mujeres y 30-38 gramos para los hombres.

Digestión

La piña, debido a su alto contenido en fibra y agua, ayuda a prevenir el estreñimiento y a alcanzar una buena salud intestinal y regularidad.

Fertilidad

Las dietas ricas en antioxidantes ayudan a mejorar la fertilidad. Debido a que los radicales libres también pueden dañar el sistema reproductivo, los alimentos con alta actividad antioxidante como las piñas, que combaten los radicales libres, están recomendados para aquellos que estén intentando tener un niño. Los antioxidantes en la piña tales como la vitamina C, beta-caroteno y los minerales como cobre, zinc y los folatos tienen propiedades que afectan a la fertilidad tanto masculina como femenina.

Curación e inflamación

Algunos estudios han demostrado que la bromelina, la enzima que se encuentra en la piña, puede reducir la infamación, hematomas, tiempo de recuperación y dolor asociados a lesiones e intervenciones quirúrgicas. La bromelina es utilizada actualmente para tratar y reducir la inflamación provocada por tendinitis, esguinces, desgarros y otras lesiones musculares, así como para cirugía de oído, nariz o garganta.

Salud cardiaca

La fibra, potasio y vitamina C que se encuentra en la piña ayudan a nuestra salud cardiaca.

En un estudio, aquellos que consumían 4069 mg de potasio al día tenían un riesgo 49% menor de morir por cardiopatía isquémica comparados con aquellos que consumían una menor cantidad de potasio (unos 1000 mg por día).

Las dietas ricas en potasio también han sido indicadas para reducir el riesgo de derrame cerebral, proteger contra la pérdida muscular, preservar la densidad ósea y reducir la formación de piedras en el riñón.

Piel

La vitamina C es un gran antioxidante que, tomado en forma natural (como ocurre en el caso de la piña) o aplicada directamente, puede ayudar a luchar contra los daños en la piel provocados por el sol y la polución, reduciendo las arrugas y la textura de la piel. La vitamina C también juega un papel fundamental en la formación de colágeno, que es la base de nuestra piel.

Piña. Cómo incorporarla a nuestra dieta

Debes elegir una piña con un cuerpo firme y gordito sin zonas blandas y con hojas verdes en la parte superior. La piña debe recolectarse cuando está en el punto óptimo de madurez y lista para su consumo. Tanto entera como cortada, la piña debe mantenerse en el frigorífico.

Si consumes piña envasada o enlatada, asegúrate de comprar aquellas que están envasadas solamente en el jugo de la propia piña y no con néctares o azúcares añadidos.

Guarda un bol de fruta fresca troceada en el centro de tu nevera

Con el sólo hecho de ver la fruta disponible, aumentarán las probabilidades de elegirla como tu snack diario en lugar de otros alimentos menos saludables.

Añade piña a tus kebabs favoritos

Prueba con gambas o pollo con cebolla roja, piña y tomates cherry.

Prepara una ensalada

Prepara una ensalada de fruta con frambuesas, piña, mandarina y uvas. Espolvorealo con un poco de coco rallado para darle un toque diferente y fresco.

Trozos de piña en tu ensalada

Añade algunos trozos de piña a tu ensalada para comer o cenar. Complétalo con nueces, queso fresco y vinagre de manzana o balsámico.

Zumo de piña

Puedes hacer tu propio zumo de piña para tomar un zumo fresco por la mañana. Haciéndolo tu mismo no tienes que preocuparte de que se añadan conservantes o edulcorantes.

Salsa fresca con piña

Prepara una salsa fresca con piña, mango, jalapeño y chile para acompañar a tus tacos o fajitas.

Piña. Riesgos y precauciones

Los betabloqueantes son un tipo de medicación que suele ser recetada comúnmente en casos de enfermedades cardiacas y que puede provocar que los niveles de potasio en sangre aumenten. De esta forma, los alimentos ricos en potasio deben consumirse con moderación en el caso de personas que se estén medicando con estos betabloqueantes.

Consumir potasio en exceso puede ser perjudicial para aquellos cuyos riñones no sean completamente funcionales. Si tus riñones no son capaces de eliminar el exceso de potasio de la sangre, podría ser fatal.

Aquellas personas diagnosticadas con reflujo gastrointestinal pueden presentar un incremento en síntomas como acidez y regurgitación cuando consumen alimentos ácidos, aunque las reacciones varían según la persona.

Por supuesto, podrían presentarse alergias alimentarias derivadas del consumo de piña. En cualquier caso, siempre es mejor tener una dieta rica y variada que concentrar toda nuestra dieta en un solo alimento.

Una fruta dulce y deliciosa con multitud de beneficios para nuestra salud y que se puede encontrar a lo largo de todo el año. Así que no sería mala idea el dejar de reservarla para banquetes y celebraciones y añadirla a nuestra dieta habitual.

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Melocotón. Beneficios y riesgos para nuestra salud

El melocotón es una fruta procedente de China y con un característico color que puede variar entre el amarillo y el naranja.
Se presenta en dos variedades, dependiendo de si la semilla que los une a la familia de las cerezas o las nectarinas, está unida a la carne de la fruta o puede desprenderse con facilidad.

En este artículo vamos a hablar del melocotón, y de los beneficios y peligros derivados de su consumo para nuestra salud.

Melocotón. Valores nutricionales

Un melocotón de tamaño medio (147 gramos) aporta 50 calorías, 0.5 gramos de grasas, 15 gramos de carbohidratos, 13 gramos de azúcar, 2 gramos de fibra, 1 gramo de proteína y absolutamente ni rastro de colesterol o sodio. Con él obtendrás un 6% de la cantidad diaria recomendada de vitamina A y un 15% de vitamina C.

Además te beneficiarás de aportes en vitamina E, vitamina K, niacina, folato, hierro, colina, potasio, magnesio, fosforo, manganeso, zinc y cobre.

Melocotón. Beneficios para nuestra salud

De acuerdo a un estudio de la Texas A&M, las frutas de la familia del melocotón previenen problemas relacionados con la obesidad como diabetes, síndrome metabólico o problemas cardiovasculares. Todo ello gracias a sus componentes bioactivos con propiedades anti obesidad y anti inflamatorias.

Cáncer

Al ser una importante fuente de la vitamina C, que actúa como antioxidante, el melocotón puede ayudar a combatir la formación de radicales libres que se asocian a casos de cáncer.

Vamos con otro estudio de la Texas A&M que muestra que el melocotón ha sido utilizado con éxito para eliminar las células más agresivas de cáncer de pecho sin dañar células sanas durante el proceso.

Además, gracias a la fibra suministrada por frutas y vegetales, podremos disminuir la probabilidad de sufrir cáncer colorectal.

Piel

De nueva es la vitamina C la causante de mejorar la textura de nuestra piel y ayudar con los daños que pueda sufrir causados bien por elementos naturales como el sol o artificiales como la polución presente en nuestras ciudades.

Con efectos más visibles cuando se toma en forma de fruta cruda, la vitamina C juega un papel fundamental en la formación de colágeno, que sirve de base a nuestra piel.

Diabetes

Varios estudios han demostrado que los pacientes con diabetes tipo 1 pueden reducir los nivéles de azúcar en sangre consumiendo alimentos ricos en fibra.

De igual forma, los que padecen diabetes tipo 2 pueden mejorar los niveles de azúcar en sangre, lípidos e insulina. Recordad que un melocotón de tamaño medio aporta 2 gramos de fibra.

Problemas cardíacos

La fibra, el potasio, la vitamina C y la colina presentes en el melocotón son todos ellos un beneficio para nuestro corazón.

Un incremento de potasio en nuestra dieta junto a una disminución de sodio es una de los cambios más importantes que podemos hacer en nuestra dieta.

Salud ocular

Aumentar el consumo de frutas, siendo recomendables 3 o más al día, es una buena manera de reducir el riesgo de la degeneración ocular causada por la edad.

La verdad es que podríamos seguir con beneficios derivados del melocotón, igual que con el resto de frutas y vegetales, como pueden ser la salud muscular, mejora de nuestro cabello, aumento de energía, pérdida de peso o longevidad, pero nos quedamos con estos como los más destacados.

 

Melocotón. Cómo incorporarlo a nuestra dieta

Es recomendable consumir cada fruta en su temporada, y la temporada del melocotón es el verano. Ahí es cuando presentan un mejor sabor, frescura y valores nutricionales. Asegúrate de elegir aquellos que no estén ni excesivamente duros ni muy blandos.

Rápido y fácil

El melocotón es un alimento que puedes llevar a cualquier parte para consumirlo sin ningún tipo de preparación y rápidamente

Parte de una comida

Puedes utilizar un melocotón para crear una espectacular ensalada de verano acompañado de otras frutas o vegetales

Desayuno

Puedes utilizar melocotón en tus desayunos junto a tus cereales o incluirlos en las tostadas

Refresco

¿Has probado a utilizar melocotón junto a tu limonada, té helado o simplemente agua? Pues no sabes lo que te pierdes

Dulces

Si quieres un postre rápido y saludable, prueba un melocotón cortado en pedazos con un poco de miel y canela. Ya me contarás.

Salsas

El melocotón puede ser una parte importante de multitud de salsas y un componente muy utilizado en salsas para tacos, especialmente de pescado.

Batidos

Por supuesto, el melocotón tenía que estar presente en una de las bebidas del verano por excelencia. Junto a la piña o los plátanos son una delicia.

Melocotón. Riesgos y precauciones

Los problemas derivados del consumo de melocotón vienen por dos vertientes.

La primera es el centrarnos en el consumo de unos alimentos olvidando otros. Lo más saludable es seguir una dieta lo más variada posible.

Y la segunda viene, como con todos los alimentos, por las alergias alimentarias que puede provocar, que, en el caso del melocotón, son más habituales que en otras frutas.

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¿Sabías que...?

Espárragos. Beneficios y riesgos para nuestra salud

Los espárragos están consideradas como una de las delicias dentro de los vegetales. Es muy conocido por su sabor fuerte, peculiar y diferente.

Existen varios tipos de espárragos pudiendo variar en forma, textura, sabor y color. En este último apartado encontramos espárragos verdes, blancos o incluso morados.

Cualquiera de ellos están repletos de vitaminas y minerales y pueden actuar como diuréticos.

Para repasar todo lo que nos puede aportar, vamos a ver los riesgos y beneficios para nuestra salud de un perfecto acompañamiento en cualquier comida.

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Espárragos. Valores nutricionales

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Los espárragos son una gran fuente de vitamina B6, calcio, zinc y magnesio.

Este vegetal contiene además altos niveles de betacaroteno, vitamina C, vitamina E, vitamina K, tiamina, riboflavina, rutina, niacina, ácido fólico, hierro, fosforo, cobre, potasio, selenio y manganeso.

Si aún os parece poco, añadid que es muy rico en fibra, llegando a más de 2 gramos por cada 100 gramos de producto.

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Espárragos. Beneficios para nuestra salud

Ya en el siglo II, el físico romano Galeno describía los espárragos como curativos y depurativos. Los estudios actuales le dan la razón al demostrar que ayudan a controlar la diabetes, son un gran diurético, previenen las piedras en el riñón y reducen el riesgo de defectos del tubo neural en bebés.

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Reducen el riesgo de diabetes

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Investigadores de la Karachi University en Pakistan descubrieron que comer espárragos puede ayudar a controlar la diabetes de tipo 2.

De acuerdo a este estudio publicado en el British Journal of Nutrition, los espárragos tienen efectos contra la diabetes mejorando la secreción de insulina así como aportando efectos antioxidantes.

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Previenen las piedras en el riñón

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De acuerdo a un artículo publicado en la Pharmacognosy Review, los espárragos ayudan a limpiar los riñones y a prevenir la formación de piedras en los mismos.

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Reducen el riesgo de defectos del tubo neural en bebés

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Los espárragos contienen casi la mitad de la cantidad diaria recomendada de folato. Este folato ayuda a prevenir los defectos del tubo neural en bebés.

De acuerdo a KidsHealth.org, existen varios estudios que demuestran que aquellas mujeres que toman 0.4 miligramos diarios de folato antes y durante el embarazo, reducen en un 70% el riesgo de que su bebé nazca con defectos del tubo neural, un defecto de nacimiento que consiste en el desarrollo incompleto del cerebro y la espina dorsal.

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Espárragos. Riesgos y precauciones

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El único riesgo y precaución fundamental es la de no comer espárragos si eres alérgico a ellos. Si aún no sabes si lo eres, alguno de sus familiares como las cebollas o ajos te pueden dar una pista de lo que te espera.

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Si aún no has añadido espárragos a tu dieta habitual, quizás sea buena idea el comenzar a incluir este vegetal acompañando a tus platos.

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¿Sabías que...?

Kiwi. Beneficios y riesgos para nuestra salud

Al contrario de lo que mucha gente piensa, el kiwi es una fruta proveniente de China. Su asociación con Nueva Zelanda se produce al llegar este fruto en el siglo XX a tierras neozelandesas. Anteriormente era conocido como grosella china pero, para evitar las tasas que se cargaban en las exportaciones de estos frutos, se cambió el nombre por kiwi. El nombre no es casual, y se tomó por las similitudes (pequeños, marrones y peludos) entre la fruta y el animal característico de Nueva Zelanda que lleva el mismo nombre.

El kiwi es rico en nutrientes y bajo en calorías. Entre los posibles beneficios para nuestra salud asociados a su consumo encontramos el mantener una piel saludable en cuanto a tono y textura, reducir la presión arterial y prevenir dolencias cardiacas y derrames cerebrales.

En este artículo vamos a analizar los nutrientes que nos aporta el kiwi, los beneficios y riesgos para nuestra salud y diferentes formas de incorporarlo a nuestra dieta.

Kiwi. Valores nutricionales

Un kiwi de tamaño medio nos aporta: 42 calorías, 0.8 gramos de proteína, 0.4 gramos de grasa y 2.1 gramos de fibra.

Las vitaminas y minerales que nos aporta son muchas y muy interesantes. En el kiwi encontramos potasio y vitamina C (es una de las frutas con más cantidad de esta vitamina por gramo de producto) como destacados, pero además nos aporta hierro, vitamina A y folato.

La cosa no acaba ahí, ya que también nos podemos beneficiar de la vitamina E, vitamina K, cobre, magnesio y fósforo con los que el kiwi nutre nuestro organismo.

Kiwi. Beneficios para nuestra salud

El consumo de frutas y vegetales ha sido asociado desde siempre con la reducción de padecer problemas cardiacos, diabetes, cáncer y otras enfermedades no deseadas. Son multitud los estudios que muestran que el incremento de la ingesta de alimentos como el kiwi disminuyen el riesgo de obesidad y mortalidad. Más concretamente, los beneficios del kiwi en nuestro organismo son los siguientes.

Mejora de la piel

El colágeno es el pilar sobre el que se sustenta nuestra piel. Este colágeno depende de la vitamina C como nutriente esencial que actúa como antioxidante en nuestro cuerpo para prevenir daños provocados por el sol, la contaminación, el humo u otros factores que dañan nuestra piel.

Gracias a la vitamina C que nos aporta el kiwi tendremos la piel más sana y cuidada que nunca.

Mejora del sueño

De acuerdo a un estudio sobre los efectos del consumo de kiwi en la calidad del sueño en adultos con problemas para dormir, se descubrió que la ingesta de kiwi mejora la rapidez en conciliar el sueño, la duración de este y la eficiencia que presenta en adultos con trastornos de sueño.

Salud cardiaca

La fibra y el potasio contenidos en el kiwi ayudan a cuidar nuestro corazón. Un incremento en el potasio presente en nuestra dieta junto a una disminución del sodio es el cambio más importante que cualquiera puede hacer en su dieta, según la Vanderbilt Medical School.

Como ya comentamos, un estudio revela que aquellos que consumían 4069 mg de potasio al día tenían un 49% menos de riesgo de morir por enfermedades cardiacas que aquellos que sólo llegaban a 1000 mg de potasio al día.

Las dietas altas en potasio están asociadas a una reducción del riesgo de derrames cerebrales, perdida de masa muscular, mantenimiento de la densidad ósea y reducción de la formación de piedras en el riñón.

Disminución de la presión arterial

Debido a su alto contenido en potasio, el kiwi puede ayudar a contrarestar los efectos del sodio en nuestro cuerpo. Posiblemente el bajo consumo de potasio sea tan peligroso para nuestra presión arterial como un alto consumo de sodio.

Son muy pocos los que llegan a la cantidad de potasio diario recomendada. Lástima, porque los que lo consiguen tienen un 20% menos de posibilidad de morir por cualquier causa.

Prevención del estreñimiento

Son varios los estudios que concluyen que el kiwi puede tener un efecto laxante y ser utilizado en aquellas personas que tengan problemas de estreñimiento.

Un consumo regular de kiwi ha demostrado ser una forma de ayudar a nuestra regularidad intestinal.

Kiwi. Cómo añadirlo a nuestra dieta

Comenzamos por la forma más habitual y la que nosotros más utilizamos en casa. Es tan simple como partir un kiwi a la mitad y utilizar una cucharilla para comer cada parte utilizando su piel como recipiente.

Si sois más de líquidos, ya sean zumos o batidos, podéis disfrutar de un gran cocktail tropical si mezcláis kiwi, piña, mango y fresas. Si no lo habéis probado nunca, es más que recomendable.

Yo soy un enamorado de la miel, así que otra posibilidad que a mi me encanta es tomarlo con un poco de miel por encima. Para los golosos.

Si queréis otra opción en zumo o batido más atrevida, probad con kiwi, espinaca, manzana y pera.

En caso de que vuestros niños no quieran tomar fruta en general o esta en particular, podéis congelar unas rodajas de kiwi y utilizarlas como refrescante merienda en un día caluroso.

La última posibilidad de incorporación que recomendamos desde aquí es la adicción del kiwi en alguno de vuestras ensaladas favoritas. Prueba, compara, y si encontráis algo mejor, nos lo comentáis.

Kiwi. Riesgos y precauciones

Además de las alergias alimentarias que pudiéramos desarrollar por su consumo, los únicos peligros del consumo de kiwi vienen también provocados por su mayor beneficio: su cantidad en potasio.

Debemos vigilar especialmente la presencia de kiwi en nuestra dieta si nos estamos tratando con medicamentos que incrementen los niveles de potasio en sangre como por ejemplo los betabloqueantes utilizados en problemas cardiacos.

Además, las dietas altas en potasio pueden ser perjudiciales para aquellos con problemas renales. Incluso podría ser fatal si tus riñones no pueden eliminar el exceso de potasio en la sangre.

En resumen, exactamente las mismas que los riesgos derivados por el consumo de kiwi. Para aquellos que no estén en alguno de estos dos casos… a comer kiwi.

Refrescante, con un toque ácido pero dulce, una textura y sabor delicioso y tan cómodo que lleva el recipiente para disfrutarlo incorporado. ¿Un kiwi? Deme dos, por favor.