Categorías
¿Sabías que...?

Almidón modificado – Diccionario de aditivos alimentarios

Un término general para describir almidón modificado (derivado del maíz, arroz, patata o trigo) que han sido modificados para cambiar su respuesta ante el calor o el frío, mejorar su textura o crea emulsionantes eficientes, entre otras razones.

No se debe confundir el almidón modificado con el almidón modificado genéticamente, ya que NO es el mismo componente. Lo que le ha ocurrido es que se ha modificado su molécula para que se adapte al uso que se le va a dar en el alimento en cuestión mediante métodos químicos, físicos o enzimáticos, es decir, sin el empleo de métodos biotecnológicos.

En concreto, y dado que el almidón no resiste un calentamiento prolongado, se procede a una modificación consistente en reticulaciones que estabiliza los gránulos de almidón y lo protege ante temperaturas extremas. De esta forma tenemos unos alimentos que prolongan su vida útil y mejoran varias de sus características.

Lógicamente, lo podemos encontrar en nuestros productos como almidón de maíz, almidón de arroz, almidón de patata, almidón de trigo como versiones principales, aunque, dependiendo de su origen, se puede encontrar con otros nombres.

Almidón modificado. Dónde encontrarlo

Se encuentra en gran cantidad de alimentos procesados, comida baja en calorías o dietética, y productos precocinados. También es utilizado en quesos para reemplazar la caseína, mayonesas y salsas como emulsificante, cremas pasteleras y dulces para aportar densidad y fijar sabor o en carnes para retener el agua.

Lo podemos encontrar en los famosos caramelos masticables Sugus o en multitud de natillas, como las natillas Alpro Soja.

 

Almidón modificado. Peligrosidad

Los almidones en sí aparentan ser inofensivos, pero el desconocimiento de los químicos utilizados en su procesamiento hace que sean varios los nutricionistas que cuestionan su efecto en nuestra salud.

Se han dado casos en los que su consumo excesivo ha provocado un malestar digestivo temporal.

Categorías
Consejos

Comer más legumbres es beneficioso para cuerpo y mente

¿Todavía te preguntas si las legumbres son saludables? Pues la respuesta no es sólo afirmativa, sino que estamos ante un superalimento que puede ser la pieza clave en tu dieta debido a su alto contenido en fibraproteína que te ayuda a saciarte. Además si sustituyes un plato de carne por uno de legumbres, podrás librarte de un puñado de molestas grasas saturadas. Ya sabes, a comer más legumbres.

Diréis… vale, un par de razones para convertir a las legumbres en un alimento adecuado para incluir en mi dieta, pero, ¿porqué un superalimento? Pues porque estas “pastillas de proteínas” contienen además algunas propiedades y beneficios para tu organismo que pueden ayudarte a estar más sano y prevenir enfermedades.

Para no perdernos nada, vamos a indicar los beneficios que obtendremos con el consumo de seis tipos diferentes de legumbres. ¡Que aproveche!

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

Comer más legumbres. Alubia blanca. Cuida tu corazón

[symple_box color=”gray” text_align=”left” width=”100%” float=”none”]
Las alubias blancas contiene la mayor cantidad de fibra que lucha contra tu colesterol alcanzando los 10.5 gramos por cada 100 gramos de producto. A esto añádelo todo el potasio que te aportan y tendremos, según un estudio publicado en Journal of Nutrition, un gran aliado para disminuir nuestros niveles de tensión arterial en mayor medida que simplemente limitando la cantidad de sal en nuestros platos.
[/symple_box]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

Comer más legumbres. Alubia roja. El remedio anti-edad

[symple_box color=”gray” text_align=”left” width=”100%” float=”none”]
La alubia roja contiene más antioxidantes y ácidos grasos Omega-3 que cualquier otro tipo de alubia. Este Omega-3 ha sido asociado a una menor pérdida cognitiva en adultos. Además la alubia roja es rica en tiamina, un nutriente que te protege contra el tan temido Alzheimer.
[/symple_box]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

Comer más legumbres. Alubia negra. Entrena tu cerebro

[symple_box color=”gray” text_align=”left” width=”100%” float=”none”]
Está claro que por tomar un plato de alubias negras no vas a aumentar tu inteligencia o capacidad intelectual. Sin embargo, la alubia negra está repleta de antocianinas. Estos componentes se han asociado según varios estudios a la mejora de nuestra función cerebral.
[/symple_box]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

Comer más legumbres. Garbanzos. Adios a la diabetes

[symple_box color=”gray” text_align=”left” width=”100%” float=”none”]

Si el azúcar es el malo de la películas, el garbanzo sería el bueno. Los garbanzos son ricos en fibra, que ayuda a estabilizar tu nivel de azúcar en sangre, disminuyendo el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Los garbanzos se pueden disfrutar tanto en platos cocinados como añadiéndolos a ensaladas o machacándolos formando parte del delicioso hummus. Una gran alternativo al más famoso paté o foie gras para untar en nuestros sandwiches o rebanadas de pan.

[/symple_box]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

Comer más legumbres. Lentejas. Alejándote del cáncer

[symple_box color=”gray” text_align=”left” width=”100%” float=”none”]
Si hablamos de la lucha contra el cáncer, las lentejas son las reinas de las legumbres. Las mujeres que comen lentejas de forma frecuente tienen un riesgo menor de desarrollar cáncer de pecho, según un estudio de la International Journal of Cancer. Otros estudios demuestran que las lentejas podrían protegernos del cáncer de próstata y el colorrectal.
[/symple_box]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

Comer más legumbres. Soja. Mejora tu musculatura

[symple_box color=”gray” text_align=”left” width=”100%” float=”none”]
La soja es una leguminosa que se convierte en la única planta que contiene proteína completa, es decir, que nos aporta los nueve aminoácidos esenciales. Esto la convierte en un estupendo alimento para construir nuestra musculatura tanto para los vegetarianos como para aquellos que no lo son. Puedes disfrutar de multitud de alimentos que incluyen soja, como el famoso tofu. Eso sí, siempre que puedas busca las versiones orgánicas ya que de otro modo te podrías encontrar con soja transgénica de la que aún se desconocen sus efectos a largo plazo.
[/symple_box]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

Alejan enfermedades, ayudan a tu cuerpo y a tu mente. ¿Necesitas más razones para acercarte aún más a las legumbres?

Categorías
¿Sabías que...?

Lecitina – Diccionario de aditivos alimentarios

La lecitina es un emulsionante y antioxidante natural que evita que las grasas presentes en los alimentos se oxiden y pongan rancias.
Aunque está presente de forma natural en nuestro cuerpo, las dos fuentes principales como aditivo de multitud de alimentos son las yemas de huevo y la soja.

Podemos encontrarla en los envases de los productos presentes en nuestros supermercados como lecitina o indicando su procedencia, apareciendo de esta manera como lecitina de soja, lecitina de girasol, etc.

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

Lecitina. Dónde encontrarla

[symple_box color=”gray” text_align=”left” width=”100%” float=”none”]

Se encuentra en productos de repostería, helados, cremas y margarinas, entre otros.

El ejemplo de utilización más famoso lo encontramos en la crema de cacao Nutella que incluye la más famosas de las variantes, la lecitina de soja. Otro producto con gran difusión y representante de las margarinas es la margarina Tulipán, que se fabrica, en este caso, gracias a la de girasol.

[/symple_box]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

[symple_divider style=”fadeout” margin_top=”20px” margin_bottom=”20px”]

Lecitina. Peligrosidad

[symple_box color=”green” text_align=”left” width=”100%” float=”none”]

La lecitina es una importante fuente de colina e inositol. Ambos son componentes que ayudan a las células y el sistema nervioso a comunicarse y juega un papel fundamental en la descomposición de grasas y colesterol.

La lecitina objeto de un mayor número de estudios es la lectina de soja, que es considerada por muchos como un regenerador de nuestro organismo, tanto física como mentalmente. Con propiedades para mejorar nuestra digestión,  circulación y metabolismo, se asocia incluso como una gran aliada para nuestros problemas de piel como psoriasis, seborrea o acné.

En cuanto a nuestro cerebro, la lecitina de soja actúa como revitalizante de las células más perezosas y nos permite mejorar problemas de memoria.

La única duda que surge de su consumo viene dado por los estrógenos que aparecen de forma natural en la lecitina de soja que pueden causar problemas hormonales en hombres que la consuman en grandes cantidades.

[/symple_box]

Categorías
¿Sabías que...?

Proteína vegetal hidrolizada – Diccionario de aditivos alimentarios

La proteína vegetal hidrolizada es un aditivo utilizado para realzar el sabor de los alimentos que la incluyen. Su creación se produce al utilizar calor y componentes químicos para descomponer vegetales (en su mayor parte soja) en los aminoácidos que los forman.

La utilización de proteína vegetal hidrolizada permite a los fabricantes de alimentos conseguir un sabor más fuerte con menos cantidad de ingredientes. Puede aparecer en nuestros alimentos como proteína vegetal hidrolizada, proteína vegetal hidrolizada de soja, proteína vegetal hidrolizada de caseína, proteína vegetal hidrolizada de maíz, etc. dependiendo de su origen proteico.

También puede hacer su aparición sin incluir la palabra vegetal, presentándose como proteína hidrolizada o en sus diferentes versiones de proteína hidrolizada de soja, de caseína, de maíz, etc. Aunque no parece mala idea utilizar un producto natural para mejorar el sabor de nuestros alimentos, ahora explicaremos porqué no es tan brillante.

Proteína vegetal hidrolizada. Dónde encontrarla

Se encuentra en sopas, comidas congeladas, salsas, aperitivos, multitud de productos con sabor a carne de ternera o de pollo, saborizantes, caldos, ensaladas, postres y platos preparados.

Un ejemplo lo tenemos en las patatas fritas Lay’s Sabor Jamón y en la Base para sopas sabor pollo de Knorr.

Proteína vegetal hidrolizada. Peligrosidad

Un efecto del consumo de proteína vegetal hidrolizada es la creación de glutamato monosódico o E-621. Así tenemos un ingrediente que está relacionado con problemas de nauseas y dolores de cabeza presente en alimentos que, al no ser añadido directamente, no lo incluyen en su etiqueta de ingredientes.

Un componente muy problemático para aquellas personas sensibles al glutamato monosódico o a la soja y perjudicial para todos por su asociación con efectos nocivos para nuestra salud. Su contenido en glutamato monosódico puede llegar hasta el treinta por ciento y en ocasiones ha sido relacionada con casos de salmonela. Por todo esto, no podemos hacer más que recomendar el evitar su ingesta.

Categorías
Consejos

Leche de soja y leche de almendra. ¿Cuál es mejor?

Aparte de la leche tradicional en todas sus versiones, con añadidos y sabores, dos son las leches más demandadas por los consumidores: la leche de soja y leche de almendra.

Leche de soja y leche de almendra. ¿Es leche realmente?

La leche de soja o bebida de soja está elaborada a partir de granos de soja. Para obtenerla, se remoja, muela y filtra la soja. Dada su apariencia similar a la leche constituye una alternativa a esta, especialmente en alimentación vegetariana, intolerancias lácteas y por su alto aporte en proteínas.

La leche de almendra está elaborada con pasta de almendras y es un sucedáneo de la leche. También es una alternativa a la tradicional leche sobre todo para aquellos con intolerancia a la lactosa, ya que no contiene esta ni tampoco colesterol de ningún tipo, con lo que se presenta como sustituto tanto para la leche como para convertirse en ingrediente de múltiples recetas de cocina (principalmente en repostería).

Leche de soja y leche de almendra suelen presentarse tanto con su sabor y aroma original como con variantes de diferentes sabores (vainilla, chocolate) y enriquecidos con vitaminas. Además, aunque la mayoría de personas consumen versiones comerciales, existen diversas recetas para crear nuestra leche de soja y leche de almendra artesanal.

Leche de soja y leche de almendra. Comparativa

Muchas son las dudas que surgen para basarnos en la elección entre leche de soja y leche de almendra. La infografía que acompaña a este consejo, os puede ayudar en la lucha de la leche de soja vs almendra.

Como resumen de la misma, destacar que, aunque ambas son recomendables, la leche de almendra toma la delantera al tener menos calorías y grasa y contener más vitaminas y minerales que la leche de soja en su forma natural.

Pero ya sabéis que la última elección entre leche de soja y leche de almendra es vuestra. Con ninguna os equivocaréis siempre que vayáis a lo orgánico. Si son productos comerciales, muy atentos a los transgénicos, sal, azúcar y aditivos.

vía Prevention.com