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Manzana. Beneficios y riesgos para nuestra salud

Una manzana cada día, de médico te ahorraría“. Este refrán nos hace ver que la manzana no es una fruta más. Pero, ¿qué hace a la manzana tan especial? Lo revisamos en: manzana, beneficios y riesgos para nuestra salud.

Como una de las frutas más consumidas (y producidas) a nivel mundial, son consideradas como un superalimento o alimento milagroso.

De hecho, no son pocos los que las incluyen dentro de las listas de los alimentos más beneficiosos para nuestra salud.

Las manzanas son extremadamente ricas en antioxidantes, flavonoides y fibra alimentaria.

Los fitonutrientes y antioxidantes presentes en las manzanas puede ayudarnos a reducir el riesgo de desarrollar cáncer, hipertensión, diabetes y enfermedades cardiacas.

Manzana. Valores nutricionales

Las manzanas no contienen practicamente nada de grasa, sodio o colesterol. La razón de que sea considerado uno de los mejores alimentos posibles viene cuando desgranamos sus nutrientes más importantes:

  • Vitamina C – un poderoso antioxidante natural, capaz de bloquear el daño causado por los radicales libres, además de acelerar la resistencia de nuestro organismo frente a agentes infeciosos. (Fuente: University of Maryland Medical Center).
  • Vitaminas B (riboflabina, tiamina y vitamina B-6): estas vitaminas son clave para el mantenimiento saludable de glóbulos rojos y nuestro sistema nervioso.
  • Fibra alimentaria: una dieta rica en fibra puede prevenir el desarrollo de ciertas enfermedades y frenar el crecimiento de colesterol malo en nuestra sangre.
  • Fitonutrientes: las manzanas son ricas en polifenoles compuestos. Estos fitonutrientes ayudan a proteger nuestro organismo de los efectos perjudiciales de los radicales libres.
  • Minerales: como el calcio, potasio y fósforo.

El valor nutricional de una manzana con piel por cada 100 gramos es el siguiente:

Energía: 52 kcal
Carbohidratos: 13.81 gr
Grasas: 0.17 gr
Proteinas: 0.26 gr
Agua: 85.56 gr
Sodio: 1 mg
Beta-caroteno: 27 μg
Luteina y zeaxantina: 29 μg
Tiamina (vitamina B1): 0.017 mg
Vitamina A: 3 μg
Riboflavina (vitamina B2): 0.026 mg
Niacina (vitamina B3): 0.091 mg
Acido pantoténico (vitamina B5): 0.061 mg
Vitamina B6: 0.041 mg
Folato (vitamina B9): 3 μg
Vitamina C: 4.6 mg
Vitamina E: 0.18 mg
Vitamina K: 2.2 μg
Calcio: 6 mg
Hierro: 0.12 mg
Magnesio: 5 mg
Manganeso: 0.035 mg
Fósforo: 11 mg
Potasio: 107 mg

(Fuente: USDA Health benefits of apples)

Teniendo en cuenta que el peso medio aproximado de una manzana es de 150 gramos, puedes hacerte una idea de lo que nos aporta.

De hecho, son varios los estudios que sugieren que las manzanas podrían ser perfectamente uno de los mejores alimentos que podríamos incorporar a nuestra dieta.

Manzana. Beneficios para nuestra salud

Entre los beneficios de la manzana para nuestra salud encontramos:

Mejorar nuestra salud neurológica

Las manzanas son beneficiosas para nuestra salud neorológica. La fruta contiene un antioxidante denominado “quercetina” que reduce la muerta celular causada por la oxidación e inflamación de las neuronas. (Fuente: estudio de G. Bureau y M. Martinoli en la University of Quebec).

Previene la demencia

Investigadores de la Cornell University llevaron a cabo un estudio, publicado en el Journal of Food Science, que encontraron evidencias que sugerían que las manzanas pueden ayudar a proteger las celulas neuronales contra el estrés oxidativo, lo que podría reducir el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Reduce el riesgo de derrame cerebral

Un estudio en el que participaron 9.208 hombres y mujeres demostró que aquellos que comen manzanas durante un periodo de 28 años tienen un menor riesgo de sufrir derrame cerebral. (Fuente: Ncbi)

Menor nivel de colesterol malo

Un grupo de investigadores de The Florida State University concluyeron que las manzanas son realmente una fruta milagrosa. Descubrieron que las mujeres mayores que ingieren manzanas a diario tienen un nivel de colesterol malo un 23% menor y un nivel de colesterol bueno un 4% mayor tras un periodo de 6 meses.

Reduce el riesgo de diabetes

Las manzanas también podrían ayudar a disminuir el riesgo de diabetes. Un estudio desarrollado entre 187.382 personas demostró que las personas que comen tres piezas a la semana de manzanas, uvas, peras, arándanos o pasas, tiene un 7% menos de probabilidades de desarrollar diabetes de tipo 2 comparado con aquellos que no las toman.

Previene el cáncer de mama

Cada vez son más las evidencias que sugieren que una manzana al día podría ayudar a reducir el cáncer de mama (Fuente: Cornell – Rui Hai Liu).

Liu afirma en su estudio que el consumo de frutas y verduras, incluyendo manzanas, podría aportarnos un mayor número de fenoles, cuyos beneficios para nuestra salud está demostrada. Además, aprovecha para aconsejar a comer una amplia variedad de frutas y verduras.

Manzana. Riesgos y precauciones

No se han detectado efectos secundarios importantes asociados al consumo de manzana, sin embargo, además de las posibles alergias alimentarias, hay varios puntos a destacar.

Las manzanas contienen un poderoso veneno llamado cianida. Lo que ocurre es que ese veneno está presente en sus semillas y su cantidad es muy muy pequeña. Sin embargo, tomar una gran cantidad de semillas de manzana podría ser fatal. La solución es no consumir semillas de manzana.

Además, y debido a su acidez, las manzanas podrían ser cuatro veces más dañinas para nuestros dientes que las bebidas carbonatadas. (Fuente: Professor David Bartlett – King’s Dental Institute).

El profesor David Bartlett afirma que es más recomendable el tomar una manzana en una de las comidas diarias que como tentempié a lo largo del día debido a sus efectos en nuestra dentadura.

Sea como sea, no olvides incluir una pieza de manzana en tu dieta. Tu salud te lo agradecerá.

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Los estudios sobre vitaminas son inútiles en su mayoría

La mayoría los estudios sobre vitaminas, incluyendo también algunos que concluían que no eran efectivos y otros que los consideraban inofensivos, se consideran inútiles debido a la metodología seguida en ellas.

De la manera en que se realizaban estos análisis era imposible determinar el valor real de estos micronutrientes, según indica un nuevo estudio que acaba de ver la luz.

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Los estudios sobre vitaminas actuales

Muchos de los proyectos que ahora se llevan a cabo se basan en estudiar los nutrientes disponibles de forma natural en nuestra dieta del mismo modo que su fueran un medicamento prescrito por un médico. Esto lleva a conclusiones que tienen poco fundamento científico, incluso en ocasiones con poca precisión o desafiando evidencias médicas, según el director del Linus Pauling Institute en la Oregon State University.

Estos primeros hallazgos permanecen aún cuando la forma de estudiar los nutrientes haya cambiado. Estos cambios son necesarios para aportar nueva y mejor información a los consumidores, que se podrían ver beneficios en su dieta mediante suplementos vitamínicos.

Por lo tanto, serían necesarias nuevas técnicas en los estudios sobre vitaminas que midan de forma precisa los niveles de nutrientes, suplementos o cambios en la dieta sólo a aquellos que sufran alguna deficiencia en este aspecto, y, posteriormente, estudiar los resultados en su organismo. Estos tests deberían hacerse con plasma sanguíneo u otras formas de medir cómo han afectado los micro nutrientes a la persona en cuestión. Además se pueden seguir otros métodos para reflejar la forma en que los nutrientes intervienen en cultivos celulares, animales de laboratorio y el cuerpo humano.

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Los problemas con la vitamina C

En concreto, los nuevos análisis se centran en los problemas aparecidos con el estudio de la vitamina C a lo largo de la historia, pero los errores cometidos con esta se pueden extender a muchas otras vitaminas y micro nutrientes.

En realidad, la mayoría de los estudios sobre vitaminas se efectuaban en personas con un buen estado de salud y no se tenía en cuenta si realmente necesitaban algún tipo de suplemento. De esta forma, no se tenía en cuenta a los primeros benefiados con las vitaminas objeto de los tests, que serían aquellos que tuvieran carencia de ellas.

Tampoco se tenía en cuenta los diferentes resultados que un mismo test podría provocar en cultivos celulares o animales.

Aún así, y aún teniendo en cuenta que muchos de los estudios ya no se pueden considerar como válidos, algunos de los tests más complejos y con una mayor duración dieron como resultado que las personas que toman suplementos de vitaminas y minerales tienen menos probabilidades de desarrollar cáncer y cataratas en individuos por encima de los 50 años de edad.

Para conocer los efectos exactos de estos suplementos deberemos esperar a nuevos estudios sobre vitaminas con un mayor índice de fiabilidad.

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¿Sabías que...?

Zumo de naranja. Bébetelo, que se le van las vitaminas

El zumo de naranja es uno de los zumos de frutas más consumidos en todo el mundo. Para muchos es una delicia que se puede disfrutar tanto al natural como podemos hacer al tomar un vaso de zumo de naranja por la mañana, o añadiéndolo como parte de alguno de los múltiples platos en los que el zumo de naranja es protagonista. En algunos casos formando parte del típico desayuno inglés, en otros como uno de los protagonistas del conocido cocktail destornillador , en algunos casos añadido a la todopoderosa sangría o formando parte de salsas y vinagretas.

El zumo de naranja contiene una gran cantidad de vitamina C además de otros nutrientes como calcio o vitamina D. Sin embargo son varios los estudios que no están demasiado de acuerdo con las bondades de los zumos de frutas naturales. Por supuesto, es mucho pero si el zumo de naranja proviene de un envase de algún zumo comercial, que por muy natural o cien por cien fruta que indique su envase, nunca llegará a las cualidades del zumo natural y que en muchos casos está repleto de azúcares o aditivos,  pero no es ese el tipo de zumo al que se refiere este artículo.

Seguro que más de una vez habéis escuchado o pronunciado la frase que constituye el título de este artículo. Una frase típica que llevamos escuchando a nuestras madres desde bien pequeños, pero…

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Zumo de naranja. ¿Sabías qué…?

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Las vitaminas del zumo de naranja recién exprimido necesitan horas para oxidarse a temperatura ambiente de forma significativa.

El tiempo que tardan en oxidarse depende tanto de acidez de la fruta como de la temperatura de la sala y comienza en el mismo momento en que exprimimos la naranja y nuestro querido zumo toma contacto con el oxígeno.

Eso sí. Haced caso a vuestras madres, porque lo que es cierto es que, cuanto antes lo consumáis, mejor.

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